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La rutina del Yogi Ramacharaka

 En 1904 se publicó en Occidente uno de los primeros libros de hatha yoga, escrito por el Yogi Ramacharaka. En él se describía una sencilla rutina de ejercicios físicos, más parecidos a la gimnasia sueca que a las asanas del yoga moderno.

En el siguiente vídeo reproduzco la secuencia. Es una rutina muy interesante y que puede ser practicada por principiantes y por avanzados, ya que no entraña excesivas dificultades ni riesgos.

Dura unos 20 minutos, y puede finalizarse bien con una relajación (tumbados en savasana) o con una meditación de pie en la postura del árbol, tal como hago yo en el vídeo.


Te animo a practicarla varias veces todas las semanas, y verás qué resultados tan fantásticos te da.


Aimar Rollán (Gopal)




5 hábitos saludables

Vamos a recomendar 5 sencillos y breves hábitos diarios que te permitirán mejorar tu salud con poco esfuerzo.


5 hábitos saludables

1. Lávate los dientes y la lengua antes de desayunar

Durante el sueño, el cuerpo aprovecha para eliminar toxinas, y muchas de ellas se depositan en la lengua y en la boca. Es importante limpiar la lengua suavemente con un raspador y lavarse los dientes antes de desayunar, pues si bebemos algo sin la higiene previa, introducimos de nuevo en el cuerpo parte de esas toxinas.

2. Nunca llenes del todo tu estómago en ninguna comida

Hay que aprender a identificar las sensaciones del cuerpo, y a pesar de que tengamos mucha hambre, el cuerpo nos hará saber cuándo hay que parar de comer mediante la sensación de la «saciedad», aunque la mayoría de personas no saben identificar esa advertencia y siempre llenan su estómago al 100%. Lo ideal es no llenar el estómago nunca más de un 80%, no solo para no engordar, sino también para que el estómago pueda hacer mucho mejor la digestión, y buenas digestiones son sinónimo de salud. Siempre puede haber excepciones (celebraciones, banquetes, bodas...), pero recuerda, para antes de estar completamente lleno.

3. Bebe más agua durante el día

El alimento más importante y necesario para el cuerpo es el agua. El cuerpo tiene que estar constantemente hidratado para un buen funcionamiento. Suele suceder que mucha gente no sabe diferenciar la sensación de sed de la sensación de hambre, y tiende a comer cuando en realidad lo que su cuerpo le pide es beber. Aquí te dejo una rutina para acostumbrarnos a beber más agua durante el día.



4. Haz un mínimo de 5 minutos al día de ejercicio físico

Por lo general tendemos a ser extremistas: o hacemos mucho o no hacemos nada. Pensamos que para que el ejercicio sea efectivo hay que ser muy deportista y entrenar como mínimo una hora todos los días; eso es falso. Pequeñas rutinas diarias nos ayudarán a estar más saludables; evidentemente no estaremos muy en forma, pero habrá una gran diferencia entre quienes hacen ejercicio 5 minutos al día y quienes hacen 0 minutos al día. Prueba a hacer una de estas rutinas todos los días, verás que bien le sientan a tu cuerpo.


    
5. Permanece en silencio unos minutos al día

El silencio es un bien preciado y escaso, búscalo, te ayudará a serenar tu mente, a calmar tus emociones y a conocerte mejor. La mejor forma que conozco de estar en silencio es meditar unos minutos cada día, con ese objetivo está creado este curso de meditación, pruébalo y verás los resultados.


Como ves, son 5 sencillos hábitos fáciles de incorporar a nuestro día a día, y no admiten excusas de tiempo ni de dinero; si quieres, puedes hacerlos.


Gopal


Bicicleta estática como complemento del yoga en casa

La bicicleta estática es el complemento ideal para el yoga en casa, ya que nos permite hacer un trabajo aeróbico y entrenar nuestro sistema cardiovascular.


Ya hemos dicho en varias ocasiones, que si bien el yoga es un ejercicio físico excelente, tiene quizás ciertas carencias en lo que a entrenamiento cardiovascular se refiere. Por tal motivo, una bicicleta estática es una inversión excelente si queremos ponernos en forma sin salir de casa.


Bicicleta estática

Entendemos como trabajo cardiovascular todo aquel ejercicio que mantiene nuestro corazón latiendo al 60% – 70% de su frecuencia máxima (FCmax), durante una duración de entre 20 y 60 minutos.

El trabajo cardiovascular aeróbico sirve para:

- Fortalecer el corazón.

- Capilarizar la musculatura y que llegue más sangre y oxígeno a todo el cuerpo.

- Aumentar el metabolismo y quemar grasas.

- Liberación de endorfinas (hormonas del bienestar).


Seguro que hay muchos más beneficios, pero solo con los antes citados, ya es motivo más que suficiente para hacer un poco de cardio.

¿Cómo entrenamos?

Uno de los mayores obstáculos para hacer ejercicio es la pereza, por eso, si tenemos la bicicleta «a mano», en alguna habitación de nuestra casa, solo tenemos que subirnos en ella y comenzar a pedalear. Podemos hacer 2 o 3 sesiones semanales de una duración mínima de 20 minutos (lo ideal son 40 minutos).

Para que sea más ameno y productivo, podemos pedalear mientras escuchamos un podcast o si tenemos la bicicleta delante de una televisión, ver un documental. De esta forma, además de ejercitar el cuerpo, también nos culturizamos un poco. Por supuesto que también puedes escuchar música si eso te anima y te motiva más.

Una ventaja es que la mayoría de bicicletas estáticas modernas tienen pulsómetros instalados en el manillar, en forma de pletinas metálicas, que solo con poner nuestras dos manos encima nos permite conocer nuestras pulsaciones por minuto Esto es muy útil para mantener la cadencia y el ritmo dentro de una frecuencia aeróbica.


Pulsómetro


Lo primero que tenemos que saber es nuestra FCmax (frecuencia cardíaca máxima). Una fórmula sencilla para calcularla es la siguiente:

FCmax = 220 – edad


Hay fórmulas más complejas que tienen en cuenta el peso y el estado de forma, pero como referencia, con la fórmula anterior podemos obtener una estimación bastante precisa.

Por ejemplo, una persona de 35 años tendrá una FCmax de 185 pulsaciones por minuto.

El 60% para ella será 111 ppm y el 70% será 130 ppm. Sabiendo esto, podemos hacer rutinas de bicicleta en las que nuestro corazón se mantenga entre las 110 y las 130 ppm, aproximadamente.

Es importante que cada uno calcule su FCmax y su FC60% y FC70%, para que sepa cuál ha de ser la intensidad de su ejercicio.

Ese es el rango ideal para el ejercicio aeróbico, y al contrario de lo que se piense, más intensidad no es sinónimo de trabajo más efectivo. También es importante la duración del ejercicio, menos de 20 minutos apenas tendrá impacto sobre el organismo.

Si estás en muy baja forma, no te sorprenda que tus pulsaciones se disparen ante el mínimo esfuerzo, en ese caso tendrás que pedalear muy suave hasta que tu corazón se vaya entrenando poco a poco.

¿Antes o después de una sesión de yoga?

Lo ideal es que lo hagas antes, y que después el yoga te sirva para estirarte y relajarte, aunque puedes hacer sesiones de cardio aisladas.

Desde aquí te animo y te recomiendo que añadas este plus a tu vida, y no consideres la compra de una bicicleta estática como un gasto, sino como una inversión en tu salud.


Gopal

Chaturanga dandasana para fortalecer los brazos

El chaturanga dandasana es una técnica para fortalecer el cuerpo. Trabaja brazos, pecho y abdomen. Se puede hacer estática o dinámica (flexiones yóguicas).


Chaturanga significa "4 miembros" y danda es "bastón"; de ahí la postura: mantenernos como un bastón horizontal apoyados en 4 puntos (2 manos y 2 pies). Es una postura dura, pero que da gran fortaleza.


¿Cómo se hace?


Nos ponemos en horizontal, como si fueramos a hacer una flexión, con las puntas de los pies apoyados en el suelo y las manos a una anchura de hombros.

Chaturanga
Inspiramos y bajamos lentamente espirando. Mantenemos los codos pegados al cuerpo y la mirada hacia delante. Cuando lleguemos a media altura, mantenemos la postura estática lo que podamos, respirando normalmente.

Chaturanga dandasana
Importante: Mantenemos el cuerpo tenso y recto como un bastón (trabajo abdominal), no apoyamos las rodillas en el suelo ni despegamos los codos del cuerpo.

Al principio nos costará mantener unos escasos segundos, pero con la práctica aumentará nuestra permanencia así como nuestra fuerza.


Ejercicio dinámico: flexiones yóguicas

Para darle más intensidad podemos hacer este ejercicio, que nos mantendrá en forma. Puedes hacerlo en varias series de 4, 6, 8 o 10 repeticiones. Siempre de forma lenta y coordinada con la respiración, tal como se muestra en el vídeo.



Otros usos

Puedes aplicar el chaturanga dandasana durante el Saludo al Sol, en la posición nº 6, para darle más intensidad al ejercicio.

Gopal



Cómo hacer correctamente las asanas

Las asanas, o posturas de yoga, a pesar de ser similares aparentemente a los ejercicios o estiramientos, son sustancialmente diferentes. Hay varias fases en su aprendizaje y perfeccionamiento, como ahora veremos.


Definición de asana
: Una postura firme y cómoda que se mantiene en la inmovilidad, largo tiempo y con control de la respiración y de la mente.

Asanas

Primera fase: Principiantes


En un primer contacto con el yoga y sus técnicas, hay que simplificar las cosas para no perdernos en la profundidad de los significados.

Lo que hay que hacer es aprender bien la técnica; informarse bien, leer, ver vídeos, preguntar al profesor o a alumnos avanzados. Tenemos que practicar las asanas y fijarnos en los detalles externos, siempre tratando de no forzar. En estas fases iniciales mantendremos las asanas unos segundos o pocos minutos.

Es también importante que en la practica inicial logremos un mínimo de flexibilidad. Aquí hay que matizar lo siguiente: si miramos fotos y vídeos en Internet nos vamos a desanimar, ya que el 99% de las fotos serán muy bonitas estéticamente y realizadas por personas muy flexibles, pero que nosotros no podremos realizar. Eso no es yoga. Yoga es una experiencia subjetiva e individual, y cada cuerpo tiene unas limitaciones. Las posturas perfectas son aquellas en las que nuestro cuerpo puede permanecer sin lastimarse y con la mente serena. En yoga no hay que competir, no hay que compararse con nadie; no hay que hacer alardes de nada. Podemos eso sí, observar a otras personas y vídeos para inspirarnos o para animarnos en nuestra práctica.

Resumiendo: tenemos que aprender bien la técnica, practicar y lograr algo de flexibilidad, sin obsesionarse por «estirarse» ni «doblarse» demasiado, pero notando cierta mejoría en nuestra forma física.




Segunda fase: Intermedios


Una vez que dominamos la ejecución externa de la postura (aptitud), tenemos que aprender a dominar la ejecución interna (actitud).

Los primero que iremos haciendo poco a poco es alargar la permanencia en cada postura, de forma gradual, hasta llegar a quedarnos por varios minutos en cada asana. Lo importante en yoga no es «estirarse» mucho, sino permanecer cada vez más tiempo en cada postura.

Asanas nivel intermedio

Una vez hayamos adoptado la postura, haremos lo siguiente:

- Relajarnos... Aflojar bien el cuerpo y las tensiones.

- Prestar atención a los músculos que no intervienen en la postura, y relajarlos. Aplicar la Ley del mínimo esfuerzo.

- Mantenemos la respiración controlada, por la nariz, lenta... Cada asana, por las presiones que ejerce en el cuerpo, nos produce una forma determinada de respirar (abdominal, torácica, clavicular...). Lo que tenemos que hacer es mantener una respiración amplia y profunda, y cada vez que espiramos, tratar de relajar más y más el cuerpo.

- Concentrar la mente en la asana. Esto es lo más difícil, ya que la mente se va a ir a pensar en otra cosa constantemente. Vamos a pensar en mil cosas, en lo que sea menos en «saborear» la asana y vivir el presente. ¿Qué se puede hacer para concentrar la mente? Sentir la asana. Sentir el estiramiento de los diferentes músculos, sentir las presiones a las que nos somete la postura, sentir como se expande la caja torácica o el abdomen con cada respiración, sentir lo que sentimos (valga la redundancia). Tenemos que mantener la mente anclada en las sensaciones que produce la asana. ¿Y si la mente se distrae? Pues lo primero es darnos cuenta de que nos hemos distraído, y después de eso, volver a tomar conciencia de la asana. Una y otra vez, las veces que haga falta, sin enfadarse, sin perder la paciencia. Si la mente se va 10 veces en un minuto, con la practica se irá 7, y al cabo de unos años 5... Y así hasta lograr el dominio del cuerpo y de la mente.

Diferencia entre estiramientos y asanas

Tercera fase: Avanzados (Maestros)


Decía Patanjali, el padre del yoga: «Se alcanza el dominio de la asana cuando uno es capaz de meditar en ella».

Swami Sivananda

Bueno, no voy a decir mucho más sobre esto, ya que la mayoría de nosotros se pasará largos años en la segunda fase, pero el día que logremos un estado meditativo en cada asana, habremos logrado un nivel avanzado. Esa será la prueba de que dominamos la asana.

En cuanto a la flexibilidad, irá mejorando con la práctica, pero no es indispensable que lleguemos con la frente a las rodillas o que nos volvamos de goma. Un buen yogui no es aquel que se estira mucho, sino aquel que es capaz de meditar en la asana, aunque no posea mucha flexibiliadad.

Pues ya sabes, fase a fase, paso a paso... Pero practica, si no hay práctica, no hay nada.

Como dice el lema del yoga y de esta escuela: Suavidad y perseverancia.


Gopal


EL MANTENIMIENTO DE LA SALUD


Os presentamos un nuevo podcast en el que desarrollamos el tema de la salud, concretamente en su aspecto de mantenimiento a través de los 5 puntos para la salud que propuso Swami Vishnudevananda:

- Alimentación adecuada.
- Respiración adecuada.
- Ejercicio adecuado.
- Descanso adecuado.
- Pensamiento positivo.


Ya hemos hablado de esto en un anterior post, pero en este caso desarrollamos mucho más el tema en formato podcast.


CORAZÓN, ESPALDA, ABDOMEN, PIERNAS Y BRAZOS

¿Qué es lo más importante que hay que entrenar del cuerpo físico? Corazón, espalda, abdomen, piernas y brazos. En ese orden.

Corazón:

Cuando deje de latir, será nuestro fin, por tal motivo, un corazón sano ha de ser la primera prioridad de todo deporte o entrenamiento físico.


Corazón sano

¿Cómo se entrena el corazón para volverlo más saludable? Con el ejercicio aeróbico de baja intensidad. Es decir, un ejercicio que ponga a latir el corazón en torno al 60% de su frecuencia cardíaca máxima. Como orientación, que podamos hablar sin jadear mientras lo hacemos. Andar, correr, bicicleta, nadar, una sesión intensa de Yoga,  jugar, hacer el amor... Eso sí, para que el entrenamiento sea efectivo, ha de durar cada sesión un mínimo de 40 minutos.

¿Qué genera esto? Que las fibras del corazón (que es un músculo) se vuelvan más gruesas y fuertes, logrando un bombeo más efectivo de la sangre así como una mayor capilarización de los músculos.

No importa qué ejercicio hagas siempre y cuando el corazón se mantenga a esa frecuencia durante ese tiempo, esa es la clave. Menos frecuencia cardíaca no lo desarrolla, aunque estés horas entrenando; mayor frecuencia tampoco, aunque te lo parezca.

Hay otra técnica que fortalece el corazón: las emociones positivas, el amor y la compasión. Cultívalas también en la medida de lo posible.

Espalda:

La columna vertebral es el pilar central del cuerpo, lo que lo sostiene, así como el canal sobre el cual viajan todos los nervios. Es por ello, sin duda, lo siguiente en importancia a trabajar. Una espalda sana no tiene precio. ¿Cómo se entrena? Mediante ejercicios de flexibilidad. De hecho, el Yoga dedica a la espalda la mayoría de sus técnicas físicas.


Espalda

¿Qué es lo que nos duele a casi todos después de cierta edad? ¿Qué es lo que más incapacidad e inmovilidad provoca? ¿Qué es lo que se les encorva a los ancianos? No olvides tu espalda, trabájala adecuadamente.

Abdomen:

¿Cuál es la función del abdomen, cintura abdominal o core? ¿Lucir la "tableta de chocolate"? No, sostener la zona lumbar, proteger los organos internos, intervenir en la respiración, y sobre todo, originar el movimiento del cuerpo. Casi nada. Un abdomen fuerte y plano no sólo es por estética, sino por salud y fuente de acción locomotriz. Entrénalo con sabiduría y por estos motivos. No lo descuides pero tampoco sobrevalores su importancia estética.


Abdomen o core

Piernas:

Piernas fuertes, resistentes y con articulaciones (cadera, rodillas y tobillos) flexibles, te llevarán donde quieras sin problemas. Entrénalas con tino, pues un exceso de entrenamiento de las piernas, a la larga provoca desgastes que salen muy caros. Combina ejercicios dinámicos y estáticos; de fuerza y de resistencia. Hoy en día hay un afán excesivo por entrenar las piernas, pero mira en que lugar se encuentran en esta lista.

Brazos:

Hay quien va al gimnasio y entrena brazos casi todos los días, a pesar de que estan en último lugar de importancia en esta lista. Hay quienes no los entrenan nunca y tienen cuerpo de ciclista. Los brazos son importantes pues son el origen de nuestra capacidad de manipulación. Las manos son sin duda lo más importante de nuestras extremidades superiores. ¿Las entrenamos? Con las manos trabajamos casi todos, ¿tienen tus brazos la fuerza suficiente para desempeñar bien tu trabajo? No necesitas más entonces. ¿Tienen tus brazos la suficiente fuerza como para cocinar, llevar las bolsas de la compra, sostener a tus hijos en brazos o hacer tus tareas diarías? No necesitas más entonces. Pero tampoco los descuides, entrenalos, ejercítalos, dales un punto extra de fuerza y resistencia pero sin hacer de tus biceps montañas.


Brazos

Mente:

¿Mente? ¡Pero si la mente no estaba en el título! ¡Ah, es verdad! De hecho, la mente no está ni siquiera en el cuerpo, así que no entra en este artículo, ya que con los cinco puntos citados, un ser humano puede estar más que sano. No obstante, ya que la hemos mencionado, vamos a hablar un poco sobre ella.

¿Cómo se entrena la mente? Con conocimiento, reflexión y concentración. Cultura general, conocimiento, filosofía, ética; reflexión, concentración, contemplación, meditación...

La he puesto en último lugar aunque debería estar en el primero, ya que un cuerpo 10 en una mente 0 no es algo para estar orgulloso, o como diría Sócrates: "Una vida sin reflexión es una vida que no merece la pena ser vivida".

Bien, ahora ya sabes la prioridad que hay que darle a las cosas, o como enfocar tu entrenamiento, si quieres.

EL EJERCICIO FÍSICO IDEAL

Después de varios artículos sobre las cualidades físicas básicas del cuerpo humano, podemos ahora deducir cual es el ejercicio ideal, que no es otro que aquel que trabaje la fuerza, la resistencia, la velocidad y la flexibilidad, sin generar demasiadas lesiones o desgaste físico.

Ejercicio físico ideal


¿Cuáles son los deportes o actividades que trabajan estos puntos?

Es dificil encontrar uno que trabaje todo de forma armónica, a no ser que el profesor sea consciente de ello y planee sus rutinas a conciencia.

¿Y el Yoga?

El Yoga trabaja bien la flexibilidad y tiene ciertas carencias en otros aspectos, a no ser que el profesor sea consciente de esto y de vez en cuando enfoque la clase hacia la fuerza o resistencia, por ejemplo.

¿Cuánto tiempo hay que entrenar a la semana? 

Según los expertos, para mantener la salud y el peso, un mínimo de 150 minutos semanales de ejercicio moderado. Es decir, 2 sesiones de 90 minutos o 3 de 60.

¿Cuál es la cualidad física más importante?

Evidentemente todas de forma armónica, pero si habría que elegir una, diría que la flexibilidad, ya que es la que más se cotiza con el paso de los años.


¿Qué nos recomiendas?

Practicar Yoga, por supuesto. Estaría bien practicar 2 sesiones por semana y compaginarlo con una sesión de resistencia aeróbica de baja intensidad (correr, bicicleta o nadar), pero en cualquier caso, haz la actividad que más te guste y disfruta con ella.

¿Consideras al Yoga un deporte?

Sí y no. No porque es mucho más que un deporte, y su finalidad no es deportiva ni de competición. Sí porque realizado correctamente es un ejercicio físico excelente, además aporta el plus de trabajar la respiración, las emociones y la mente, cosa que le hace escalar peldaños considerablemente frente a otras disciplinas.

LA FUERZA

La fuerza muscular es la capacidad de vencer resistencias. No confundir con la magnitud física ni con la «fuerza» de los Jedis. Sí, vencer resistencias o superar obstáculos, eso genera fuerza, tanto en el cuerpo como en el caracter, con las vicisitudes de la vida. Dentro de las cualidades físicas básicas del ser humano, la fuerza, también llamada a veces potencia, es una cualidad importante para nuestra actividad del día a día.

Hay por naturaleza personas más fuertes y menos fuertes. Asimismo, en igualdad de condiciones el hombre es más fuerte que la mujer, debido a su constitución física. La fuerza física la generan los músculos al contraerse o al alargarse, y esta es la clave para entender el entrenamiento para desarrollarla.

Hay un concepto importante con este tema: el entrenamiento de la fuerza genera desarrollo muscular, volumen. El culturismo, que es el arte del desarrollo de los músculos, basa casi todo en el entrenamiento de la fuerza, de esta forma van «engordando» los músculos y se va moldeando el cuerpo. ¿Qué es levantar pesas sino vencer resistencias? Lo que decía al principio. Una vez desarrollado cierto volumen, se aplican ejercicios de resistencia para definir el músculo y afinarlo de grasa. Ahora bien, el culturismo tiene fines estéticos, y un cuerpo bonito no tiene por que ser sinónimo de un cuerpo fuerte.

La sociedad de hoy en día valora mucho estos atributos masculinos, y la mayoría de actores y celebridades suelen estar «cachas» porque eso «gusta». Las mujeres por el contrario se ven más atractivas con curvas generosas y no excesiva grasa corporal. Pero todo es pura fachada. Los famosos «Vigilantes de la playa» (Baywatch en anglosajón) marcaron una tendencia, pero en la realidad, los buenos socorristas pueden ser de todo menos «cachas»; es más las personas muy musculadas tienen mayor densidad y flotan menos. Rambo también creó un mito erróneo. Una vez me dijo un sargento que en los frentes de batalla no hay muchos «cachitas»; lo que si hay son tíos duros que aguantan lo que les echen encima. «Un chachas come mucho y eso no nos sirve, ya que en campaña la comida escasea y lo primordial es la resistencia y la voluntad», decía. Eso es cierto, cuesta mucho conseguir un cuerpo musculado, pero una vez conseguido requiere de mucho mantenimiento (calorías en cantidades industriales y ejercicio regular), si no se pierde. El culturismo está muy bien con fines estéticos o si se complementa adecuadamente con otros deportes y no se cae en la enfermedad de la «vigorexia».

Ahora bien, ¿es necesaria la fuerza? Por supuesto que lo es. ¿En qué cantidad? En la justa para hacer nuestro trabajo y nuestras tareas diarias. Es decir, si uno trabaja en una oficina necesitará la fuerza necesaria para hacer sus tareas, más luego las rutinas comunes: hacer la compra y cargar las bolsas, coger una cazuela del armario, coger a tus hijos en brazos (si los tienes), subir escaleras (fuerza en las piernas) si se ha estropeado el ascensor, etc, etc. Si uno trabaja en la construcción o en un puesto en el que se manipulan grandes cargas, necesitará más fuerza adicional; y si trabaja como policía o guardia de seguridad, pues ahí sí que necesitará un cuerpo más musculoso, aunque sea sólo para «acojonar». Lo que es desproporcionado y absurdo es tener el cuerpo de un Neanderthal, trabajar en una oficina, subir a casa en ascensor y hacer la compra por encargo desde Internet. Eso sí, después en verano a lucir bronceado en la playa y con un poco de suerte ligar algo más que si estuviese «tirillas». Bueno, no soy quien para juzgar, pero tal vez sólo por eso merezca la pena todo el esfuerzo que supone construir y mantener una «coraza de músculos».

Un inconveniente del trabajo de la fuerza (y de la ganancia de masa muscular) es que los músculos se acortan y consecuentemente pierden flexibilidad. Al mismo tiempo, los músculos muy flexibles o laxos son poco fuertes, que es la otra cara de la moneda. Tampoco hay por que ser excesivamente flexible, como veremos, sino tener equilibrio entre fuerza y flexibilidad. Un cuerpo moderadamente musculado y moderadamente flexible sería lo ideal.

Hay que darle utilidad a todas nuestras herramientas. El Síndrome de Diógenes no es muy saludable, tener por tener... No sé yo... ¿Pa qué tanto? Pero no obstante, algo de fuerza siempre va bien tener. Para ello hay varios ejercicios notables.

Hay tres partes diferenciadas en el cuerpo: la baja, la media y la alta. En otras palabras, las piernas, el abdomen («core» o centro de gravedad) y los brazos (con sus ayudantes: dorsales, pectorales y hombros). Para una actividad diaria eficiente habría que tener cierta fuerza en estas partes. Para generar fuerza verdadera y duradera, nada mejor que ejercitar con el propio peso del cuerpo (bodyweights) y utilizar ejercicios multiarticulares.

¿Qué ejercicios me recomiendas para esto?

Piernas:

Sentadillas o squats.

Sentadillas


Abdomen:

Ejercicios abdominales dinámicos y estáticos, trabajando las tres partes de los abdominales más los oblicuos. Hay mucha información en Internet sobre esto.

Ejercicios abdominales

Brazos:

Ejercicios para desarrollar la musculatura que «tira» y la que «empuja». Dos ejercicios estrella que además trabajan pectorales, dorsales, triceps y hombros:

-Flexiones, en inglés llamadas push ups (empujar). Las de toda la vida.


Flexiones

Flexiones fáciles
Una forma más fácil de hacer flexiones, apoyando las rodillas.


-Dominadas, en inglés llamadas pull ups (tirar). Hay barras económicas para poner en cualquier puerta de casa y que nos sirvan para hacer este ejercicio.


Dominadas con agarre supino


¿Me recomiendas una rutina?

De 3 a 4 series de 8 a 10 repeticiones descansando de 1 a 3 minutos por serie. 1 o 2 veces por semana. Sin forzar ni llegar a tu límite. Otra cosa que te recomiendo es practicar Yoga, como no. Hay sesiones especializadas en el desarrollo de la fuerza de forma yóguica.

Una última cosa: una cadena es tan fuerte como lo es el más débil de sus eslabones, no olvides esto. Por lo que he podido observar en varios años dando clases de Yoga a mucha gente, en general hay bastante debilidad en las muñecas. Debido a que usamos las manos para casi todo, y que el 90% de los trabajos y actividades hacen el uso de manos y brazos, las muñecas son de gran importancia para transmitir toda esa fuerza y esa efectividad. Hay que entrenar las muñecas. El mejor ejercicio que conozco es la asana de Yoga llamada "el cuervo", kakasana. En la imagen siguiente la realizo para que la veáis.

Postura del cuervo o kakasana

Requiere bastante fuerza y equilibrio, pues es fácil caerse de bruces hacia adelante y hacerse daño. Las rodillas apoyadas en los codos y el cuerpo balanceado para mantenerlo en equilibrio. Se comienza con varios segundos y con la práctica se puede aguantar varios minutos. Si os cuesta mucho hacerlo ya os daré alternativas. En definitiva, hay que buscar una fuerza real, que nos permita manejar bien nuestro cuerpo y tener control sobre él y sobre el entorno inmediato que nos rodea.

Esto es todo amigos, que la fuerza os acompañe.

En el próximo post veremos la velocidad.

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