El arte de la relajación
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Nueva edición digital de *El arte de la relajación*.
Edición revisada y publicada en Zenodo con licencia Creative Commons
BY-ND-NC 4.0.
Puedes leerla a...
OM MANTRA - Meaning and how to sing it
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*Om is the best known, representative and important mantra of yoga, and
singing should not be lacking in any individual yoga class or practice.*
*THEORY*
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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.
PAREPIA es una palabra a recordar siempre, una palabra a grabar en nuestra mente. PAREPIA es la regla número uno de la supervivencia, y también puede ser aplicada, por qué no, a nuestro día a día.
PAREPIA es el acrónimo de:
- PAra - REspira - PIensa - Actúa
Este término fue concebido como regla para la supervivencia extrema, en los casos en los que nuestra vida se ve amenazada de muerte, bien sea por condiciones climatológicas adversas, por falta de agua y alimentos o ante catástrofes naturales. Pero también lo podemos aplicar a esas situaciones del día a día que nos desafían y nos obligan a dar una respuesta acertada.
Lo primero de todo es parar. Si no paramos no podremos seguir los siguientes pasos. Por parar unos segundos o unos minutos no va a empeorar nuestra situación, a no ser que tengamos que huir de un fuego o de un tigre furioso (casos extremos). ¿Habéis visto alguna vez un mecánico de coches reparando un vehículo en marcha? Lo primero que hay que hacer es parar, detener, STOP.
Lo siguiente es respirar amplio y profundo, para oxigenar bien el cerebro y no entrar en pánico. Si entramos en pánico estamos perdidos, echaremos a correr a la desesperada, consumiremos recursos y probablemente tomemos decisiones incorrectas. Respira, oxigena, mantén la calma…
Una vez calmado, aun en medio de la mayor de las adversidades, observa la situación, piensa de forma correcta, analiza el problema, las herramientas que dispones y las posibles consecuencias que producirían diferentes acciones. Una vez que has pensado correctamente, traza un plan. Táctica y estrategia. Sin un buen plan, las posibilidades de éxito se reducen a caerle bien a la diosa Fortuna.
Lo dicen todos los dichos populares: "Piensa antes de actuar". "Cuenta hasta diez antes de actuar". "Manten la calma y piensa antes de actuar".
Y el cuarto y último paso es actuar con decisión. No permitas que el miedo o las dudas te paralicen, ¡actúa!, salva tu vida, salva tu carrera, salva tu relación, salva tu adversidad, salva el obstáculo que la vida te ha puesto delante. ¡Actúa! No cedas a la inacción.
La aplicación de esta regla en casos extremos puede suponer la diferencia entre la vida y la muerte, y en casos no tan extremos, quizá la diferencia entre acertar o errar, entre lograr el éxito o el fracaso. Por tales motivos, graba bien esta palabra en tu mente: PAREPIA, PAREPIA, PAREPIA… Gopal
El tercer punto del Niyama del yoga se llama Tapas, que significa disciplina, o mejor dicho, autodisciplina.
La disciplina es la base para crear hábitos positivos y saludables, y son los hábitos los que nos llevan hacia el éxito en cualquier cosa que emprendamos. Patanjali, el padre del yoga, al igual que los grandes emprendedores y hombres de negocios de hoy en día, saben que las puertas de la habitación del éxito las abre el hábito, y el hábito lo construye la disciplina, o mejor dicho, la autodisciplina.
¿Cuál es la diferencia entre disciplina y autodisciplina?
Disciplina es algo que nos imponen desde fuera. Disciplina es algo que nos imponen figuras de autoridad: padres, profesores, mentores, sargentos, guías espirituales, gurues… Ellos nos imponen rutinas que tenemos que cumplir, nos gusten o no.
Autodisciplina es algo que nos imponemos nosotros mismos. Autodisciplina implica tomar las riendas de nuestra vida, el timón de nuestro barco, y ostentar el rango de Capitán. Gracias al conocimiento que vamos obteniendo, tomamos conciencia de que es necesario poner orden en nuestra vida y adquirir una serie de hábitos saludables que nos harán mejores personas.
Hábitos relacionados con la salud, hábitos relacionados con la cultura, hábitos relacionados con el desarrollo personal y la excelencia profesional. Hábitos autoimpuestos y llevados a cabo con diligencia. Hábitos que guiados bajo la Ley de la Agricultura nos harán cosechar tarde o temprano aquello que sembramos.
El hombre es esclavo de sus hábitos, y la única diferencia entre los que tienen éxito y los que fracasan, es que los primeros se hacen esclavos de hábitos positivos; los segundos, de hábitos negativos.
¿Cuáles son los enemigos naturales de la autodisciplina?
La ignorancia, la duda, la pereza y la procrastinación. Que en resumen podrían ser dos, pues la duda es hija de la ignorancia, y la procrastinación hija de la pereza.
Lo primero de todo es estar siempre bien informado, leer mucho y asistir a todo tipo de charlas, cursos y seminarios. El conocimiento es poder. El conocimiento es la mejor de las inversiones. El conocimiento nos dirá cómo organizar nuestra autodisciplina. La duda es falta de conocimiento, o falta de un poco más de conocimiento..., o no osar poner en práctica el conocimiento.
La pereza es el vicio de no actuar si no hay una recompensa inmediata; el vicio de ahorrar demasiada energía y no emprender ni realizar actividades de provecho.
La procrastinación, una bonita palabra, es el acto de postergar las actividades. «Ya lo haré luego...», «Ya lo haré mañana u otro día». Estas son las frases favoritas de los procrastinadores profesionales (categoría en la que podemos incluirnos muchos de nosotros).
¿Que no puedes hacer sesiones de yoga o de otra actividad física de una hora? Pues hazlas de 30 minutos.
¿Qué no puedes meditar 20 minutos todos los días? Medita 5 minutos.
¿Que no puedes leer unas páginas cada día de algún libro interesante? Lee unos cuantos párrafos al día.
¿Qué te da pereza cambiar de dieta? Haz cambios muy pequeños y progresivos en el tiempo.
¿Que no puedes ahorrar 100 euros al mes para tu jubilación? Ahorra 10 euros mensuales (si no puedes hacer eso, deberías plantearte muy en serio tu educación financiera).
¿Que no puedes hacer una infinidad de cosas que te gustarían? Hazlas en la medida en que puedas.
Ahora sustituye el «puedes» de todas las frases anteriores por el «quieres»: es lo mismo.
Sea lo que sea, hazlo. Combate la ignorancia, combate la duda, combate la pereza, combate la procrastinación. Create hábitos positivos y hazte esclavo de ellos. Tú decides tu camino hacia el éxito, o hacia el fracaso.
Eso es Tapas, eso es autodisciplina, ese es el tercer peldaño del Niyama del yoga. Ese es el secreto de los que tienen éxito.
Todos mis cursos están orientados a generar autodisciplina. Algunos pensarán que son muy simples o que no estoy muy encima de mis alumnos, pero tienen un objetivo muy definido: generar hábitos, crear capitanes.
En yoga, y en casi todos los trabajos de desarrollo personal, todo comienza parando y reparando.
Para y repara... Recuerda y memoriza esta máxima. Esta frase parece que tiene solo dos ingredientes, pero en realidad tiene tres.
Reparar tiene dos significados: por un lado significa reparar, propiamente dicho, como sinónimo de arreglar, y por otro significa darse cuenta, tomar conciencia, (reparar en algo).
Todos queremos reparar (arreglar) algo en nuestra vida, pero ese es el tercer paso de esta ecuación. Previamente hay que tomar conciencia (reparar en), y para ello es imprescindible parar.
Lo veremos mejor con un símil:
Tenemos el coche estropeado y lo llevamos al mecánico. ¿Qué es lo primero que hacemos? Dejarlo parado. ¿Os imagináis reparar un coche en marcha, a 120 Km/h? Bien, una vez parado, el mecánico identifica el problema, repara en el problema, toma conciencia de él, y solo después se pone manos a la obra para repararlo (arreglarlo).
Estos tres pasos son imprescindibles para cualquier tema de reparación o sanación. ¿Por qué lo primero de todo es parar? Porque cuando paramos, cuando nos relajamos, no solo ponemos en marcha las fuerzas innatas sanadoras del cuerpo, sino que también hacemos que se calmen las aguas del lago de nuestra vida, y al calmarse las aguas, podemos ver mejor lo que hay en el fondo y poder así tomar conciencia de ello.
Si no tomamos conciencia de un problema, es como si este no existiera para nosotros, y entonces la vida nos gobierna con sus mareas inconscientes. No podemos arreglar aquello de lo que no somos conscientes, ni luchar contra un enemigo invisible. Si el mecánico no sabe cuál es la avería, difícilmente podrá arreglarla. Podrá hacer varios intentos a ciegas, por azar; cambiar esto y aquello, apretar una tuerca por aquí, otra por allá, darle cuatro martillazos a algo, y cosas por el estilo; pero así solo por casualidad se solucionará el problema.
Así que recuerda siempre estos tres pasos:
1.Para, echa el freno de mano, desconecta, relájate. 2.Toma conciencia de tu cuerpo, de tus emociones, de tus pensamientos, de tus problemas. 3.Haz acciones para arreglar, corregir y mejorar aquello que necesita ser arreglado, corregido o mejorado.