Centro de Yoga Arcadia
Búsqueda personalizada


Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.




Mostrando entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Poesia. Mostrar todas las entradas

LA RESILIENCIA

La resiliencia es una palabra en boga últimamente en la psicología moderna; se han escrito libros, se dan conferencias, cursos, etc, sobre ella. La resiliencia deriva de la palabra latina resilire y significa "rebotar". La resilencia es una palabra que también se aplica a los metales, concretamente a su capacidad para resistir perturbaciones, estrés y deformaciones y volver a su forma natural... Esa capacidad de "rebotar" al cual alude su significado etimológico. La resiliencia es una característica importante en las espadas por ejemplo, que han de ser duras pero no frágiles; rígidas pero no inflexibles. Una espada que no se quiebre...

La mejor definición que he encontrado sobre la resiliencia aplicada al ser humano es: "La capacidad para hacer frente a las adversidades de la vida, superarlas y ser transformado positivamente por ellas". Dicho de otro modo, la resiliencia es la capacidad del ser humano para superar su dolor, sobre todo emocional, y no quebrarse por ello, sino salir fortalecido y madurado.


Viaje a Ítaca

Cuando emprendas tu viaje a Ítaca
pide que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
No temas a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al colérico Poseidón,
seres tales jamás hallarás en tu camino,
si tu pensar es elevado, si selecta
es la emoción que toca tu espíritu y tu cuerpo.
Ni a los lestrigones ni a los cíclopes
ni al salvaje Poseidón encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si no los yergue tu alma ante ti.

Pide que el camino sea largo.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que llegues -¡con qué placer y alegría!-
a puertos nunca vistos antes.
Detente en los emporios de Fenicia
y hazte con hermosas mercancías,
nácar y coral, ámbar y ébano
y toda suerte de perfumes sensuales,
cuantos más abundantes perfumes sensuales puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
a aprender, a aprender de sus sabios.

Ten siempre a Ítaca en tu mente.
Llegar allí es tu destino.
Mas no apresures nunca el viaje.
Mejor que dure muchos años
y atracar, viejo ya, en la isla,
enriquecido de cuanto ganaste en el camino
sin aguantar a que Ítaca te enriquezca.

También te interesará: