El arte de la relajación
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Nueva edición digital de *El arte de la relajación*.
Edición revisada y publicada en Zenodo con licencia Creative Commons
BY-ND-NC 4.0.
Puedes leerla a...
OM MANTRA - Meaning and how to sing it
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*Om is the best known, representative and important mantra of yoga, and
singing should not be lacking in any individual yoga class or practice.*
*THEORY*
...
Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.
En 1904 se publicó en Occidente uno de los primeros libros de hatha yoga, escrito por el Yogi Ramacharaka. En él se describía una sencilla rutina de ejercicios físicos, más parecidos a la gimnasia sueca que a las asanas del yoga moderno.
En el siguiente vídeo reproduzco la secuencia. Es una rutina muy interesante y que puede ser practicada por principiantes y por avanzados, ya que no entraña excesivas dificultades ni riesgos.
Dura unos 20 minutos, y puede finalizarse bien con una relajación (tumbados en savasana) o con una meditación de pie en la postura del árbol, tal como hago yo en el vídeo.
Te animo a practicarla varias veces todas las semanas, y verás qué resultados tan fantásticos te da.
En yoga, y en casi todos los trabajos de desarrollo personal, todo comienza parando y reparando.
Para y repara... Recuerda y memoriza esta máxima. Esta frase parece que tiene solo dos ingredientes, pero en realidad tiene tres.
Reparar tiene dos significados: por un lado significa reparar, propiamente dicho, como sinónimo de arreglar, y por otro significa darse cuenta, tomar conciencia, (reparar en algo).
Todos queremos reparar (arreglar) algo en nuestra vida, pero ese es el tercer paso de esta ecuación. Previamente hay que tomar conciencia (reparar en), y para ello es imprescindible parar.
Lo veremos mejor con un símil:
Tenemos el coche estropeado y lo llevamos al mecánico. ¿Qué es lo primero que hacemos? Dejarlo parado. ¿Os imagináis reparar un coche en marcha, a 120 Km/h? Bien, una vez parado, el mecánico identifica el problema, repara en el problema, toma conciencia de él, y solo después se pone manos a la obra para repararlo (arreglarlo).
Estos tres pasos son imprescindibles para cualquier tema de reparación o sanación. ¿Por qué lo primero de todo es parar? Porque cuando paramos, cuando nos relajamos, no solo ponemos en marcha las fuerzas innatas sanadoras del cuerpo, sino que también hacemos que se calmen las aguas del lago de nuestra vida, y al calmarse las aguas, podemos ver mejor lo que hay en el fondo y poder así tomar conciencia de ello.
Si no tomamos conciencia de un problema, es como si este no existiera para nosotros, y entonces la vida nos gobierna con sus mareas inconscientes. No podemos arreglar aquello de lo que no somos conscientes, ni luchar contra un enemigo invisible. Si el mecánico no sabe cuál es la avería, difícilmente podrá arreglarla. Podrá hacer varios intentos a ciegas, por azar; cambiar esto y aquello, apretar una tuerca por aquí, otra por allá, darle cuatro martillazos a algo, y cosas por el estilo; pero así solo por casualidad se solucionará el problema.
Así que recuerda siempre estos tres pasos:
1.Para, echa el freno de mano, desconecta, relájate. 2.Toma conciencia de tu cuerpo, de tus emociones, de tus pensamientos, de tus problemas. 3.Haz acciones para arreglar, corregir y mejorar aquello que necesita ser arreglado, corregido o mejorado.
Vamos a recomendar 5 sencillos y breves hábitos diarios que te permitirán mejorar tu salud con poco esfuerzo.
1. Lávate los dientes y la lengua antes de desayunar
Durante el sueño, el cuerpo aprovecha para eliminar toxinas, y muchas de ellas se depositan en la lengua y en la boca. Es importante limpiar la lengua suavemente con un raspador y lavarse los dientes antes de desayunar, pues si bebemos algo sin la higiene previa, introducimos de nuevo en el cuerpo parte de esas toxinas.
2. Nunca llenes del todo tu estómago en ninguna comida
Hay que aprender a identificar las sensaciones del cuerpo, y a pesar de que tengamos mucha hambre, el cuerpo nos hará saber cuándo hay que parar de comer mediante la sensación de la «saciedad», aunque la mayoría de personas no saben identificar esa advertencia y siempre llenan su estómago al 100%. Lo ideal es no llenar el estómago nunca más de un 80%, no solo para no engordar, sino también para que el estómago pueda hacer mucho mejor la digestión, y buenas digestiones son sinónimo de salud. Siempre puede haber excepciones (celebraciones, banquetes, bodas...), pero recuerda, para antes de estar completamente lleno.
3. Bebe más agua durante el día
El alimento más importante y necesario para el cuerpo es el agua. El cuerpo tiene que estar constantemente hidratado para un buen funcionamiento. Suele suceder que mucha gente no sabe diferenciar la sensación de sed de la sensación de hambre, y tiende a comer cuando en realidad lo que su cuerpo le pide es beber. Aquí te dejo una rutina para acostumbrarnos a beber más agua durante el día.
4. Haz un mínimo de 5 minutos al día de ejercicio físico
Por lo general tendemos a ser extremistas: o hacemos mucho o no hacemos nada. Pensamos que para que el ejercicio sea efectivo hay que ser muy deportista y entrenar como mínimo una hora todos los días; eso es falso. Pequeñas rutinas diarias nos ayudarán a estar más saludables; evidentemente no estaremos muy en forma, pero habrá una gran diferencia entre quienes hacen ejercicio 5 minutos al día y quienes hacen 0 minutos al día. Prueba a hacer una de estas rutinas todos los días, verás que bien le sientan a tu cuerpo.
El silencio es un bien preciado y escaso, búscalo, te ayudará a serenar tu mente, a calmar tus emociones y a conocerte mejor. La mejor forma que conozco de estar en silencio es meditar unos minutos cada día, con ese objetivo está creado este curso de meditación, pruébalo y verás los resultados.
Como ves, son 5 sencillos hábitos fáciles de incorporar a nuestro día a día, y no admiten excusas de tiempo ni de dinero; si quieres, puedes hacerlos.
Las asanas invertidas o técnicas de inversión son muy comunes y beneficiosas dentro de la práctica del yoga. Existe un aparato, llamado «tabla de inversión», que puede resultar muy útil en algunos casos.
No es casualidad que a sirsasana («la postura sobre la cabeza») y a sarvangasana («la vela») se las conozca como la reina y la princesa de las asanas, respectivamente. Tanto los textos clásicos de yoga como los actuales, les dan especial importancia a las posturas invertidas por varios motivos:
Riego sanguíneo del cerebro y de las glándulas endocrinas (tiroides, pineal y pituitaria).
Liberación de carga en la espalda y descompresión de los discos intervertebrales (útil para algunos casos de dolor de espalda).
Renovación energética, al invertir la polaridad del cuerpo.
Ahora bien, hay personas que por motivos de salud, forma física, o simplemente por precaución y comodidad, no pueden hacer las asanas invertidas. Para ello existen las tablas de inversión, cuya antigüedad se remonta a la Grecia clásica.
Son aparatos un poco caros y que ocupan bastante espacio en casa, pero no deberían faltar en ninguna escuela de yoga, gimnasio o centro de fisioterapia. Las puedes comprar a través de tiendas especializadas o desde la tienda online.
Contraindicaciones:
Especial precaución las mujeres embarazadas, los que padecen de glaucoma, hipotensión, daño cerebral o procesos degenerativos de la espalda. Consultar con un médico o fisioterapeuta en caso de duda.
Como regla general, no llegar nunca a la verticalidad, empezar progresivamente, y no superar los 3 minutos de duración por sesión.
Cómo utilizarlas:
Lo primero es ajustar la tabla a nuestra altura, para que el centro de gravedad de la tabla quede compensado y podamos subir y bajar despacio con leves movimientos.
Vamos bajando progresivamente, especialmente durante las primeras sesiones.
Una vez alcanzada cierta verticalidad, estiramos los brazos, nos relajamos, hacemos respiraciones abdominales y sentimos cómo se va liberando la espalda.
Permanecemos un máximo de 3 minutos.
Deshacemos lentamente, para que la sangre acumulada en el cerebro se reparta normalmente y no nos mareemos.
Lo hacemos varias veces por semana.
Seguir siempre las indicaciones del fabricante y de un médico o fisioterapeuta.
Alternativa fácil y económica:
La postura de «la vela con apoyo en la pared», que he explicado en varias ocasiones, es para mí la postura invertida ideal por su sencillez y escasos riesgos. Puedes aprender a hacerla en el siguiente tutorial.
En cualquier caso, no olvides incorporar en tus rutinas alguna postura invertida, y eso sí, hazlas siempre con precaución.
La bicicleta estática es el complemento ideal para el yoga en casa, ya que nos permite hacer un trabajo aeróbico y entrenar nuestro sistema cardiovascular.
Ya hemos dicho en varias ocasiones, que si bien el yoga es un ejercicio físico excelente, tiene quizás ciertas carencias en lo que a entrenamiento cardiovascular se refiere. Por tal motivo, una bicicleta estática es una inversión excelente si queremos ponernos en forma sin salir de casa.
Entendemos como trabajo cardiovascular todo aquel ejercicio que mantiene nuestro corazón latiendo al 60% – 70% de su frecuencia máxima (FCmax), durante una duración de entre 20 y 60 minutos.
El trabajo cardiovascular aeróbico sirve para:
- Fortalecer el corazón.
- Capilarizar la musculatura y que llegue más sangre y oxígeno a todo el cuerpo.
- Aumentar el metabolismo y quemar grasas.
- Liberación de endorfinas (hormonas del bienestar).
Seguro que hay muchos más beneficios, pero solo con los antes citados, ya es motivo más que suficiente para hacer un poco de cardio.
¿Cómo entrenamos?
Uno de los mayores obstáculos para hacer ejercicio es la pereza, por eso, si tenemos la bicicleta «a mano», en alguna habitación de nuestra casa, solo tenemos que subirnos en ella y comenzar a pedalear. Podemos hacer 2 o 3 sesiones semanales de una duración mínima de 20 minutos (lo ideal son 40 minutos).
Para que sea más ameno y productivo, podemos pedalear mientras escuchamos un podcast o si tenemos la bicicleta delante de una televisión, ver un documental. De esta forma, además de ejercitar el cuerpo, también nos culturizamos un poco. Por supuesto que también puedes escuchar música si eso te anima y te motiva más.
Una ventaja es que la mayoría de bicicletas estáticas modernas tienen pulsómetros instalados en el manillar, en forma de pletinas metálicas, que solo con poner nuestras dos manos encima nos permite conocer nuestras pulsaciones por minuto Esto es muy útil para mantener la cadencia y el ritmo dentro de una frecuencia aeróbica.
Lo primero que tenemos que saber es nuestra FCmax (frecuencia cardíaca máxima). Una fórmula sencilla para calcularla es la siguiente:
FCmax = 220 – edad
Hay fórmulas más complejas que tienen en cuenta el peso y el estado de forma, pero como referencia, con la fórmula anterior podemos obtener una estimación bastante precisa.
Por ejemplo, una persona de 35 años tendrá una FCmax de 185 pulsaciones por minuto.
El 60% para ella será 111 ppm y el 70% será 130 ppm. Sabiendo esto, podemos hacer rutinas de bicicleta en las que nuestro corazón se mantenga entre las 110 y las 130 ppm, aproximadamente.
Es importante que cada uno calcule su FCmax y su FC60% y FC70%, para que sepa cuál ha de ser la intensidad de su ejercicio.
Ese es el rango ideal para el ejercicio aeróbico, y al contrario de lo que se piense, más intensidad no es sinónimo de trabajo más efectivo. También es importante la duración del ejercicio, menos de 20 minutos apenas tendrá impacto sobre el organismo.
Si estás en muy baja forma, no te sorprenda que tus pulsaciones se disparen ante el mínimo esfuerzo, en ese caso tendrás que pedalear muy suave hasta que tu corazón se vaya entrenando poco a poco.
¿Antes o después de una sesión de yoga?
Lo ideal es que lo hagas antes, y que después el yoga te sirva para estirarte y relajarte, aunque puedes hacer sesiones de cardio aisladas.
Desde aquí te animo y te recomiendo que añadas este plus a tu vida, y no consideres la compra de una bicicleta estática como un gasto, sino como una inversión en tu salud.
El ayuno es una de las técnicas más poderosas para depurar el cuerpo y para fortalecer la voluntad. Ayunar es todo un reto, y por lo menos, una vez en la vida, todo el mundo tendría que probarlo.
El ayuno es una dura prueba para la personalidad, que se va a revelar fuertemente contra él; es en cierta medida, una prueba iniciática. Nos vamos a enfrentar cara a cara con nuestros demonios, vamos a conocer lo que es el hambre (que es diferente de las ganas de comer), y nos va a servir para conocernos mejor. Como recompensa, saldremos más sanos y con la voluntad fortalecida.
Prácticamente en todas las tradiciones se ha utilizado el ayuno como técnica curativa y como disciplina espiritual. El ayuno es una técnica universal y atemporal.
Beneficios:
Aquí hay controversias: algunos médicos dicen que hay muchos beneficios y otros que pocos... El argumento de peso es que los procesos digestivos, junto con las funciones cerebrales, son lo que más energía consume en el organismo. Al ayunar la digestión se minimiza, y esa energía sobrante se utiliza para depurar el organismo (el hígado y los riñones nunca descansan y por eso es tan importante beber mucha agua durante los ayunos, para aumentar la depuración).
Yo me voy a centrar más en los beneficios psicológicos. Ayunar es todo un reto, ayunar requiere de mucha fuerza de voluntad, ayunar requiere de autodominio... Si finalizamos un ayuno con éxito, podemos sentirnos satisfechos, y la voluntad, el coraje y el autodominio también se pueden entrenar, fortalecer y desarrollar.
Mucha gente tiene confusión respecto al ayuno: el ayuno no sirve para adelgazar; el ayuno no es una técnica para perder peso. Esto ha de quedar claro. El ayuno es una técnica para depurar el cuerpo y fortalecer la voluntad.
¿Cómo ayunar?
Basta simplemente con no comer nada y beber mucha agua. Así de sencillo.
Importante: Las personas diabéticas, que estén medicadas o con una enfermedad importante, por favor que consulten con su médico antes de hacer cualquier tipo de ayuno.
Semi ayuno
Este es facilito: Cenamos de forma normal y no volvemos a comer nada hasta el día siguiente al mediodía (una comida normal, sin comer en exceso). Por la noche estaremos dormidos y no habrá ningún problema; durante la mañana bebemos bastante agua. Yo he hecho este ayuno bastantes veces aun en días laborales normales (el cuerpo lo aguanta bastante bien), pero para probar puedes hacerlo un día festivo en el que no hagas grandes esfuerzos.
El ayuno de un día
Esto ya puede ser todo un reto para mucha gente, y además no supone ningún riesgo para el cuerpo físico (excepto para aquellas personas con alguna enfermedad, tal como hemos indicado antes).
Aquí sí que es necesario hacerlo un día festivo en el que no hagamos grandes esfuerzos físicos.
Cenamos el día anterior, y no volvemos a comer nada más hasta pasadas 24 horas. Bebemos mucha agua (de 2 a 4 litros) y aguantamos el tirón.
Si queremos darle más intensidad, y hacer no solo un ayuno físico sino también un ayuno integral, hacemos lo siguiente:
- Apagamos los teléfonos, el televisor e Internet (ayuno de emociones y de conocimiento).
- Hacemos varias sesiones de yoga a lo largo del día; no muy largas y suaves, sin apenas forzar el cuerpo.
- Si sabemos meditar, hacemos varias sesiones de meditación. También puedes orar.
- Podemos echar una o dos siestas cortitas.
- Estamos a solas con nosotros mismos durante todo el día, sin tratar de evadirnos. Puedes leer, reflexionar y escribir.
Esto amigos, es todo un retiro espiritual, todo un sadhana, toda una disciplina física y mental. Os puedo asegurar que muchos de los que lo intenten, romperán el ayuno antes de las 24 horas.
3 días de ayuno
Igual que lo anterior pero por espacio de 3 días. Esto ya es un reto mayor. Si alguien quiere intentarlo primero que practique con ayunos más fáciles.
3 días es un límite que no conviene superar sin supervisión médica.
¿Cómo romper el ayuno?
Esto es importante, no hay que comer en exceso aunque tengamos mucha hambre (que la tendremos).
Primera comida: Arroz muy hervido con mantequilla y un trozo de pan duro.
Da gracias por esa comida, saboréala mucho y mastícala lentamente. Las siguientes comidas hazlas normales, como acostubres a comer de manera normal. No te saltes este paso, es muy importante hacer esto.
Síntomas durante el ayuno
- Hambre, hambre, mucha hambre...
- A veces dolor en el estómago por estar vacío. Bebe agua y se aliviará un poco.
- Debilidad física. Aunque hay personas que apenas la sienten.
- Mal humor. El hambre provoca ira, enfado, rabia... Aguanta.
- Pensamientos sobre comida. Pensarás en todo tipo de platos y de recetas. Se te hará la boca agua y no podrás parar de pensar en comida.
- Tentaciones por comer y romper el ayuno. Serán muchas y muy poderosas. Veremos si aguantas...
- Mal olor, sudores, orina y heces malolientes. Esto es un síntoma de que el organismo se está desintoxicando. Dúchate al final del día.
- Aburrimiento. El aburrimiento es hambre emocional e intelectual, pero recuerda que estamos ayunando (en todos los sentidos).
- Desesperación (provocada por el hambre y el aburrimiento). Es aquí donde tienes que poner a prueba tu autodominio. ¿Quién pasa hambre? ¿Tú o tu cuerpo? ¿Quién se aburre? ¿Tú o tu mente?
Resiste, aguanta... ¡Son «solo» 24 horas! La recompensa merecerá la pena.
¡Atrévete con el reto del ayuno y después nos cuentas cómo te ha ido!
El estrés, o síndrome general de adaptación, parece que se está convirtiendo en el enemigo público número uno del siglo XXI.
Todos padecemos estrés, en mayor o menor grado, y eso se va notando en nuestra salud física, en nuestro equilibrio emocional, en nuestra agitación mental, y en nuestras relaciones personales. Nuestro estilo de vida y la sociedad competitiva en la que vivimos propicia enormemente la aparición y la evolución del estrés. Hasta los profesores de yoga están estresados, aunque parezca irónico... Cuánto más no lo estarán las personas que no conocen técnicas para paliarlo.
¿Qué es el estrés? La Organización Mundial de la Salud lo define como «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción». Se podrían dar muchas más definiciones, pero nosotros lo haremos de una forma sencilla: el estrés es una constante tensión.
¿Cuál es el remedio para el estrés? Su opuesto, la relajación. Tenemos que aprender a relajarnos de una forma u otra, para, a modo de válvula de escape, liberar el exceso de tensión que produce el estrés dentro de nosotros.
¿Qué produce el estrés? Ante todo una disminución en nuestra calidad de vida, pero también produce decrepitud física, cansancio, mal humor (con la consecuente debilitación de nuestras relaciones personales); y si aumenta en cantidad y en el tiempo, puede derivar en insomnio, ansiedad, depresión, úlceras gástricas y otro tipo de complicaciones.
Cabe decir que el pensamiento positivo y el optimismo ayudan enormemente a combatir el estrés, si se combina con técnicas de relajación.
En una clase de yoga vamos a aprender, sin técnicas sofisticadas, a relajar el cuerpo, a soltar tensiones emocionales y a serenar la mente. Todo ello encaminado a ir adquiriendo una mayor calidad de vida.
¡Es muy fácil! Solo hay que aprender a respirar, estirar un poco el cuerpo, soltar tensiones, y ver la vida desde otro ángulo más positivo y constructivo. En el blog de YOGA en CASA podrás encontrar técnicas sencillas y efectivas que te ayudarán a relajarte, como por ejemplo esta respiración antiestrés de urgencia.
Porque, al fin y al cabo, lo que nos produce el estrés no son las experiencias que vamos teniendo en la vida, sino nuestra forma de reaccionar ante ellas.
Siempre que un año nuevo empieza, todos nos hacemos buenos propósitos, tales como adelgazar, dejar de fumar, hacer deporte, practicar Yoga, aprender un idioma, ser mejores personas, etc, etc, blablabla, blablabla... ¿Qué suele pasar? Nada, todo queda en propósito, todo queda en el aire, año tras año..., todos esos buenos propósitos se los lleva el viento.
He hablado varias veces de la importancia del hábito para generar acciones. El hábito es clave para emprender algo, para hacer algo, para consolidar algo. Sin hábito no hay nada, aparte de buenas intenciones y propósitos lanzados al viento.
¿Qué es un hábito? ¿Qué genera un hábito? Según el Yoga, los hábitos generan samskaras, que son surcos en la mente a través de los cuales los pensamientos pueden fluir. Según la ciencia moderna y la neurología, los hábitos generan cadenas neuronales, provocando que las acciones puedan efectuarse con mucha más precisión e incluso involuntariamente. Es como andar en bicicleta, al principio nos resultará muy difícil mantener el equilibrio, tendremos que prestar mucha atención a todo lo que nos rodea, pero una vez aprendido, una vez que se han formado las cadenas neuronales en nuestro cerebro relativas al andar en bicicleta, apenas habremos de esforzarnos.
Si ponemos el ejemplo de la tecnología, actualmente hay dos formas de grabar información, de forma digital y de forma analógica. Podemos grabar una canción en un CD virgen, de forma digital, codificando en la superficie del CD la canción entera en un código binario. Sí tuviéramos un reproductor antiguo (cassete o disco de vinilo), lo grabaríamos de forma analógica creando «surcos» en la superficie de la cinta. Pues bien, algo parecido sucede en nuestro cerebro. Para que se quede grabada información y se generen cadenas neuronales fuertes, es imprescindible que sea el hábito el que entre en acción.
Con decir "voy a hacer", o proponernos "sí, sí, esta vez lo hago", o apuntarnos a un gimnasio en enero, no vamos a conseguir generar un hábito. Los hábitos se consolidan con una práctica constante a lo largo del tiempo. Desear algo es fácil, proponerse algo es fácil, apuntarse a algo es fácil... Lo que no es tan fácil es hacer un esfuerzo continuado en el tiempo. ¿Cuánto tiempo hace falta? Según apuntan ciertos estudios, 21 días, aunque a veces hará falta más tiempo. Pongamos que un mes.
Para generar hábitos hace falta fuerza de voluntad, unida a conocimiento, deseo y acción, pero igualmente, hace falta mucha fuerza para romper un hábito que ya se ha adquirido... Es más, es casi imposible romper un hábito. Sí, así es... Si uno tiene el hábito de fumar, no puede destruir ese hábito. Lo que se puede hacer es sustituirlo por otro; esto es sumamente importante y la clave de casi todo. Por ejemplo, cada vez que se sienta la necesidad de fumar, hacer otra cosa, comer pipas, por ejemplo, y a la larga, se generará el hábito de comer pipas y el de fumar quedará en segundo plano. Entonces tendremos, a la larga, que sustituir el hábito de comer pipas por otro más saludable, como el de comer mandarinas, por ejemplo, que son más sanas. Pero si un buen día decidimos fumar un cigarrillo o dos, "que no pasa nada", el hábito de fumar, que estaba en un segundo plano pero no destruido, pasará a primer plano, y volveremos a estar como al principio. ¿Veis? Los hábitos no se destruyen (o tardan mucho en destruirse), por eso hay que sustituirlos por otros más saludables.
Decía Og Mandino es su libro "El vendedor más grande del mundo": "Somos esclavos de nuestros hábitos, por lo tanto, nos formaremos buenos hábitos y seremos esclavos de ellos". Esta es la clave para el éxito.
Así que ya sabemos dos cosas: No se generan hábitos sólo con buenos propósitos, y no se pueden destruir hábitos viejos con buenos propósitos. Para crear nuevos hábitos es necesaria la disciplina y el trabajo continuado en el tiempo, y para destruir hábitos viejos, lo que hay que hacer es sustituirlos por hábitos nuevos más saludables. Lamento decir que no hay píldoras mágicas, ni fórmulas mágicas, ni alimentos milagrosos ni nada por el estilo. Es la fuerza del hábito lo que transformará nuestra vida.
¿Quieres practicar Yoga? Practica cada día durante un mes como mínimo, forja tu voluntad, añade el hábito del Yoga en tu vida.
Visita la sección "rutinas" de este blog y practica alguna de las que ahí se enseñan. No dejes que se lleve el viento tus buenos propósitos; cristalízalos, materialízalos, hazlos realidad.
Siguiendo con la filosofía de este blog, os presento otra técnica sencilla, asequible y muy beneficiosa para la salud. Un pequeño cambio en nuestra rutina para cosechar grandes resultados en el tiempo, si lo aplicamos con constancia.
La técnica que os propongo es bien fácil: beber un poco más de agua al día para mejorar la salud. No desestimes esto tan obvio y tan sencillo, ya que si logras aplicarlo, a la larga tu cuerpo te lo agradecerá. Sé que no digo nada nuevo con esto, pero fíjate si es importante, que este sea tal vez el consejo más importante que he dado en los más de 120 artículos que llevo ya publicados en el blog.
El médico iraní Fereydoon Batmanghelidj, fue un personaje muy interesante y no lo suficientemente reconocido por su labor. Podéis leer un artículo muy interesante sobre él que se publicó hace unos años en la revista Discovery Salud. Él afirmaba que «La gran mayoría de las enfermedades que asolan al hombre moderno se deben casi exclusivamente a la tremenda deshidratación en la que nuestros cuerpos viven a diario». Dicho de otra manera, casi todas las enfermedades del ser humano, exceptuando las infecciosas y las traumáticas, son consecuencia de la adaptación de nuestro cuerpo al grado de deshidratación al que se ve sometido.
Batmanghelidj también sostenía, cosa que cada vez es más admitida en el mundo científico, que las enfermedades solo pueden desarrollarse en un medio ácido, y que la principal cura consiste en reducir el grado de acidez de nuestro cuerpo. Para ello, él proponía un remedio: la ingesta de agua alcalina.
En resumen, yo no voy a predicar la toma de agua alcalina, sino, simplemente, la ingesta de más agua al día (a ser posible agua mineral o agua purificada). O si alguien lo desea, añadir una pizca de bicarbonato sódico a un vaso de agua una vez al día para alcalinizarla. Pero bebe más agua, hazte ese favor.
Otro asunto importante que sucede en la mayoría de nosotros, es que no sabemos identificar bien cuando nuestro cuerpo tiene sed o tiene hambre; a veces confundimos ese llamado y comemos cuando en realidad lo que tenemos es sed. Muchas personas con sobrepeso pueden equilibrar su peso bebiendo agua cuando sienten esa sensación de hambre, sin temor a la excusa de «retengo líquidos».
Insisto en la importancia de beber más agua al día; no importa si estas sano o enfermo, si tienes un enfermedad leve (estreñimiento, digestiones pesadas, artritis, artrosis, sobrepeso, insominio...) o una enfermedad más grave (diabetes, cáncer, esclerosis múltiple...). No digo que te vayas a curar, pero sí que tu cuerpo te lo agradecerá.
Rutina fácil para beber más agua al día:
- 1 vaso de agua al levantarte. - 1 vaso de agua antes de acostarte.
Rutina avanzada para beber más agua al día:
- 1 vaso de agua al levantarte. - 1 vaso de agua media hora antes de las comidas. - 1 vaso de agua entre horas, cuando sientas una ligera sensación de hambre. - 1 vaso de agua antes de acostarte.
Por poco más que bebas, ya es un avance significativo.
Os presentamos un nuevo podcast en el que desarrollamos el tema de la salud, concretamente en su aspecto de mantenimiento a través de los 5 puntos para la salud que propuso Swami Vishnudevananda: - Alimentación adecuada. - Respiración adecuada. - Ejercicio adecuado. - Descanso adecuado. - Pensamiento positivo.
Ya hemos hablado de esto en un anterior post, pero en este caso desarrollamos mucho más el tema en formato podcast.
Os dejo la grabación de la conferencia que di el otro día en DURGA MA YOGA ESKOLA, titulada: "LA PRÁCTICA DEL YOGA: HACIA LA SALUD, LA FELICIDAD Y LA ESPIRITUALIDAD".
Desde aquí sólo me queda agradecer una vez más a Leire Jauregi (Asha) por haberme abierto las puertas de su escuela para dar esa charla, y recomendar personalmente su centro para todos aquellos que busquen una escuela de yoga de calidad por la zona de Urretxu. Para más información podeís visitar su blog http://durgamayoga.blogspot.com.es/
Bien, a todo el mundo le gustaría retrasar el envejecimiento, encontrar el elixir de la eterna juventud. Estos científicos han demostrado mediante sus estudios que el Yoga tiene una base real para frenar los efectos del envejecimiento. Yo que no soy científico, voy a dar mi propia versión; una versión más mística si cabe. En este Universo, todos los seres y cosas están bajo el influjo de tres pincipios ecuménicos, la "Trinidad primordial", que no es otra cosa que los procesos que intervienen en la creación, en la plenitud o equilibrio y en la decadencia o destrucción. Los antiguos hindúes los llamaban Brahma el creador, Vishnu el conservador y Shiva el destructor.
Esto a su vez está basado en la parábola solar, que describe el ascenso del Sol desde el alba hasta el mediodía, y el descenso desde el mediodía al ocaso, pasando por la propia fase del mediodía, que es el momento de plenitud y equilibrio.
A nivel biológico, a nivel celular, estas mismas leyes rigen, pero con otros nombres: son los denominados procesos anabólicos y catabólicos. Así, durante nuestra infancia y juventud temprana, tienen predominancia en nuestro cuerpo los proceso anabólicos, de crecimiento. Durante un breve lapso de tiempo (10, 15 o 20 años), hay cierto equilibrio entre anabolismo y catabolismo, en la época de plenitud física, que va de los 20 a los 35 años aproximadamente. A partir de ahí, toman el relevo los procesos catabólicos que se encargan de destruir el cuerpo hasta su ocaso, en la muerte. Esto sucede en todos los seres y cosas sin distinción. Las flores crecen, florecen y se marchitan. Los imperios se crean, se expanden y se destruyen. Los modelos económicos se gestan, alcanzan su cenit y caen para ser reemplazados. Las estrellas nacen, lucen y explotan. El ser humano..., no iba a ser menos: crece, se mantiene en plenitud y después degenera. A ese proceso de degeneración le llamamos envejecimiento. Ahora bien, ¿cómo actúa el Yoga contra el envejecimiento? Modificando la parábola solar, frenando la caida, manteniendo a raya los procesos catabólicos.
¿Cuál es el mayor factor que acelera el envejecimiento? El estrés. El estrés produce decrepitud física y envejecimiento prematuro; el estrés acelera el catabolismo del cuerpo. ¿Por qué hay gente que tiene 30 años y parece que tiene 50? ¿Por qué hay gente con 50 que parece que haya hecho un pacto con el diablo? Aparte de la carga genética que pueda haber en la persona (factor importante) está el factor "cuidarse". El tabaco acelera el envejecimiento, oxida las células, al igual que el alcohol, las drogas, la prolongada exposición al Sol y la mala alimentación; pero lo que más, sin duda, acelera la caída es el estrés. El Yoga mantiene a raya el estrés, y por ende, mantiene a raya el envejecimiento prematuro. Esta es la clave de todo este asunto.
¿Todos queremos ser jóvenes, verdad? Todos nos preocupamos por estar jóvenes y guapos, y cuando llega cierta edad, o nos miramos en el espejo y cierta arruga nos amarga el día, nos gastamos dinero en cremas anti-aging, en tratamientos, en remedios milagrosos, en parches y en cirugía estética. Vale, de acuerdo, eso no está mal, pero recordad que la cuestión radica a nivel celular, en la ralentización de los procesos catabólicos.
-Vale, me has convencido, me apuntaré a Yoga cuando sea más viejo. Porque el Yoga es un deporte de viejos, ¿no?
-No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy. Empieza a practicar Yoga hoy mismo, cuanto antes empieces, antes frenarás la caída. Si te apuntas más tarde..., pues sí, el Yoga será un deporte para viejos. Para terminar, decir que hay muchos artíclos y opiniones que dicen que "el Yoga rejuvenece", o que "el Yoga alarga la vida", o que "el Yoga adormece el envejecimiento" (como dice el titular de las últimas noticias, titular muy acertado, por cierto).Yo lo que puedo decir sobre esto es que el Yoga ralentiza el envejecimiento; esta es a mi parecer la definición más precisa. Morir nos vamos a morir igual, y no viviremos ni un día más de lo que nuestro ADN tenga dictado, a no ser que la muerte nos lleve antes, debido a una enfermedad, accidente u otro factor. Pero sí que podremos ver aumentada nuestra calidad de vida y nuestra fase de plenitud. Es por esto también que los yoguis adoran y se rinden ante Vishnu, ante Narayana, para poder alargar ese proceso de plenitd físca y mental lo máximo posible en el tiempo.
El cuerpo físico del ser humano es uno de los mayores prodigios de la ingeniería universal; nada hay comparable a él sobre la faz de la Tierra, y posiblemente sobre muchos miles de millones de kilómetros a la redonda. Muchas veces he preguntado en clase a los alumnos “¿Qué es el cuerpo físico?”, y me han mirado todos con cara de circunstancia. “¿Pues que va a ser? ¿Nosotros, no?”, era una respuesta habitual. En la tradición yóguica, al cuerpo físico se le denomina “annamaya kosha”, que traducido del sánscrito vendría a ser algo así como: “el vehículo hecho de alimentos”. A pesar de que la definición resulte chocante encierra una gran verdad, ya que el cuerpo físico está construido con lo que comemos y se mantiene de alimentos, entre otras cosas. Nosotros lo llamaremos el “vehículo de la acción”. Es decir, el vehículo, medio o instrumento que utilizamos para actuar en este Universo Físico. Simplificando más: el cuerpo físico es la herramienta cotidiana que más usamos. Insisto en este concepto: herramienta, vehículo, instrumento. Es muy importante este concepto, ya que nos ayuda a distinguir lo que somos de lo que tenemos. Nosotros no somos el cuerpo físico, tenemos un cuerpo físico. Sí, tenemos, y somos muy afortunados por ello además, por ser poseedores de un vehículo físico, concretamente el de la marca Homo Sapiens. Hay quien se cree afortunado por tener un Mercedes o un Ferrari, pero no, la verdadera fortuna consiste en tener un vehículo físico.
¿Para qué sirve el cuerpo físico? Pues ya lo hemos dicho antes: sirve para actuar. Concretamente el cuerpo físico tiene 5 extraordinarios poderes; más grandiosos que los de los superhéroes de los comics. - Extraordinario poder nº 1: El poder de regeneración. Sí, ¡qué haríamos sin él! ¿Quién se nutre con el alimento? ¿Quién se regenera durante el sueño? ¿Quién se cura de las enfermedades? ¿Quién permite que dure hasta los ochenta años o más si no hay ninguna desgracia? Este es un poder inherente del cuerpo físico. - Extraordinario poder nº 2: El poder de desplazamiento. Esto es lo que hacen los vehículos propiamente dichos: transportarnos de un lugar a otro, mediante el poder de locomoción o desplazamiento. Sin él seríamos vegetales, condenados a yacer por siempre allí dónde nacemos. - Extraordinario poder nº 3: El poder de creación. Con este poder del cuerpo físico hemos construido todo lo que nos rodea. Concretamente con nuestras manos, con la habilidad para manipular y crear objetos, desde simples útiles de piedra hasta las sondas espaciales que exploran otros mundos. Los dinosaurios dominaron el planeta durante millones de años, pero no tenían “manos” para construir nada; no evolucionaron apenas. Si los cangrejos se hicieran inteligentes, a no ser que mutasen extraordinariamente no podrían crear nada. ¡Dios, que poco valoramos las manos que tenemos!, con nuestros cinco dedos tenemos el poder de construir maravillas. Por si fuera poco, las manos también sirven para curar y para acariciar. - Extraordinario poder nº 4: El poder de comunicación. Uno de los más extraordinarios poderes que existen en el Universo: el de poder comunicarnos con nuestros semejantes, el de poder expresarles nuestras necesidades, emociones y pensamientos. Esto lo hacemos sí, con el cuerpo físico; mediante las cuerdas vocales o mediante los dedos (como ejemplo ahora estoy redactando este artículo con ellos, en un ordenador que a su vez ha sido creado con el poder creativo de otros seres humanos) o manos (en caso del lenguaje de símbolos). ¿Qué sería de nosotros, pobres mortales, si no pudiéramos comunicarnos en absoluto con nuestros semejantes; si no pudiéramos decirles que los amamos? - Extraordinario poder nº 5: El poder de procreación. Poder importante dónde los haya, pues si él no existiese, en una generación, ¡ciao humanidad! Este es el poder de perpetuar la especie y crear nuevos seres en la factoría humana. ¡Qué grandioso poder! Cinco poderes enormes tienen los cuerpos físicos; cinco son las acciones fundamentales del humano cuerpo. ¿Por qué cinco y no seis, siete o cuatro? Pensad. Una acción para cada sentido. El gusto se relaciona con la nutrición. La vista con el desplazamiento, pues nos dirigimos siempre allí hacia donde dirigimos nuestra mirada (no es necesario mencionar la dificultad que tienen los ciegos para desplazarse). El tacto con el poder creativo. Imaginaos por un momento que careciésemos de tacto en nuestros dedos. Seríamos incapaces ni de freír un huevo. O que sintiésemos las manos como si tuviésemos puestos unos guantes de boxeo; aún seguiríamos en las cavernas. El sentido del oído nos proporciona la habilidad de comunicarnos, pues aprendemos los idiomas a través de la repetición, a base de oír y luego repetir, a base de referencias. Es muy normal que los sordos de nacimiento también sean mudos (sordomudos). Y el olfato, tal vez el sentido físico más en recesión sirve como detector sexual; las feromonas se detectan mediante el olfato, así como la disposición de apareamiento. Esto puede no resultar muy evidente, pero en el reino animal es de lo más normal, y del animal venimos en cierta medida. ¿Qué es la salud física desde este punto de vista? Creo que resulta evidente: disponer de un poder de acción elevado, en sus cinco aspectos fundamentales. ¿Y la enfermedad? Ver nuestro poder de acción reducido, y de hecho así sucede cuando estamos enfermos: ni comer, ni andar, ni crear, ni hablar, ni procrear. ¿Qué nos vende la sociedad respecto al cuerpo? Su forma externa; del poder de acción ni se habla, es más, estoy seguro de que a un 90 % de la población mundial le resultaría sorprendente leer este artículo y saberse poseedora de tales magnos poderes. ¿Guapo, feo, alto, bajo, gordo, flaco...? ¿Qué importancia tiene si disponemos de una buena capacidad de acción? ¿Por que hay tanta gente deprimida o con la autoestima baja por que no le gusta su cuerpo? ¡Dios, si somos más poderosos que los propios dioses! ¡Hasta los ángeles, devas y dioses nos envidian por poseer un cuerpo físico, un vehículo de la acción! ¿Tenéis idea de la cola que hay en el concesionario de la vida por adquirir un nuevo vehículo de la marca Homo Sapiens? ¿Sabéis la demanda que hay por encarnar en este planeta, revestidos por un cuerpo físico? ¡Cuántas almas en el limbo esperan sacar un cinco para “salir de casa” y aventurarse en el “juego” del parchís, digo de la vida! ¿Con qué insensatez no valoramos nuestros cuerpos físicos y no los cuidamos como se merecen? ¡Qué grande es el cuerpo físico! ¡Qué poderoso y que valioso! Qué bello también he de decir. A título personal, no he visto nada más bello y hermoso que el cuerpo físico de algunas (muchas) mujeres; ni siquiera una nebulosa en racimo o una puesta de Sol puede equipararse a un rostro bien trazado. En fin, y concluyo ya: somos afortunados por tener un cuerpo físico, aprendamos pues a cuidarlo y valorarlo como se merece. Hay quien sólo se preocupa de la estética o de "tunear" su cuerpo, pero el verdadero valor reside en estos cinco principios, no lo olvides. Por lo tanto, todo ejercicio físico o cultura de mejoramiento físico ha de ir encaminada a potenciar estos poderes de acción, todo lo demás es secundario; se puede tunear, sí; se puede mejorar la estética sí; pero eso es secundario. P.D. Amigos, ¿no creéis que se me olvida decir algo? ¿Quién conduce el vehículo físico? ¿Quién va al concesionario a comprar uno? La respuesta a esas cuestiones las dejamos para otro post. ;-)
La vida del ser humano dispone de cuatro pilares fundamentales: el pilar de la salud física, el de las relaciones, el de la prosperidad material, y el de la felicidad. Hay afortunados cuyos cuatro pilares están sólidos y enteros; pero en la gran mayoría de personas, alguno o algunos están resquebrajados, o rotos.
Muchos piensan que la felicidad depende de que los tres primeros pilares estén en buenas condiciones, pero hay gente que tiene buena salud, relaciones plenas, mucho dinero..., y aun así son infelices, desdichados, amargados, deprimidos… Por lo tanto, esa tesis queda anulada. La felicidad es una cuestión de actitud mental, una apreciación y contentamiento con lo que uno es y tiene en cada momento, sea lo que sea. Al final la felicidad es una cuestión de inteligencia, ya que el “feliz”, denota la suficiente inteligencia como para haber conducido el barco de su vida hacia un puerto llamado “felicidad”.
Ahora bien, de todos estos pilares, a mi parecer, el más importante y el sine qua non es la salud. “La salud no lo es todo, pero sin ella, todo lo demás es nada”, afirma un dicho popular. Si una persona posee buena salud, puede superar las perdidas y el sufrimiento que produce el derrumbe del pilar de las relaciones, y puede reconstruirlo en caso de estar derruido; puede espabilarse y buscarse la vida como sea para mantener el pilar de la prosperidad material a salvo; y puede cultivar su mente y su actitud para llegar a ser feliz, independientemente las circunstancias que le rodeen. Pero si la salud falla, amigo…, todo lo demás pasa a segundo plano. Por eso es de vital importancia dedicar tiempo para el mantenimiento de la salud.
El símbolo de la salud: el caduceo de Hermes. El equilibrio de la energía.
Y de eso hablaremos hoy: del mantenimiento de la salud. Cuando uno la pierde tendrá que ir al médico, o al profesional que corresponda, pero antes de llegar a ese punto, y antes de perderla, hay que mantenerla. Cuestión difícil, ya que no solemos valorar lo que tenemos hasta que lo perdemos, y es entonces cuando nos acordamos de Santa Bárbara, cuando truena… Pocos se acuerdan de ella antes.
Muchos creen que la salud es "no estar enfermo", pero la salud es mucho más. Según la OMS, "la salud es un completo bienestar físico, emocional, mental y social". ¿Casi nada, eh? El Yoga opina igual, y sus principios de mantenimiento van orientados hacia esos puntos.
El Yoga propone cinco puntos para mantener y conservar la salud; no son infalibles, pues a pesar de que uno se cuide mucho, no está libre de las garras de la enfermedad. Pero sí que pueden ayudarnos a reducir la incidencia de esas crueles garras, y a propiciar una mayor calidad de vida.
Esos 5 principios son los siguientes:
ALIMENTACIÓN ADECUADA:
Las células de nuestro cuerpo físico se construyen con los alimentos que ingerimos. Lo que en un primer momento está en el plato, a través del maravilloso proceso de la digestión, se transforma en la materia prima que conforma nuestro cuerpo. Es por ello importante comer alimentos de calidad, y en las proporciones adecuadas de hidratos de carbono, proteínas, grasas y vitaminas y minerales, según la constitución de cada individuo. Yo no soy nutricionista, por lo que cada cual tendrá que saber qué alimentos y en qué proporciones le van bien para él.
RESPIRACIÓN ADECUADA:
La respiración aporta oxígeno a las células y expulsa el dióxido de carbono sobrante del organismo. La respiración adecuada es vital para el correcto anabolismo y catabolismo celular. Si hay oxigeno insuficiente sucede como cuando hacemos fuego con pobre ventilación: el combustible no se quema bien, sale humo negro y gases nocivos. En el cuerpo sucede algo parecido: se acumulan toxinas y el cuerpo no rinde todo lo bien que podría hacerlo. Además, la respiración tiene una estrecha relación con el sistema nervioso autónomo del cuerpo, y por ende, con nuestro estado anímico. Una respiración superficial y rápida propicia la activación del sistema simpático, con sus derivadas consecuencias; en cambio una respiración amplia, profunda y lenta activa el sistema parasimpático, con su correspondiente “chute” de endorfinas, hormonas del bienestar.
EJERCICIO ADECUADO:
El ser humano está hecho para moverse, y no para llevar una vida sedentaria. Está hecho para correr, saltar, nadar, cazar..., y morir joven. Pero en una sociedad de bienestar como la de hoy en día, si no hacemos ejercicio voluntariamente, el cuerpo se va deteriorando y surgen complicaciones y enfermedades físicas. El ejercicio adecuado mantiene las articulaciones, tendones, ligamentos y músculos en condiciones, así como el sistema circulatorio y respiratorio activo y capilarizado. Pero ojo, tampoco hay que pasarse, que el exceso de ejercicio también es perjudicial; todo en su justa medida. Es por esto que los ejercicios del Yoga son suaves y enfocados hacia la flexibilidad y fuerza de la espalda especialmente. Su objetivo es mantener el cuerpo sano y joven el mayor número de años posible.
DESCANSO ADECUADO:
Hoy en día el enemigo público número uno es el estrés, con todos sus derivados de ansiedad, depresión, insomnio, etc. Eso es tensión, tensión, tensión…, y la relajación es su remedio. Es durante el descanso cuando el cuerpo físico se regenera y asimila los alimentos ingeridos; también asimila e integra ciertas experiencias psíquicas, especialmente durante el sueño con ensueños. Es por eso de vital importancia dormir un número adecuado de horas (7 – 8), y durante el día tomar unos minutos para desconectar y relajar. Relajarse no es perder el tiempo, aunque así pudiera parecerlo en una sociedad competitiva y productiva como la nuestra. Dormir bien tampoco es desperdiciar la vida, es en cambio una inversión para que el cuerpo y la mente estén en plenas condiciones. La falta de descanso lleva a la decrepitud del cuerpo físico, y al agotamiento de la mente.
PENSAMIENTO POSITIVO:
He aquí la piedra angular de estos cinco principios. Ya podemos alimentarnos correctamente, respirar bien, hacer mucho ejercicio y dormir ocho horas diarias, que si nuestro pensamiento es negativo, caótico, desordenado e improductivo, muy sanos no estaremos. Hay un axioma que no falla: “El hombre se convierte en lo que piensa”; por tal motivo hay que cultivar la mente para tener una actitud positiva, con autoestima elevada, alegre, creativa… La mente hay que cultivarla y adiestrarla, y nada hay mejor que la meditación. No ver problemas en la vida, sino oportunidades para aprender y crecer; no ver trabas, sino ejercicios para aumentar nuestra destreza en el arte de la vida. Hay que ver siempre el vaso medio lleno, y luego bebérselo, para que sea llenado nuevamente. Esto no implica un pensamiento fantasioso o con los pies fuera de la tierra. Es un pensamiento realista. Todo problema tiene una solución, toda adversidad conlleva un aprendizaje para ser mejores personas. Hay que sacarle partido a la vida, tomar la iniciativa, y no convertirnos en victimas del destino, sino en los capitanes de nuestro barco. Al mal tiempo buena cara, y el que quiera seguir en el rol de víctima o “pobrecito”, está en su derecho de serlo, pero que no lance a los cuatro vientos que la vida es una mierda o un valle de lágrimas.
Estos son los cinco principios de la salud que promueve el Yoga, y de hecho, en una clase de Yoga se trabajan siempre todos menos el de la alimentación… Aunque bueno, de vez en cuando se puede hacer una cena de grupo y pasarlo bien. Eso es una de las cosas positivas de estar apuntado a alguna escuela o hacer Yoga en grupo, que se puede socializar.
Otra cosa importante, y que debemos tener siempre presentes: por muy bien que nos cuidemos, o aunque tengamos los mejores médicos, tarde o temprano vamos a morir. Nuestros cuerpos físicos tienen fecha de caducidad; todos, inexorablemente. Por tal motivo, hay que cuidarse, pero sin obsesionarse. La salud es un “medio”, no un “fin”.