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Yoga sutra 1:2. ¿En qué consiste el yoga?

Yogaścittavṛttinirodhaḥ||2|| 


2. El Yoga se alcanza mediante la supresión de las modificaciones de la mente.


Este es uno de los sutras más importantes y conocidos, ya que en él se define el objetivo del Yoga. Pero ha de ser interpretado correctamente, si no, nos puede llevar a la confusión.

yoga sutra 2

A menudo este sutra se traduce como "El yoga es la supresión de la mente", o "El yoga consiste en eliminar las modificaciones mentales". El yoga no es eso, el yoga es "unión", la palabra yoga alude a un fin, no a un medio. Por eso, el yoga no "es" poner la mente en blanco, o no "consiste en" suprimir la mente, sino que, ese estado de unión, ese estado de yoga, "se alcanza mediante" la supresión de las modificaciones de la mente.

Hay que definir mucho más aquí para esclarecer esta sentencia. Para ello, tenemos que apoyarnos en la frase original en sánscrito, en lo que quería transmitir el gran Patanjali. Vemos que la frase tiene cuatro conceptos:

-Yoga.
-Chitta.
-Vritti.
-Nirodha.

Yoga es unión; la palabra yoga deriva de la raíz sánscrita yuj, que significa yugo. Por eso yoga es sinónimo de unión. También es cierto que según el contexto, la palabra "yoga" puede tener otros significados, tales como: concentración o método. Nosotros, no obstante, nos atendremos al concepto de "unión". Pero ¿unión con qué? Aquí puede surgir el primer debate.

Las definiciones populares de esta "unión" son:

-"Unión de cuerpo y mente". La más apropiada al yoga que se practica hoy en día, a modo de gimnasia piscofísica o wellness.

-"Unión del hombre con Dios". Una definición más religiosa, que se remonta a los orígenes del yoga; y es que, la palabra "Yoga" es sinónimo de "Religión", de Religare, de "volver a unir".

-"Unión consciente con la esencia de uno mismo". Esta es la definición que le daba al yoga mi maestro Madhava. Está será también la definición que mantendré yo, siguiendo con esta línea de trabajo. Pero, ¿cómo se une uno con uno mismo?, os preguntaréis. ¿No estamos acaso ya unidos? Sí y no, es mi respuesta por ahora. A lo largo de este curso iremos desvelando ese concepto. Tened paciencia.

mente chitta

Chitta en el contexto del sutra se puede traducir como "mente", aunque eso no es del todo exacto. Según la tradición, la mente tiene cuatro partes o departamentos: manas, chitta, buddhi y ahamkara.

-Manas es la mente sensorial, aquella encargada de percibir todos los estímulos provenientes del mundo externo y convertirlos en sensaciones que posteriormente son procesadas e interpretadas.

-Chitta es aquello que podríamos definir como "memoria", ese departamento de la mente que almacena los datos de experiencias vividas y que es capaz de actualizarlos al momento presente, en lo que denominamos como el hecho de "recordar". Chitta es como un gran almacén de impresiones mentales, de memoria.

-Buddhi es el intelecto, esa parte de nuestra mente que es capaz de razonar y de tomar decisiones. Es, digámoslo así, el director de orquesta de la mente, "la joya de la corona".

-Ahamkara es el Ego, o la identificación de la conciencia con el yo pensante y sintiente. Es decir, eso que "ilusoriamente" identificamos con "nosotros". Pero, ¿somos eso nosotros? Esotéricamente se relaciona a ahamkara con la Luna, y al Atman (el Ser), con el Sol. La Luna no tiene luz propia, sino que refleja la del Sol, no obstante, nos identificamos con ella, y creemos que la "luz" proviene de nosotros, de nuestra identidad individual egoísta (no se confunda el término egoísta con el aceptado popularmente como persona que solo mira por sí misma, sino por aquella influida por el Ego, en el sentido que se identifica con él).

Ahora, después de definido esto, podemos arrojar un poco más de luz a la definición que le hemos dado a la palabra yoga. "Unión consciente con la esencia de uno mismo", es ser consciente de nuestra verdadera identidad, de nuestra verdadera naturaleza; despojarnos del eclipse ilusorio a que nos tiene sometido nuestra Luna, para unirnos al Sol interior.

Luna y sol conciencia

En realidad ya estamos unidos a ese Sol simbólico interno, pero no somos conscientes de ello. El verdadero trabajo del yoga no consiste en unirse pues, sino en ser conscientes de que ya estamos unidos. Este párrafo es de suma importancia, reléelo varias veces.

Bien, volviendo al tema, como veis, la mente tiene cuatro partes, pero en el contexto de este sutra, chitta hace alusión al conjunto total de la mente, abarcando todas las partes y no solo su aspecto "memoria".

Vritti es un término sánscrito que significa "oleadas", de ahí su interpretación como "modificaciones" o "cambios" en la estructura mental. La mente está constantemente cambiando, saltando de un pensamiento a otro, de una impresión a otra. Esto creo que es más que evidente.

Nirodha significa cesación o supresión, en este caso cesación de los estados de la mente. A saber hay cinco estados que puede tener la mente en estado de vigilia: mudha, kashipta, vikashipta, ekagrata y niruddha. Vamos a analizarlos uno por uno:

    • Mudha: Un estado primitivo de la mente. Mente en blanco, mente vacía, mente pesada... No confundir con los estados elevados. Esta es una mente dormida, un estado inconsciente, un estado de abotargamiento, como cuando estamos recién levantados o bajo los efectos del alcohol o las drogas.

    • Kashipta: Mente dispersa. Este es el estado más habitual de la mente en la mayoría de personas. Una mente apasionada y poco concentrada. Hay infinidad de pensamientos que van cambiando según el color de nuestras emociones, estados de ánimo, puntos de vista, deseos y opiniones subjetivas y estímulos externos que llegan a través de nuestros sentidos y la influyen poderosamente. Se pasa rápidamente de un pensamiento a otro. Esta es una mente subjetiva y apasionada, que experimenta placer y dolor si sus deseos son satisfechos o no. Es una mente sin fuerza, una mente veleta movida "por la dirección que sople el viento".

    • Vikashipta: Este es un estado en el que la mente empieza a replegarse sobre sí misma en un intento de concentración, de limitar la dispersión. Es un estado intermedio entre el estado de kashipta y el estado de ekagrata o concentración. A este estado se llega de forma voluntaria, cuando tratamos de concentrar la mente en algo.

    • Ekagrata: Concentración. Este es el estado de una mente concentrada. Los pensamientos dispersos se reúnen en un punto, al igual que un rayo láser concentra en una dirección todos los haces de luz y resulta en algo poderoso. Una mente en estado de ekagrata es poderosa, porque puede reunir todo el poder de la mente en un solo punto elegido. Por ejemplo si queremos concentrarnos en una sola cosa y logramos que toda nuestra mente este enfocada en esa cosa, habremos logrado concentración. Esta concentración puede ser hacia fuera, logrando una acción efectiva, o hacia adentro (en técnica de meditación), logrando una profundización en nosotros.

    • Niruddha: Este es el estado supremo que puede alcanzar la mente. Es un estado de total reposo y equilibrio de la mente, en la que parece que la mente "no está", en el que parece que las modificaciones de la mente han cesado (chitta-vritti-nirodha). No confundir con el estado inicial de mudha, aunque puedan parecerse. Este es un estado totalmente consciente. La mente está tan concentrada que parece que está detenida. Es como cuando un ventilador gira a toda velocidad y sus aspas parece que están detenidas. En este estado se da el samadhi. Si no hay una mente en estado de niruddha, no puede llegar el samadhi o peldaño final del yoga. El estado de niruddha es el estado meditativo.

Esta es la finalidad del yoga, lograr un estado de niruddha para que sobrevenga el samadhi, la iluminación.
Samadhi, meta del yoga

Como podemos observar después de todo esto, yoga no es "dejar de pensar", yoga no es "suprimir la mente". Yoga es lograr un estado meditativo en el que la mente alcanza la iluminación.

Fijaos toda la sabiduría que puede albergar una simple frase, un simple sutra: Yogaścittavṛttinirodhaḥ.



Gopal

FESTINA LENTE

Uno de mis maestros de yoga solía decir: “Vayamos despacio, pues tenemos prisa”. Un refrán popular dice: “Vísteme despacio, que tengo prisa”. Todos ellos derivan de la antigua expresión latina Festina lente, que significa “apresúrate lentamente”.


Este era uno de los lemas de Augusto César, el mayor emperador de Roma, que construyó su imperio bajo esa directriz. También os sonará seguramente la marca de relojes Festina, cuyo nombre viene de esa frase precisamente.


Festina lente


¿Qué tiene que ver esta frase con el yoga (y con la vida en general)? Pues el modo de encararlo.

Mucha gente me pregunta a ver cuándo empezará a ver resultados, a ver cuándo llegará a tocar las rodillas con la nariz, a ver cuándo meditará, a ver cuándo se iluminará… Ante tales preguntas, solo tengo una respuesta: Festina lente.

CIENCIA, PSEUDOCIENCIA, CREENCIA Y SUPERSTICIÓN

La ciencia tiene un peso extraordinario en nuestra sociedad, y no es una religión, pero mucha gente la sigue con devoción. Todo lo que sea científico ha de ser necesariamente bueno y cierto, y lo que no lo sea, pertenece a la charlatanería y ha de ser malo y erróneo. Esto está a la orden del día, a pesar de que no ha de ser así necesariamente.


    ¿Qué es la ciencia? La ciencia, sobre todo, es un método de investigar, de organizar y de explicar las cosas. Es, sin lugar a dudas, lo que ha hecho avanzar al mundo en los dos últimos siglos de una forma antes no vista. ¿Qué es lo que hace que algo sea científico o no? Su método: el método científico.


Ciencia, psudociencia, creencia y superstición

Resumiendo lo esencial, consiste en lo siguiente:


1ª Etapa: Observación y planteamiento de un problema.


2ª Etapa: Formulación de hipótesis contrastables para explicar el problema.


3ª Etapa:
Diseñar experimentos para confirmar o descartar las hipótesis, buscando relaciones entre ellas y controlando variables no medidas que puedan influir. Los resultados han de ser reproducibles.


  • Si no se confirman las hipótesis tras hacer los experimentos, se formulan unas nuevas y se vuelve a repetir la 3ª Etapa.

4ª Etapa: Se formulan Leyes y Teorías a partir de las hipótesis confirmadas.

    Para que algo sea científico, ha de ser bajo ese método; todo lo que no siga ese método, no es científico. ¿Y qué es todo lo que no siga su método? Pseudociencia. La pseudociencia se basa en supuestos que no han pasado por la 3ª etapa del método científico antes descrito.

    Así, cuando los escépticos dicen que el yoga, el taichi, el reiki, la medicina tradicional china, el ayurveda, la astrología, etc, son pseudociencias, no les falta razón; pues de hecho lo son. Ahora bien, hay algo que no dicen, y en su omisión hacen demagogia. Pseudociencia significa simplemente que no es científico, ya está; no tiene por qué ser malo o ser erróneo.


Sabiduría

Hay muchas formas y métodos de llegar al conocimiento. También está la vía de la intuición, por ejemplo. Los métodos tradicionales de conocimiento utilizaban esta vía para llegar a ciertas revelaciones. No obstante, hay mucha falsedad en los métodos no científicos de hoy en día, y sí que es cierto que charlatanes abundan por doquier. Canalizaciones, curaciones milagrosas, revelaciones, visión remota, maestros iluminados... «No es oro todo lo que reluce, ni toda la gente errante anda perdida...»; a veces hay intereses económicos, chollos fáciles, delirios de grandeza, o simplemente:alucinación confundida con iluminación (aun hecha con buena intención). 
 
    El método científico es loable y seguro, y ante la duda, es mejor seguirlo. Si algo desafía el método científico, es posible que esté errado, pero también es posible que no; así que hay que ser siempre crítico y no desprestigiar nada por el mero hecho de que no lo entendamos (con nuestra mente del siglo XXI).

    Vamos a ver un ejemplo, algo exagerado, de lo que no es ciencia:

    Hipótesis: Si hacemos unos determinados ejercicios respiratorios y físicos durante varios meses, despertaremos la energía kundalini.

    Experimentación y control de variables: El que lo ha dicho practica en su casa, sin ningún tipo de instrumental de medición, sin controlar variables no medidas que puedan influir en su percepción y sin aplicar el experimento a un numero significativo de personas, para que haya una cierta estadística y no un mero azar en el hecho de conseguir resultados aparentemente acordes con las hipótesis.

    Conclusiones: El yoga despierta la kundalini, abre los chakras y limpia el mal karma. Se escriben artículos y libros. Se predica a los cuatro vientos.



    Y luego vienen los escépticos, los que tienen un poco de sentido común, los que saben un poco de física, de anatomía y biología..., y nos despellejan vivos. ¡Y con razón! Meten a todos los profesores de yoga en el mismo saco y dicen, con razón, que el yoga es una pseudociencia, un timo, una patraña.

    ESCÉPTICO: —Pero, ¿cómo has llegado a esas conclusiones? Si es que ni siquiera has definido los demás elementos de la ecuación. ¿Qué es la energía? ¿Qué es la kundalini? ¿Qué son los chakras? ¿Qué es el Karma?

    PROFE DE YOGA: —Bueno... Los sabios antiguos que eran videntes, mediante la experimentación científica con sus cuerpos y sus mentes llegaron a esas conclusiones. Hay una larga tradición que asevera esto y es cierto. Yo cuando practico esos ejercicios siento un cosquilleo por la espalda y como fluye la energía... Oye, ¿pero tú meditas todos los días?

    ESCÉPTICO: —No.

    PROFE DE YOGA: —Entonces por eso no lo entiendes...


 *Yo en este caso soy más escéptico que profe de yoga.

    En fin, como decía San Ignacio de Loyola, «para aquellos que creen, ninguna prueba es necesaria. Para aquellos que no creen, ninguna cantidad de pruebas es suficiente».

Esto es pseudociencia. No digo que no tengan razón los que dicen esto, yo no los voy a defender pero tampoco voy a decir que están equivocados... ¿Quién sabe? Yo cada día sé menos de casi todo... Cuanto más aprendo más dudas tengo.


Albert Einstein

Pues ejemplos como este hay miles. Por eso, cuando alguien nos cuenta una «película», no hay nada mejor que preguntarle: ¿Cómo has llegado a esas conclusiones? Y no negar ni afirmar nada en un principio, sino investigar hasta que lo tengamos claro; y una vez claro, no va mal dejar siempre un ligero hueco a la duda.

    También hay que tener en cuenta que la ciencia no es infalible, la ciencia se equivoca y mucho, pero eso tampoco es malo, pues cada error lleva a un futuro triunfo. La ciencia se mueve por paradigmas (modelos), y estos cambian con el tiempo, como se ha visto numerosas veces a lo largo de la historia, pero recalco: lo que distingue a la ciencia es su método.

    Ante todo, pensamiento crítico, estudio, investigación, sentido común, mente abierta, duda... Y dejar algún hueco para la intuición, pero sin que se convierta en alucinación.

    Ahora que hemos visto un poco por encima la ciencia, vamos a ahondar sobre la creencia.



Creencia

    Empezaremos con un ejemplo algo cómico sobre el peso que tiene la creencia en nuestros días, comparado con otras épocas.

Hace 3 siglos:

—¿Eres creyente?
—Por supuesto, la duda ofende.
—¿Tú?
—Yo..., creo que no.
—¡A la hoguera!


Época actual:

—¿Eres creyente?
—¿Creyente yo? Por favor, me considero una persona inteligente... ¿Por qué me lo preguntas? ¿No estarás intentando venderme una biblia o algo así, no?


    Bien, vamos ahora a definir lo que es una creencia. Creer es dar algo por verdadero, ya sea una entidad, una cosa, un suceso, o un «algo»; esté o no en contraposición con la lógica, la razón o las evidencias evidentes. Con base a esto se puede generar un sistema de creencias, y constituir lo que comúnmente conocemos como una religión, con sus dogmas y postulados característicos.

    Creer en algo es apostar en algo; creer que algo es cierto es apostar que algo es cierto, recuerda esto. Es como ir a un casino y apostar por el rojo en la ruleta, puede que ganes o puede que no, pero es una apuesta, no lo olvides.

    Superstición es otorgar una explicación mágica o misteriosa a algo. Por ejemplo: Voy una tarde lluviosa a 180 km/h con mi coche. Me pego un trompazo bestial y me rompo 26 huesos. ¡Maldito Karma! ¡Me la tenía jurada! Ya en el hospital, tras meses de recuperación, la enfermera y yo nos enamoramos. ¡Ah, bendito Karma! Era el destino el que tenía previsto que tuviese aquel accidente, para así encontrarme con el amor de mi vida... Bien, esto es una superstición, hasta que se demuestre lo contrario.

    No voy a hablar de supersticiones menores, tales como: no pasar por debajo de una escalera, un gato negro trae mala suerte, cruzar los dedos para que me toque la lotería o no vestir de amarillo; eso pertenece a la cultura popular.


Superstición

    Si os fijáis bien, la creencia y la superstición son algo que está fuera del pensamiento científico; son «algo» que el método científico no puede explicar. De hecho, a luces de lo racional, creencia y superstición son lo mismo, y si se le dan nombres diferentes es por cortesía, por no llamar supersticiosos a miles de millones de personas en el mundo.

    Pero, ¿ser creyente es malo? No, ¿por qué iba a serlo? Otra cosa es que seas hipócrita, y que digas que no crees en nada cuando no es cierto, eso sí es malo. De hecho, creo que biológicamente, que genéticamente, el ser humano está diseñado para ser creyente y supersticioso. Seguro que si buscáis un poco en Internet encontráis estudios que digan que el ser humano es por naturaleza supersticioso, por tal o cual gen.

    Tememos aquello que desconocemos, y por tal motivo, hemos de darle a las cosas una explicación, ya sea racional o irracional. Pongámonos en la piel de nuestros ancestros, cuando vivían en las cavernas en los albores de la humanidad, en los albores de la conciencia. ¿Qué pensarían sobre el mundo? ¿Cómo afrontarían su ignorancia respecto al medio? La mente tiene un mecanismo de defensa para esto: "Si no lo sé, me lo invento". No sé por qué se hace de noche cada día, pero creeré que es un dios el que se lleva su carro solar a otro lado hasta el día siguiente. No sé por qué llueve a veces, pero creeré que alguna divinidad porta o deporta la lluvia. No sé qué sucede cuando morimos, pero creeré, o querré creer, que hay algo más y que existe otro «reino» allende los sentidos físicos. No hay que irse tan lejos, hoy en día también tenemos una explicación para todo, absolutamente para todo, y al igual que nuestros remotos padres, si algo no lo sabemos, nos lo inventamos, o lo ponemos en boca de una tercera persona a la que le hemos dado autoridad simbólica, para así hallar «verdades de segunda mano».


Falacia del francotirador

    No es malo creer, en absoluto, la creencia nos relaja y nos libra de temor en algunos aspectos, y es positiva siempre y cuando no nos ciegue ni nos detenga en nuestro camino hacia la búsqueda de la verdad. No es malo ser creyente si uno es consciente de que es creyente. No es malo abrazar alguna creencia como hipótesis de trabajo en nuestro tránsito por la vida. De hecho, la ciencia también es creyente; creyente en que su método sea verdadero. Los ateos también son creyentes: creen en la no existencia de Dios. Todos creemos en algo. Si nos ponemos duros y racionalistas al cien por cien, sin creer en nada más que en proposiciones evidentes, nos damos cuenta de que casi nada es evidente y que casi todo conlleva cierta creencia. ¿La Tierra es redonda? Sí, dirás, hay evidencias, las fotografías que hacen los satélites. Pero para ello hemos de creer que esas fotografías son ciertas y no están trucadas y que las cámaras, al igual que nuestros ojos y órganos de visión, están adecuados a la dimensionalidad real de este universo fenoménico, y que lo que captamos sea verdadero y no solo una percepción subjetiva de una parte de un todo. Si nos ponemos duros, solo podemos llegar a una proposición evidente: que somos conscientes en este momento, que estamos vivos porque nos damos cuenta de que nos damos cuenta, aquí y ahora; nada más hay realmente cierto que esto.

    Cabe decir también que está el factor tiempo, y que tal vez en un tiempo, una creencia se convierta en ciencia, o que una ciencia se convierta en creencia.


Juan Pablo II

    Yo personalmente me considero una persona racional y bastante devota del método científico, pero también creo en Dios y en un orden natural, así como en la reencarnación y en la inmortalidad del alma. No sé por qué, no puedo explicarlo, saltan chispas entre mi hemisferio izquierdo y mi hemisferio derecho del cerebro, pero así lo creo. También soy un poco pseudocientífico y charlatán a veces (antes que me lo digas tú ya me lo digo yo mismo), así como supersticioso con algunas cosas; de hecho, llevo colgado un azabache del cuello porque una vez me dijo un astrólogo que tenía a mi Plutón debilitado, y que esa piedra me ayudaría. Una parte de mí me dice que eso son tonterías sin base racional alguna, pero otra parte me dice: ¿por qué no?, ¿quién sabe?


Ciencia y creencia


    Mi postura filosófica es similar a la de San Agustín de Hipona; creo que la ciencia y la creencia no son incompatibles. Este sabio filósofo decía «Comprender para creer y creer para comprender». También decía, humildemente, que los designios divinos son inescrutables, que a veces pasan cosas que no entendemos, pero es muy posible, que para Dios tengan una explicación.

¿Y tú, tiendes a ser crédulo o incrédulo? ¿Sueles creerte de entrada todo lo que te dicen o todo lo que lees? ¿O tiendes por sistema a ser incrédulo con todo lo nuevo? El crédulo y el incrédulo se parecen mucho. Uno lo acepta todo y nada le cala por dentro; el otro lo rechaza todo y nada le llega dentro. Te propongo que seas crítico, que no te creas nada pero sin llegar a ser incrédulo. Investiga, contrasta información, bucea en tu interior, usa tu mente, llega a tus propias conclusiones, escucha a tu corazón, sé libre para aceptar nuevas creencias o para abandonar viejas creencias...


Gopal



EL MANTRA OM - Significado y cómo cantarlo

El Om es el mantra más conocido, representativo e importante del yoga, y cantarlo no debe faltar en ninguna clase o práctica individual de yoga.


TEORÍA

Un mantra es un «instrumento para la mente», según su significado en sánscrito, y suelen ser sílabas o grupos de palabras cortas con un significado especial que se repiten constantemente. Al repetirlo, la mente se va enfocando y concentrando, y de ahí su utilidad. Existen numerosos mantras.

El Om, también conocido como pranava, es el mantra más sagrado en el yoga, el hinduismo y el budismo. El Om representa a la más elevada divinidad, a Brahman, y al universo entero. Se dice que «Todo el universo procede de Om, descansa en Om y se disuelve en Om».

El yantra (representación geométrica) del Om es la siguiente imagen, tan conocida y utilizada:


Mantra Om
El mantra Om en realidad se escribe como AUM, y sus tres letras guardan un significado muy especial:

- La A es la vocal más abierta que puede pronunciar el ser humano, es el alfa, Dios, la Vida y el estado de vigilia.

- La U es una vocal intermedia, y representa a la conciencia, a la materia y al estado de sueño con ensueños.

- La M es la consonante más cerrada que podemos pronunciar, es el omega, la madre, la energía, la dicha y el estado de sueño profundo.

Ahora bien, el mantra se pronuncia siempre como Om, ya que la A y la U en sánscrito se pronuncian como O. De ahí que el Om sea la síntesis de esas tres letras, y simboliza al cuarto estado de conciencia, el de meditación o supraconsciencia.



PRÁCTICA


A la práctica de cantar o recitar el mantra (ya sea a viva voz o mentalmente) se le conoce como yapa. Se suele cantar 108 veces usando un mala (rosario hindú), aunque lo podemos cantar el número de veces que queramos.


Yapa

Cómo cantarlo:

Sentados, con los ojos cerrados, inspiramos, y al espirar pronunciamos de forma continuada el «Ooooooooooooommmmmmmmmmm», sintiendo como la O resuena en el pecho y la M resuena en la cabeza. Lo repetimos varias veces concentrados en el sonido hasta que la mente se enfoque y obtengamos un estado de paz.

Cómo recitarlo mentalmente:

Igual que la fase anterior, pero en lugar de pronunciarlo, lo recitamos mentalmente. Esto requiere más concentración y la mente es más propensa a distraerse, pero si dominamos la práctica, es un ejercicio excelente de concentración mental y una técnica que nos puede conducir a la meditación.

En el siguiente vídeo explico con ejemplos cómo pronunciarlo y cantarlo:


  
Practica a cantarlo, solo y en grupo si tienes la ocasión, cantar el Om en grupo de forma coordinada es una experiencia maravillosa. Practica también a recitarlo mentalmente, verás como en ese caso, el mantra hace alusión a su nombre y se convierte en un excelente instrumento para trabajar la mente.

Practica, canta... «Quien canta, su mal espanta».

Gopal


El método Kaizen

El método Kaizen es una técnica japonesa de mejora continua, aplicable a todos los ámbitos de la vida: empresa, negocios, salud, deporte, yoga...


Este método, o filosofía, empezó sobre todo a escucharse a nivel empresarial, para mejorar la producción. Famosas son sus «5S» para lograr entornos de trabajo mejor ordenados y eficaces:


Método Kaizen
  • Seiri (clasificación)
  • Seiton (orden)
  • Seiso (limpieza)
  • Seiketsu (estandarización)
  • Shitsuke (disciplina)
Pero aparte de esto, y dejando de lado el ámbito empresarial, lo más importante es su filosofía asociada, en la que prima sobre todo el lograr grandes resultados dando pequeños pasos.

Es muy difícil que algo prospere si tenemos que hacer grandes esfuerzos iniciales, pues tenemos elevadas posibilidades de desistir antes de que se genere en nosotros el hábito de hacerlo. Por este motivo, el método Kaizen propone empezar con actividades cortas y sencillas, y mediante la mejora continua, ir aumentándolas y con el tiempo lograr grandes beneficios.



Bajo esta filosofía está creado mi curso de yoga para principiantes, con el objetivo de hacer unas rutinas muy cortas y sencillas para crear el hábito, y después ir aumentando poco a poco el tiempo y la dificultad de los ejercicios. Así, empezamos el día con una rutina de 3 a 5 minutos, más simple imposible de realizar. Por la tarde hacemos el ejercicio estrella, el Saludo al Sol, 2 veces las primeras sesiones y después vamos aumentando el número de forma progresiva, para acabar en otra sencilla rutina nocturna.

El próximo curso que haré, para enseñar a meditar, estará amparado bajo la misma filosofía, la del método Kaizen, ya que tengo comprobado que da resultado. E insisto, esto es aplicable a todo lo que te propongas hacer, ya sea una dieta, un deporte, aprender un idioma, mejorar la producción de tu empresa o ser mejor persona, siempre bajo las siguientes máximas:


"No dejes que pase un día sin mejorarte a ti mismo"

"¡Hoy mejor que ayer, mañana mejor que hoy!"

"Un paso en la dirección correcta cada día es mejor que ningún paso"

"Compromiso y disciplina"

"Planear, hacer, verificar y actuar"


"Una serie de mejoras continuas y pequeñas es mejor que un solo cambio grande"

"La eficacia de la sencillez y el minimalismo"


Frase Lao Tse
 
Ya no hay excusas, con el método Kaizen podemos lograr todo lo que nos propongamos..., paso a paso.

Gopal

 

El Bhagavad Gita

El Bhagavad Gita es sin duda uno de los textos más inspirados que posee la humanidad. En el hinduismo es considerado un texto sagrado, y es además, el primer texto escrito que trata sobre el yoga.


Todo el texto (700 versos) es un diálogo entre el maestro (Krishna) y su discípulo (Arjuna), donde le instruye en el yoga justo antes de empezar una batalla entre los Pándavas y los Kauravas. Bhagavad Gita significa «la canción (gita) de Krishna (Bhagavan)», aunque debido a que bhagavan es un título venerable que significa «Señor», muchas veces se traduce como «El canto del Señor», o «La canción de Dios». También, debido a su importancia como texto de yoga, se le conoce como Yoga upanishad


El Bhagavad Gita

Este libro (que data del primer milenio antes de Cristo) es una especie de «Biblia» para los hindúes, pero para nosotros, los estudiantes de yoga, es un compendio de sabiduría, y lo que nos interesa es «la enseñanza» que le da el maestro a su discípulo, más que el contexto sobre el que está situada la historia.

Para los hinduistas, Krishna es un avatar del dios Visnhu (el Conservador). El texto forma parte de la gran epopeya llamada Mahabarata, y tiene la cualidad de sruti (texto revelado) y de smriti (texto recordado). Su autoría es desconocida, a pesar de que el sabio Viasa es el autor del Mahabarata.

Como en todo texto religioso, existen numerosas versiones y traducciones, algunas de ellas fieles al original en sánscrito, otras manipuladas o teñidas acorde a la ideología del que la tradujo. Hay versiones ilegibles (debido a su literalidad con el idioma sánscrito) y versiones muy poéticas (adaptadas al idioma castellano en este caso). Hay versiones que se limitan a reproducir el texto original, y otras plagadas de comentarios entre párrafo y párrafo por parte del traductor, hecho que corta la narración y puede crear ideas confusas.

Para mí, la mejor versión que conozco es la de 1896 de J. Roviralta Borrell, un teósofo español. La versión de Srila Prabhupada es muy buena también si leemos solo la traducción áspera y fiel al texto original; el resto del libro son comentarios suyos, muy teñidos por su ideología Hare Krishna. Hay decenas de versiones, no conozco todas.



Bien, como todo texto sagrado, puede tener dos interpretaciones: literal o simbólica. Es decir, podemos creer que el relato sucedió realmente y que Krishna era una encarnación de Dios, o interpretar el texto de forma simbólica, adjudicando a cada personaje y situación de la historia como una parte de nosotros mismos, a modo de arquetipos universales:


  • Krishna: maestro interno (espíritu).
  • Arjuna: psique madura (alma).
  • Rey ciego Diritarastra y su hijo Duryodhana («lo duro que hay que roer»): personalidad.
  • Sanjaya (vidente de la corte): el narrador de la historia, el que tiene la capacidad de ver más allá de lo material (intuición).
  • Ejército de los Pándavas: Las fuerzas luminosas que nos elevan hacia la espiritualidad.
  • Ejército de los Kauravas: Las fuerzas oscuras que nos arrastran hacia la materia.
  • Kurukshetra (llanura donde tiene lugar la batalla): Nuestro cuerpo (el escenario donde nos sucede todo).

Krishna y Arjuna

Debido a que sería muy largo explicar todo el contexto de la historia y desentrañarla por completo, he decidido hacer varios vídeos donde leeré la historia y, desde mi entendimiento, añadiré comentarios para esclarecer ciertos conceptos. Haré un vídeo por capítulo (18 en total), y espero que este trabajo pueda servir de ayuda a los interesados en este tema, así como a profesores de yoga que quieran profundizar en los orígenes de esta disciplina.

Iré colgando los vídeos en mi canal de YouTube, y también los subiré a Ivoox en formato Mp3. 




Gopal


AVANCE DE MI NUEVO LIBRO, EL UNO SIN SEGUNDO


Tengo el placer de presentaros un avance de mi nuevo libro, "El uno sin segundo", un ensayo filosófico de unas 250 páginas que será presentado en la Feria del Libro Hispana/Latina de Nueva York, en este mes de octubre.
 El uno sin segundo
Este libro comencé a escribirlo hace mucho tiempo, y creo que es hora de que sea publicado. Hablo de cosas muy similares a las que vengo escribiendo en el blog; de hecho, hay algún que otro artículo que forma parte del libro. No puede considerarse un libro de yoga, pero tiene cierta relación con él en lo que respecta a la búsqueda del autoconocimiento y de las respuestas a las eternas preguntas de la vida.

Os iré informando, de momento os dejo con este avance.


¿ES EL YOGA UNA RELIGIÓN?

-¿Es el Yoga una religión?
-¡Por supuesto que no! -te responderá un profesor de Yoga.
-¿Es el Yoga una secta?
-En absoluto, tu eres libre de hacer lo que quieras -te contestará.
-¿Hay que creer en el Hinduismo para practicar Yoga?
-¡Qué va! En el Yoga no hay que creerse nada, sólo experimentar, es una ciencia...


¿Es el Yoga una religión?


-¿Y tu Aimar ? ¿Qué nos dices sobre esto?
-Sinceramente, no lo tengo muy claro.
-¿Qué?
-Pues eso, que el Yoga si bien puede que no sea una religión, está íntimamente vinculada con el Hinduismo, y sus postulados básicos requieren de cierta creencia así como de superstición.
-¡No jodas!
-Sí... Me temo que sí. Y lo que tengo claro es, que aunque lo parezca, no es una ciencia al cien por cien, ya que ciertos de sus dogmas y "supuestos", escapan al método científico.
-¿Y puede ser una secta?
-Claro que puede serlo, de hecho hay infinidad de sectas de Yoga, pero el Yoga no tiene la culpa de esto, sino los que hacen de él una secta (tanto seguidores como seguidos).
-Me estás acojonando Aimar... Yo que acababa de empezar con ilusión la práctica del Yoga.
-Bueno, no te preocupes, el Yoga, aparte de todo esto tiene cosas excelentes, no hay por qué descartarlo por ello. Hacer Yoga es como ir al mercado, ¿no vas a comprar todo lo que hay allí, no? Trata de comprar sólo lo que necesitas, y si es de buena calidad mejor.
-¿Te das cuenta de lo que acabas de decir? Estás tirando piedras sobre tu propio tejado.
-Bueno, antes que yogui soy buscador de la verdad.
-¿Y entonces qué?
-Nada, seguir practicando Yoga bajo una buena guía, y sabiendo lo que hay, sin engañarnos.

¿Por qué escribo esto? Porque nadie más lo dice, y estoy harto de oír que el Yoga es "muy bueno para todo", que el Yoga es inocuo, que es compatible con cualquier religión y con cualquier cosa, y que es científico. Hay que aclarar varios conceptos de base.

Orígenes del Yoga: La India hace miles de años (no sé la fecha exactamente).
Contexto religioso: Hinduismo.
Objetivo del Yoga: Alcanzar la Realización del ser o la unión con Dios.
Postulados básicos del Yoga (requieren de creencia en ello):

-Existencia de un espíritu incorpóreo anclado a cada ser individual, que sobrevive a la destrucción del cuerpo físico.
-Existencia de la reencarnación.
-Existencia de Dios.
-Existencia de jerarquías espirituales.
-Existencia de una energía (prana), base de casi todas las técnicas de Yoga, con sus correspondientes centros activos (chakras).
-Existencia de las leyes del Karma y del Dharma.

Técnicas: Ejercicios psicofísicos para equilibrar y transcender las cualidades de las gunas, para así lograr la emancipación en vida del ciclo de nacimientos y muertes.

Métodos de transmisión: Maestro-discípulo en ashrams tradicionales, o si no como "inocente gimnasia" en centros especializados, gimnasios, polideportivos o herboristerías de la esquina. Actualmente también hay algunos frikis que lo enseñan online (me incluyo).


El Yoga y el Hinduismo


-¡Einn, qué es esto!
-Esto es el mercado del Yoga, en su sección de frutas, verduras, carnes, pescado y casquería... Ahora bien, ¿qué quieres comprar aquí?
-Esteee... creo que no voy a volver a entrar en este blog.
-Me parece muy bien, pero responde a mi pregunta, ¿qué falta en tu vida que puedas comprar en el mercado del Yoga?
-Un poco de forma física, relajación, bienestar, positividad...
-Muy bien, en ese caso permíteme ofrecerte técnicas (contrastadas durante cientos de años por miles de practicantes) que te van a ayudar a mejorar tu estado físico, emocional y mental. 

-¿Veré enseguida los resultados?
-Te voy a recetar unos ejercicios mágicos que si los practicas, en unos meses serás feliz...
-¿Estas de coña, no?
-Claro que lo estoy, esto requiere de trabajo duro, de ciencia y de paciencia.

Volviendo a la cuestión inicial de si el Yoga es una religión, diré que es un sistema filosófico, o mejor dicho un método que nos sirve para lograr una mayor plenitud en nuestra vida. De este modo, el Yoga puede seguir dos grandes líneas:

1- La que se mantiene ligada al Hinduismo.
2- La que se aleja de él y se acerca al positivismo (método científico).

Si optamos por la primera línea, aceptamos sus postulados básicos como "hipótesis de trabajo" y profundizamos en nosotros bajo el camino trillado de un sistema religioso, como es el caso del Hinduismo. Si somos creyentes de otra religión, incluida el ateismo, que es la «creencia» en no Dios (igualmente una creencia), tal vez nos topemos con algunos conflictos, pero nada insuperable. Esto no es malo; no es malo seguir una religión si uno es consciente de que la está siguiendo. Las personas creyentes son más educadas, tolerantes, amables, felices e incluso sanas psicológicamente (aunque habrá excepciones, claro está).

Si optamos por la segunda vía, dejamos pelado al Yoga de toda su tradición y nos quedamos con lo que nos interesa y con aquello que podemos descuartizar bajo el método científico. Ejercicios físicos para el mejoramiento de la forma física, técnicas de respiración y meditación orientadas a un equilibrio emocional, relajación, paz y serenidad mental; así como una base sólida y firme para un posterior buceo en las profundidades de nuestra psique.

Los dos caminos están bien, sigue el que te plazca o el que mejor te vaya según sea tu momento personal; nadie te va a llamar "chaquetero" si deseas cambiar más adelante.

Obviamente hay un tercer camino, siempre hay una tercera alternativa: la del medio. Es decir, materialista acérrimo con los pies incrustados en el suelo, pero con la intuición libre de cadenas, la mente abierta y humildad para aceptar hechos que se escapan a la razón.

Sé que este artículo creará polémica y levantará llagas, pero también lo creo necesario, pues es un tema en boga. No hace mucho se puso una demanda en EEUU tachando al Yoga de religión e intentando quitarlo de la educación pública (en la que lo practican miles de niños). Puedes ver la noticia entera en este enlace http://sociedad.elpais.com/sociedad/2013/05/30/actualidad/1369946577_315754.html

No debe preocuparte si el Yoga es una religión o no, sino cómo tiene amueblada la cabeza el que te enseña Yoga; y más importante aún, cómo está amueblada tu cabeza.

Este tema requerirá de más análisis, por ello en el siguiente post hablaremos sobre la Ciencia, la creencia y la superstición.

Conocer Vs Saber (en forma de diálogo platónico)



AIMARUS. - Hoy hablaremos sobre el conocimiento y la sabiduría.
CRITÓN. -¡Ah!, ¿pero no son lo mismo?
AIMARUS. -No, querido Critón, lejos dista el uno del otro, aunque cercanos sean los conceptos que de ellos se tienen.
CRITÓN. -Explícate mejor, pues mi entendimiento ansía diferenciar estos dos conceptos que hasta ahora creía que eran uno.
AIMARUS. -Con mucho gusto hallaremos la respuesta a ello, entre los dos, investigando paso a paso hasta resolver dicha diferenciación. Comencemos con la siguiente cuestión: ¿Quién es el que sabe?
CRITÓN. -¿Un sabio?
AIMARUS. -Correcto. ¿Y quién es el que conoce?
CRITÓN.- ¿Un conocedor?
AIMARUS. -Podría ser, mas llamémosle erudito. Erudito es aquel que conoce muchas cosas, bien sea de una o de varias materias. En cambio sabio es aquel que sabe algo, bien sea mucho o poco, pero sabe.
CRITÓN. -Ya veo... Pero sigo sin entender bien que diferencia hay entre conocer y saber.
AIMARUS. -No te apures, excelente Critón, pues la duda que ahora te acecha es muy común incluso entre los muy inteligentes. Ea, sigamos investigando:
>>El conocimiento procede de la mente, al igual que el entendimiento. Nosotros conocemos aquello que está en nuestra mente en forma de memoria, pues si no lo recordamos, aunque alguna vez lo hayamos aprendido, lo desconocemos. La mente puede recopilar una ingente cantidad de datos, podemos conocer muchas cosas, haber leído cientos de volúmenes de temas diversos y por ello creernos que sabemos mucho. Pero, convendrás conmigo en que aquel que ha leído mucho no puede considerársele como sabio, ¿no es cierto?

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