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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.




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Yoga sutras de Patanjali comentados - Sutra 1:1

El Raja Yoga es el yoga real, el yoga regio, el yoga de 8 peldaños, el yoga de Patanjali. Hay quien dice que el yoga tiene miles de años de antigüedad y que su origen se pierde en la noche de los tiempos, eso no lo sé; lo cierto es que a día de hoy los escritos más antiguos que tenemos sobre yoga son los llamados Yogasutras de Patanjali, un compendio de 195 aforismos escritos en el siglo segundo antes de cristo, aproximadamente.


Patanjali, cuyo nombre significa "el descendido en la copa", sintetizó las técnicas de yoga existentes en su época y las sistematizó en un método al que denominó Yoga (aunque también se le conoce con el nombre de asthanga yoga y kriya yoga). El término Raja Yoga es un neologismo del siglo XIX, para diferenciarlo del Hatha Yoga y demás "yogas" que habían surgido posteriormente a él.

Patanjali yogasutras

Para entender bien esta obra, hemos de situarnos en el contexto en el que fue escrita: India, siglo II antes de Cristo. Es importante comprender que la tradición oral estaba fuertemente arraigada, que la mayoría de la gente era analfabeta, y que el acceso al papel o a las obras escritas era difícil. Por estos motivos, con gran acierto, Patanjali vertió todo su conocimiento en 195 breves frases que podían ser cantadas y memorizadas con relativa facilidad. Así, como si de una canción pegadiza se tratase, numerosas personas podrían recordar su enseñanza por un lado, y por otro podrían plasmarse en papel en un espacio reducido (lo que ocupan 195 frases cortas).

Estas 195 frases están divididas en cuatro secciones: en la primera se explica la teoría, en la segunda la práctica, en la tercera los resultados de la práctica y en la cuarta la liberación final. En estos 195 sutras está concentrada toda la sabiduría del yoga.

  1. Samadhi pada: Teoría sobre el yoga, la mente y el samadhi. 
  2. Sadhana pada: Práctica o disciplina para alcanzar el yoga; se describe el asthanga yoga o el yoga de los 8 peldaños.
  3. Vibhuti pada: Se describen los poderes que adquiere el yogui con la práctica.
  4. Kaivalya pada: La liberación final, la meta.

Ahora bien, estos aforismos a menudo son confusos, oscuros o parcos en detalles, por eso, desde entonces hasta hoy, se ha necesitado la ayuda de un maestro para esclarecer dichos sutras. El yoga por lo tanto, continua siendo una tradición oral, una tradición viva que se ha ido propagando de maestro a discípulo (guru-kala). Los grandes comentaristas de los yogasutras fueron Vyasa, Shankara y Madhava, entre otros. Aunque hoy en día hay tantas interpretaciones como maestros.

Bien, pues ya pronto entraremos en materia, pero antes repasaremos lo esencial. No importa quién fue Patanjali, ni cuándo vivió ni a qué corriente filosófica pertenecía (dharsana). Lo importante es su legado, los Yogasutras. No obstante desde aquí reconocemos su figura y lo reverenciamos como gran maestro, como un benefactor de la Humanidad.

Dicho esto, tenemos pues dos tareas importantes a conseguir.

  • La primera es la de encontrar una versión fiel de los Yogasutras.
  • La segunda es la de interpretarlos correctamente.

Existen numerosas versiones hoy en día sobre los sutras, pero de una a otra pueden diferir mucho, y si a eso le añadimos la posterior interpretación de quien los explica, el resultado final puede ser muy diferente. Sucede algo parecido a las versiones de la Biblia existentes: las hay traducidas fielmente del arameo o del griego (aunque a nivel textual queden más feas e incomprensibles) y las "apañadas" para darle una más fluida lectura al idioma al que están traducidas y de paso cierta interpretación según las creencias del traductor. Es importante obtener una traducción fiel al original, aunque el lenguaje resultante sea más oscuro.

La mejor versión que conozco sobre los Yogasutras es una traducida directamente del idioma sánscrito (el original) por Gabriel Pradipaka, uno de los fundadores del sitio web www.saskrit-sanscrito.com.ar. Poseo su autorización para utilizarlas en este curso, aunque es posible que las modifique un poco para adecuarlas a mi gusto. Desde aquí le mando mi gratitud así como un reconocimiento por su labor.

Sutra

El siguiente punto por lo tanto, es interpretar dichos yoga sutras. Esa labor corre de mi parte, y lo haré lo mejor que pueda. Yo los escuché hace tiempo de mi maestro Sri Madhavacharya Yogui Dasa, y este a su vez del suyo, Swami Vishnudevananda, y este último de Swami Sivananda... Y así, por esa línea sucesoria ininterrumpida según la tradición guru-kala, nos remontamos hasta el gran Patanjali.

La interpretación que yo les daré es personal, en parte serán parecidas a las de mi maestro, pero gran parte de dicha interpretación provendrá de mi entendimiento y de la síntesis de conocimientos que poseo hasta la fecha. Por este motivo, por formar parte de este linaje, todo aquel que me escuche puede sentir que él también forma parte de esta cadena, como el siguiente eslabón, y puede que algún día, él los interprete y los enseñe a su manera, sabiéndose parte de este legítimo linaje de maestros que se pierde en la noche de los tiempos.

Para entender mejor la senda del yoga, Patanjali, a lo largo de estos sutras, sistematiza y define el yoga en 8 peldaños. De ahí la denominación de asthanga yoga (el yoga de los 8 peldaños) al Yoga de Patanjali, aunque se le conozca más frecuentemente como raja yoga. Esos 8 peldaños son los siguientes, y en este orden:

1. Yama (ética)
2. Niyama (observancias hacia uno mismo)
3. Asana (control del cuerpo físico y de la postura)
4. Pranayama (control del aliento y de la energía)
5. Pratiahara (interiorización de los sentidos)
6. Dharana (concentración de la mente)
7. Dyahana (meditación)
8. Samadhi (iluminación)

Linaje del yoga

Esta es la senda del yoga, una senda que empieza en yama y acaba en samadhi. El objetivo final del yoga es alcanzar el samadhi, la iluminación, pero para llegar a tan alta cima, hay que escalar poco a poco a través de los peldaños precedentes. Los yoga sutras nos orientarán durante este viaje.


Empezamos con el sutra nº 1.


Atha yogānuśāsanam||1||

1. (¡Escucha!) Ahora comienza la instrucción sobre el Yoga.

Este es un sutra introductorio. La palabra atha, aparte de indicar que «ahora comienza», también es una exhortación al alumno, de permanecer atento, de afinar sus sentidos, pues «ahora» comienza la instrucción sobre el Yoga.



Gopal

YOGA SUTRAS DE PATANJALI

Los Yoga Sutras de Patanjali es probablemente la obra más importante y conocida sobre el yoga. Escritos alrededor del siglo tercero antes de Cristo, son una fuente de sabiduría para todos los interesados en el yoga clásico.

Patanjali es considerado el padre del yoga, y toda su enseñanza la dejó en sus famosos sutras o aforismos. Los sutras son frases cortas muy sintéticas para ser memorizadas. Esos aforismos encierran toda la sabiduría del yoga, aunque claro está, deben ser interpretados correctamente.

Yoga sutras de Patanjali

La obra consta de cuatro libros, de 50 sutras cada uno de ellos, aproximadamente:

1. Samadhi pada: Teoría sobre el yoga, la mente y el samadhi. 

2. Sadhana pada: Práctica o disciplina para alcanzar el yoga; se describe el asthanga yoga o el yoga de los 8 peldaños.

3. Vibhuti pada: Se describen los poderes que adquiere el yogui con la práctica.

4. Kaivalya pada: La liberación final, la meta.

Tengo intención de comentar todos los sutras en vídeos; será una labor larga y me llevará tiempo. A medida que vaya grabando, los subiré en la siguiente lista de reproducción:


Os dejo también un enlace donde podréis encontrar los Yoga Sutras traducidos directamente del sánscrito por Gabriel Pradipaka; una de las mejores traducciones que conozco. 

Gopal

SAUCHA (Pureza)

El primero de los niyamas del yoga se llama saucha en sánscrito, que significa pureza. Se asocia a la higiene corporal y la pureza del corazón.


Es bien sabido que muchas enfermedades son producidas por la falta de higiene corporal, y de esto, ya se percataron los yoguis hace milenios.

Saucha

Para un yogui, el cuerpo físico es la envoltura del atman, es «el templo del Dios vivo»; y ha de estar siempre limpio, pulcro y bien acondicionado. Asimismo, las ropas han de estar también limpias y perfumadas.

Hay numerosas técnicas de limpieza del cuerpo físico, que en el yoga son conocidas también como kriyas. Tratan de limpiar todas las partes del cuerpo mediante técnicas sencillas y naturales

Las más conocidas son:

- Danta dhauti (limpieza de dientes): Hoy en día es de lo más normal del mundo, y no hay hogar en el que no falte un cepillo de dientes.

- Raspado de lengua: La lengua se cubre de toxinas, especialmente durante la noche, y es conveniente rasparla suavemente con un aparato acondicionado para ello, sobre todo por las mañanas al levantarnos.

- Jala neti (limpieza de la nariz): Mediante una jarra de ducha nasal llamada lota, que se llena de agua tibia con sal para limpiar la suciedad interna de la nariz. En el siguiente vídeo explico cómo usarla correctamente al igual que el uso del raspador de lengua.


- Nauli kriya: Una especia de «danza del vientre» yóguica, cuyo objetivo es movilizar los órganos abdominales para su estimulación y la liberación de toxinas.

- Shank prakshalana: Un sofisticado ejercicio de limpieza de estómago e intestinos mediante el uso de agua salada y varios ejercicios físicos. El objetivo es ingerir grandes cantidades de agua salada hasta evacuar todo el contenido de los intestinos y limpiarlos profundamente. Está técnica quizá la expliquemos en otro artículo. No hay que hacerla con mucha frecuencia (una vez al año como mucho) y siempre hay que hacerla bajo supervisión.

- Kapalabhati: Limpieza de los pulmones mediante una respiración vigorosa en forma de fuelle.

Hay más técnicas, aunque estas sean las más conocidas. En cualquier caso, tampoco hay que olvidar la ducha diaria, un poco de aceite o crema hidratante y un buen perfume o agua de colonia. Pocas cosas hay más desagradables que una persona con mal olor corporal.

En cuanto a la pureza interna, o pureza del corazón, esta si cabe es mucho más difícil de lograr que la pureza externa, aunque poco a poco hay que tratar de alcanzarla, mediante la transmutación de los vicios en virtudes (la verdadera alquimia) y el desarrollo del amor (el mayor purificador del corazón).

- 10ª lección del Curso de yoga para intermedios:

Gopal

Niyama

El segundo peldaño del yoga clásico, se llama Niyama, y significa observancias o hábitos positivos. Son 5, que junto a los 5 yamas, hacen los «10 mandamientos del yoga» o el decálogo del yoga.


En la versión ortodoxa, Yama es lo que no hay que hacer y Niyama es lo que hay que hacer. Desde mi punto de vista, si el yoga nos tiene que decir lo que sí y lo que no tenemos que hacer, estamos siguiendo una religión. Por eso, a mí me gusta definir el Yama como «preceptos éticos y morales» y el Niyama como «hábitos positivos».


Niyama

En este artículo haremos un breve resumen de cada uno de los niyamas, y en los siguientes artículos los veremos a fondo uno a uno.

1- Saucha: Pureza. Mantener el cuerpo físico en correctas condiciones de higiene. También cultivar la pureza interior de emociones y pensamientos.

2- Santosha: Contentamiento. Cultivar el pensamientos positivo, ser agradecido con todo lo que tenemos y lograr ser felices mediante el contentamiento, que es muy diferente del conformismo.

3- Tapas: Autodisciplina. Poseer una rutina de trabajo interior y seguirla con paciencia y constancia.

4- Svadhyaya:
Estudio. Estudio de uno mismo y de los textos clásicos de sabiduría.

5- Ishvara pranidhana: Entrega, compromiso y colaboración con Dios. Un concepto difícil que habrá que explicar bien.



Hábitos positivos

Los niyamas, al igual que los yamas, suelen ser «los grandes olvidados» del yoga, y ni se conocen ni se practican lo suficiente. El yoga comienza por estos dos peldaños tan importantes.


Gopal

Resumen general de los yamas

Vamos a ver de forma resumida los 5 yamas del yoga, que conforman el primer peldaño de los 8 que tiene el yoga clásico.

Resumen de los yamas del yoga

Los yamas se pueden ver desde dos puntos de vista diferentes:

Tradicional

Yama = restricciones = lo que no hay que hacer

1. Ahimsa = No violencia
2. Satya = no mentir
3. Asteya = no robar
4. Brahmacharya = no mantener relaciones sexuales
5. Aparigraha = no acumular posesiones materiales

Este punto de vista es bastante seguido y aceptado por las escuelas ortodoxas de yoga y por los swamis, monjes o ascetas, ya que seguir esos principios implica hacer votos de castidad y de pobreza, entre otras cosas.

El siguiente punto de vista es más moderado, y es el que yo personalmente sigo y enseño.

Moderno

Yama = preceptos éticos y morales

1. Ahimsa = amor al prójimo
2. Satya = buscar y expresar la verdad
3. Asteya = honradez
4. Brahmacharya = moderación
5. Aparigraha = desapego hacia las posesiones materiales

Estos cinco principios son universales y atemporales, y un buen yogui, al igual que un buen ser humano, se caracteriza por tener estos principios integrados en su ser. Esta es la base del yoga; esta es la puerta de entrada hacia el yoga; esto es sumamente importante y no se enseña lo suficiente en las escuelas de yoga.

Haz click en cada yama para obtener una descripción más detallada sobre ellos.


9ª lección del Curso de yoga para intermedios
 


Gopal

Introducción al asthanga yoga

Patanjali es considerado el padre del yoga, el gran sintetizador. Si bien él no creó el yoga, recopiló las técnicas existentes en su época y definió un método: el asthanga yoga.


Se cree que vivió en la India en el siglo III a. C., aunque no es segura la fecha exacta. Su obra más famosa, y probablemente la más famosa de cuantas existen sobre yoga, son los Yoga Sutras de Patanjali, donde expone la ciencia del yoga en breves y sintéticas frases (sutras).


Estatua de Patanjali

Al asthanga yoga (yoga de los 8 peldaños) también se le conoce como Yoga de Patanjali y como raja yoga. Es una de las seis doctrinas tradicionales del hinduismo (dharsana), junto con el Vaisesika, el Niaia, el Mimansa, el Shankia y el Vedanta.


No hay que confundir el asthanga yoga con el Asthanga Vinyasa Yoga, que es un estilo de yoga moderno (popularizado por Pattabhi Jois en el siglo XX) muy vigoroso que coordina cada movimiento con la respiración.



El yoga más practicado hoy en día es el hatha yoga, que es considerado como una rama del asthanga yoga, en lo que concierne al yoga físico (asanas, pranayama, relajación).

El asthanga yoga es más que un deporte o un mero ejercicio físico; el yoga clásico es todo un sistema filosófico, todo un método de vida, cuyos primeros peldaños atañen a la ética y a la moral, así como a una serie de hábitos saludables.

En el curso de yoga para intermedios veremos a fondo los 4 primeros peldaños:

1. Yama
2. Niyama
3. Asana
4. Pranayama


Aquí está el vídeo con la 2ª lección del curso.



Gopal

PODCAST DEL CENTRO DE YOGA ARCADIA


Inauguramos hoy esta nueva modalidad de transmitir el conocimiento del yoga, a través de podcast o archivos de audio en MP3 para que puedas escucharlos desde un reproductor o teléfono móvil, en cualquier momento del día.



Utilizaremos la plataforma IVOOX para colgar los audios, así como para que podáis suscribiros al canal RSS para estar al día con todas las actualizaciones. Para empezar tenéis un primer audio de 46 minutos en el que se explica qué es el yoga, su historia y evolución así como una descripción general del raja yoga de Patanjali.

De este modo ya disponemos de tres modos de difusión: escrito (posts), en video (Youtube) y ahora en audio (podcast).

YOGA SUTRA Nº 31: EL ORIGEN DEL SUFRIMIENTO

La incapacidad para mantener la concentración va acompañada de dolor, angustia mental, nerviosismo y respiración irregular.

Sufrimiento


La falta de concentración es el germen de numerosos males, por no decir de casi todos. La falta de concentración nos aleja del momento presente y nos sume en un estado de incertidumbre, viajando mediante la memoria al pasado (cristalizado como la mujer de Lot) o al irreal futuro gestado por la fantasía (víbora irreductible).

Como resultado de esto, surge el dolor emocional, a veces llamado angustia, nerviosismo, ansiedad, depresión y todos sus relativos. Es decir, el sufrimiento.

El sufrimiento es un estado emocional-mental, ciertamente diferente del dolor físico. Hoy en día, salvo excepciones, el dolor físico no es un problema tan grave como el sufrimiento emocional. Cuando el cuerpo duele, duele, pero suele ser un dolor agudo y no persistente (bien porque se va a los días o porque se ve amainado por un agente químico); en cambio el sufrimiento emocional puede estar inscrustado durante largo tiempo.

Buda ponía un ejemplo a esto, decía en una parábola que el sufrimiento es como si nos disparan una flecha en el cuerpo y nos hieren. Inmediatamente surgirá dolor físico, pero el sufrimiento llegará con la "segunda flecha", que es la que produce la mente al alterarse por lo sucedido. Un ejemplo actual sería el siguiente: una persona va al médico por una ligera molestia en una parte de su cuerpo, le diagnostican una enfermedad grave y comienzan a hacerle pruebas durante largos días, semanas o meses, mientras mantienen a raya su dolor físico con calmantes. Al final solucionan su problema físico y queda una leve cicatriz. ¿Cuánto sufrimiento ha generado la mente con hipótesis, con miedo, con angustia, con nerviosismo, con pesismismo, con respiración irregular? He aquí la segunda flecha de la que hablaba Buda.

El sufrimiento podría tener una ecuación matemática: S=R+E (Sufrimiento = Realidad + Espectativas). Es decir, cuanto más intervenga la mente en conjurar fantasías sobre un hecho, en distraerese del momento presente, mayor será el índice de sufrimiento. 

No obstante, numerosas veces en la vida de los seres humanos hay situaciones en las que "la primera flecha" hace mucho daño, bien sea por desgracias personales, accidentes, muertes de seres queridos o hechos catastróficos agudos, en tal caso, la solución es amainar en lo posible la corriente demoledora de dolor. ¿Cómo? Mediante la única variable de la ecuación que podemos controlar voluntariamente.

¿Podemos cambiar el pasado? No.
¿Podemos detener la mente cuando está muy agitada? No.
¿Podemos dejar de sufrir sólo con proponérnoslo? No.
¿Podemos alterar la química de nuestro cerebro? No.
¿Podemos a voluntad regular el funcionamiento interno de nuestro cuerpo? No.
¿Podemos dejar de estar angustiados, nerviosos y alterados sólo con querer dejar de estarlo? No.
¿Podemos regular nuestra respiración? Sí.

He aquí la clave: la respiración. Dice el sutra que la falta de concentración provoca sufrimiento, angustia, nerviosismo y respiración irregular, pero por el mismo camino, si logramos equilibrar la respiración a voluntad, podemos revertir esos estados.

Recuerda, es la segunda flecha la que produce los mayores sufrimientos. Y recuerda también, controlar la mente a voluntad es muy dificil, pero no lo es tanto controlar la respiración.

Si estás angustiado, distraido, tenso o con sufrimiento emocional, para y respira amplio y profundo, centra tu mente en el presente.

Una técnica para calmar la mente:

Escucha este mantra con mucha atención los 24 minutos que dura, con una respiración amplia y profunda. Puedes hacerlo con los ojos cerrados tumbado en la cama, o mientras sigues navegando por Internet, con los auriculares puestos, respirando en todo momento amplio y profundo, sintiendo el significado del mantra: OM MANI PADME HUM ("Yo soy la joya en el loto de mi ser, eterno, puro e intocable por nada externo").

Om mani padme hum de Tibetan Incantations.

YOGA SUTRA Nº 30


Éxito o fracaso


Los obstáculos para la realización son: la enfermedad, la pereza mental, la duda, la falta de entusiasmo, la pereza, el apego al placer, la falsa percepción (ilusión), la incapacidad para lograr la concentración y mantenerla, y las distracciones.


El gran sabio Patanjali, padre del Yoga, en sus Yoga sutras, compendios de sabiduría, nos da una clave sobre los obstáculos que nos impiden alcanzar la meta del Yoga (la realización):

¿Qué nos hace fracasar en la vida? ¿La mala suerte, las adversidades, las circunstancias, Rajoy, Alemania, los chinos, el hado cruel? El éxito puede tener muchas definiciones, pero una de ellas es: conseguir lo que nos proponemos. El fracaso entonces es no conseguir lo que nos proponemos.

Podemos proponernos muchas cosas en la vida; algunos de nuestros prositos serán irrealizables debido a la fantasía que los engendró; otros de nuestros propósitos serán tan disparatados, absurdos y erróneos, que no lograrlos será, sencillamente, lo mejor que nos podría pasar. Tenemos por ahí un ángel de la guarda que vela por nosotros, no ayudándonos a conseguir lo que queremos, sino impidiéndonos (o poniéndonos trabas) para lograr lo que queremos y no nos conviene.

Ahora bien, la consecución del Yoga, la Realización del ser, es un objetivo benigno para todos; también es realizable, aunque dificil. Dicen algunos que tamaña hazaña no tiene parangón en el Reino Humano; que vencerse a uno mismo es lo más dificil, heróico y grandioso que una Mónada encerrada en un humano cuerpo puede lograr. 

Resumiendo el sutra de Patanjali, podríamos decir que es la falta de voluntad lo que nos hace fracasar. Una voluntad firme es capaz de anteponerse a toda adversidad, no obstante ahí rádica la estrategia de los obstáculos, en minar nuestra voluntad. Minarla, menguarla, azorarla, desgastarla...

La enfermedad hace que el cuerpo físico pierda facultades, siendo su máxima gloria la de llevarlo a la tumba. El cuerpo físico en malas condiciones es como un leñador con su hacha desafilada, como un carpintero con su sierra mellada, como un chófer ebrio o como  un orador afónico. 

La duda nos vuelve escépticos, si no nos molestamos en investigar. 

La falta de entusiasmo nos hace alejarnos de todo lo que empezamos. 

La pereza es dejarse llevar por los instintos, deseos y emociones. 

El apego al placer; la codicia sensual, es la constante satisfacción de las necesidades del cuerpo físico. 

La alucinación o ilusión es un estado en el que la mente se inventa historias sin una base real.

La incapacidad para mantener la concentración es el mayor aliado del fracaso. Si no hay concentración mental no hay fuerza, no hay acción poderosa, no hay nada perdurable. 

Hay que mantener la mente en el objeto deseado para que toda la potencia de nuestra personalidad se alinee en aras del fin deseado. La distracción es propia de mentes débiles y poco entrenadas. Un hombre distraido no llega muy lejos.

¿Cuál es nuestra meta? Cada uno podrá tener muchas y diversas metas, pero hay una que nos une a todos: la realización del ser, el Yoga o unión con la más pura esencia de nosotros mismos.

¿Qué enseña el Yoga? Ante todo enseña a concentrar la mente, hagas lo que hagas: ya estés respirando, haciendo una asana, relajándote o simplemente escuchando

Una mente concentrada y una voluntad templada son garantías de éxito, aunque se fracase en la vida. 

Una mente concentrada y una voluntad templada derriban todas las puertas cerradas a su paso, aunque sea a puntapiés.

Una mente concentrada y una voluntad templada... Ese es el resíduo que deja en el hombre la práctica del Yoga.  






LAS ASANAS


Las asanas son el corazón de las técnicas de Yoga; tal vez la tarjeta de presentación del Yoga en occidente.

Las asanas son lo que se conoce como “posturas”, “ejercicios físicos” o “estiramientos” dentro de la práctica del Yoga. Sí, la postura de “la vela”, “el pino”, “el loto” y “el saltamontes” son todos ellos asanas del Yoga.

Asanas


Las asanas son el tercer escalón del Yoga de Patanjali o Asthanga Yoga, y me atrevo a afirmar que es el escalón más conocido y más buscado por todos aquellos que se interesan en la práctica del Yoga. Es lo que se conoce como “Voy a apuntarme al polideportivo a hacer Yoga, a ver si me estiro un poco la espalda que estoy muy duro”.

Veamos qué dice Patanjali, el gran maestro de Yoga de todos los tiempos, autor de los Yoga Sutras, sobre las asanas:


Yoga Sutra nº 8


Falta de discernimiento o conocimiento incorrecto es confundir lo real con lo irreal; la Verdad con la No-Verdad; la esencia con la forma.


 La base de la ignorancia radica en el concepto de confundir lo real con lo irreal, y esto es producido por la falta de discernimiento. Podemos conocer una infinidad de cosas, mas si somos incapaces de distinguir la Verdad de la No-Verdad, nada importante sabemos.

El ser humano se jacta de su inteligencia y de su superioridad, y en cambio está totalmente atrapado en el velo de la ilusión sin ser consciente de ello. Creemos que vivimos en una época donde la ciencia es capaz de explicarlo todo y donde la tecnología tiene un desarrollo sin precedente; craso error.

El Universo es una construcción mental, esto es, nosotros no percibimos el Universo tal y como es, sino como nuestra mente nos cuenta que es; y este "cuento", nos lo cuenta la mente (valga la redundancia) con los datos que provienen de nuestros limitados cinco sentidos. Es importante ser conscientes de este hecho. El ser humano común sólo percibe los estímulos de cinco sentidos y es capaz de moverse en cuatro dimensiones: las tres espaciales más el tiempo. ¡Qué poco sabemos del Universo, y cuánto nos creemos que sabemos!



La ignorancia es la raíz de todos los males, es la oscuridad que oculta la Verdad; es lo que nos hace esclavos de nosotros mismos. Confundimos la realidad y nos identificamos con la No-Verdad; olvidamos el significado último de la existencia y el por qué y el para qué estamos aquí. Y repito, encima creemos que lo sabemos todo. Basamos nuestra civilización, nuestros objetivos de vida y nuestro esfuerzo en lo que la mente nos cuenta con los limitadísimos datos provinientes de cinco sentidos, y nos creemos con autoridad para afirmar las cosas de forma categórica. Afirmamos que Dios no existe, que la muerte es un fin inexorable, que nuestros conocimientos científicos dan explicación a todo, que el alma está en el cerebro, que no hay vida inteligente aparte de nosotros, que venimos del mono, que la vida surgió por casualidad en un caldo de cultivo, que somos la civilización más avanzada que ha pisado la Tierra, que la Luna siempre ha estado ahí de forma natural, que somos fruto de nuestra herencia genética... y un sinnumero de afirmaciones más. 

Aunque tal vez la mayor de nuestras ignorancias es la identificación con nuestro cuerpo físico y la aceptación de nuestra breve existencia en este escenario cósmico; y debido a la creencia de esta levedad de ser, construimos unas vidas carentes de significado, donde todo parece ser arrastrado por el capricho de los vientos y las mareas. No tenemos poder sobre nosotros mismos y construimos nuestra escala de valores fundada en lo irreal.

¿Sabes quién eres? ¿Sabes de dónde vienes y por qué estás aquí? ¿Sabes cual es la finalidad de esta breve encarnación tuya? ¿Sabes qué hacer con el tiempo que se te ha dado? ¿Sabes que eres esclavo de tu ignorancia y de este sistema corrupto? Vas a sobrevivir lo mejor que puedas; vas a estudiar si puedes; vas a buscarte un trabajo para subsistir y te vas a agarrar a él como a un clavo ardiendo; vas a buscar una pareja y a tener hijos con ella y a generar un núcleo familiar; vas a enfermar tarde o temprano y a buscar cura desesperadamente, vas a jubilarte y a vivir del subsidio, mientras matas el aburrimiento con pasatiempos. Al final vas a morir. ¿Sabías esto?

¿Para que quieres aprender Yoga? ¿Te duele la espalda y quieres que te enseñe unos ejercicios? ¿Estás estresado y quieres que te enseñe a respirar para relajarte? ¿Tu cuerpo está enfermo y quieres sanarte? ¿Para qué?, te pregunto yo. Para qué vas a hacer nada, si tarde o temprano vas a morir. No te esfuerces, sigue inmerso en tu sueño; sigue consumiendo ávidamente y se devoto de los cánones de este sistema mundial; sigue siendo un borrego, un imbecil (en latin imbaeculus: el que anda apoyado en una muleta), no quieras caminar por ti mismo; no quieras ver la realidad. Duerme plácidamente hasta que la muerte te alcance. Sigue persiguiendo el placer como el objetivo principal de tu vida.

Reflexiona, medita, zambúllete en tu interior; descubre que eres un ser sin principio ni fin, que somos más que apariencias. Ten la certeza de que cuando los gusanos se coman estos cuerpos el viaje no habrá finalizado, ni mucho menos. Libérate de los grilletes de la esclavitud, de la ignorancia, del miedo. Si no aprendemos a dominar nuestra mente, a afilar el discernimiento y a ir distinguiendo poco a poco lo real de lo irreal, la Verdad de la No-Verdad, la esencia de la forma, estamos muertos en vida; estamos dormidos, estamos en Matrix, inmersos en Maya

Esto no se consigue en un día; dudo mucho que alguno de nosotros logre la emancipación en esta singular encarnación, pero por lo menos que no se diga que no estamos haciendo todo lo posible por abrir los ojos, y después ver.  

Esta es la finalidad del Yoga, y no sólo del Yoga, sino de todas las corrientes filosóficas, religiosas, místicas e iniciáticas. Este es el objetivo de todo buscador impulsado por el anhelo que surge de sus interioridades. 

El Niyama: el gran desconocido


El Yoga tiene ocho peldaños en su escala de realización. En un post anterior hablamos del primero, del Yama, la moral natural. Hoy hablaremos del segundo, el Niyama.

La mayoría de la gente conoce el Yoga por su tercer peldaño, las Asanas, o ejercicios corporales, por su cuarto, el Pranayama, técnicas de respiración; o a lo sumo por su séptimo, Dhyana, o meditación. Mas como indico en el título, el Niyama es el gran desconocido, a pesar de su gran importancia.

Si el Yama son las observancias hacia los demás, el Niyama son las observancias hacia uno mismo. Y desde el punto de vista de Patanjali Maharishi, y desde el mío también, no se debería pasar al tercer peldaño del Yoga sin antes haber practicado e integrado el Niyama. Aunque tal y como están las cosas hoy en día, y con la superficialidad que reina en el planeta, me quedaría solo en clase de Yoga si fuese tan estricto; ya que la gran mayoría de la gente lo que busca es un deporte para estirar la espalda.



Puntos del Niyama:

1. Soucha: Limpieza y purificación del cuerpo físico. Aquí entra la higiene personal, que muchos la tienen descuidada, y la purificación profunda del cuerpo físico, tales como limpieza de nariz, de lengua, de estómago y de intestinos. El Yoga posee técnicas (kriyas) para tales menesteres, y su práctica contribuye notablemente a mejorar la salud, al eliminar la "suciedad" tanto externa como interna. Ya profundizaremos en otro post sobre tales cuestiones.

2. Santosha: Contentamiento. Esta palabra es de suma importancia para hallar la felicidad en esta vida. Contentamiento no significa resignación, o conformismo, significa estar contento con lo que uno es y posee en cada momento, en esta vida. Lo que nos sucede en un momento determinado es lo mejor que nos podía suceder para nuestra evolución personal en un momento dado; y lo que tenemos es lo que necesitamos; así que el contentamiento nos produce ecuanimidad, paz y felicidad. Al final es una cuestión de inteligencia: ama lo que haces, ama lo que tienes, ama a las personas con las que compartes tu vida, ama lo que te sucede en cada momento. Con esta actitud mental, ¿qué puede enturbiar nuestra felicidad?

3. Tapas: Significa ascetismo, austeridad, o autodisciplina. No hace falta ser un asceta, o hacer votos del tipo que sea. Simplemente significa que hay que procurarse una práctica y seguirla cada día con disciplina; que forme parte de la rutina diaria, como el comer el beber o el dormir. Empezar algo es facil, ya sea una actividad o una relación; lo realmente dificil es mantenerla en el tiempo, tener la suficiente perseverancia como para profundizar en ella, sin rendirse ante las primeras dificultades. Al final, la práctica constante lo convierte a uno en maestro, sea en la disciplina que sea; mas en este caso, al seguir fielmente las prácticas del Yoga, uno se convierte en Maestro con mayúsculas, en el arte de la Vida.

4. Swadhyaya: Estudio espiritual o metafísico. El conocimiento es poder, y si no conocemos nuestro objeto de estudio, las prácticas carecen de dirección y de profundidad. ¿Cuál es nuestro objeto de estudio? Nosotros mismos, el Ser, el Atman, el significado último de la existencia. "!Oh Hombre, conócete a ti mismo!" era la inscripción del frontispicio del santuario de Delfos. Esta ha sido siempre la máxima de la Gnosis, del conocimiento del Ser. El que no dedica tiempo al estudio de tales cuestiones, es un ignorante, y no lo digo en tono despectivo, sino con el significado de que ignorante es aquel que ignora algo, y si en este caso es un conocimiento relativo a él mismo, su ignorancia es aun más denostable.

5. Iswara Pranidhana: La rendición a lo absoluto, la devoción a Dios. Este tal vez sea el punto más conflictivo, especialmente hoy en día en nuestra cultura occidental. Consiste en rendir nuestras acciones a lo divino que mora en nosotros, en tener fe y devoción en Dios, o ese principio que subyace en todas las cosas, las ordena y les da un significado. En cualquier caso no es una fe ciega, sino una certidumbre que surge con la práctica. Una certeza en que hay algo más allá de la finita materia, algo que la transciende, la sostiene y la ordena. No estamos solos en nuestro viaje, y a pesar de que no tengamos conciencia de ello, tarde o temprano, el Iswara Pranidhana despierta en todo buscador sincero.

Estos son los cinco principios del Niyama

(Un poco de ironía)

- ¿Practicas Yoga?

- Sí, lo práctico en el polideportivo desde hace tres meses; mira como me doblo y como hago el pino. Creo que en tres meses más de práctica ya lo domino.

- Yo también, llevo una año ya practicándolo, creo que pronto haré un curso para ser profesor.

- El otro día leí un post sobre el Niyama.

- ¿Niyama? ¿Qué es eso?

El Yama


El Yoga lo puede practicar cualquier persona sin importar edad, sexo, raza, condición física, psicológica o social. Siempre y cuando surja en uno mismo el interés por practicarlo y no sea algo impuesto.


Practicar Yoga no es una obligación, sino un acto de voluntad consciente. 


No obstante, para iniciarse en una auténtica práctica del Yoga, hace falta un requisito: poseer desarrollada cierta moral natural. 


Según Patanjali, el gran sintetizador de las técnicas de Yoga, la práctica comienza en el primer peldaño de ascensión en la escalera de 8 peldaños (asthanga), al que se denomina Yama (moral natural), y termina en el Samadhi (iluminación).


Asthanga Yoga:

1. Yama
2. Niyama
3. Asana
4. Pranayama
5. Pratiahara
6. Dharana
7. Dhyana
8. Samadhi




El Yama se compone de cinco puntos. 


1. Ahimsa: No dañarnos a nosotros mismo, ni a otros seres vivos; a menos que sea estrictamente necesario. 


2. Satya: Ser veraces, auténticos. No engañar a los demás, y mucho menos a nosotros mismos. 


3. Asteya: No robar. No traicionar la confianza puesta en nosotros apropiándonos de lo ajeno. 


4. Bramhacharya: Moderación. No abusar de nada, buscando siempre el justo término medio; el equilibrio. 


5. Aparigraha: No codiciar. Buscar la sencillez de la vida y no pretender elevarnos por encima de nuestros semejantes. 


Con estos ingredientes en nuestro equipaje, estamos más que preparados para aventurarnos en la fascinante aventura del Yoga, que no es otra que la aventura de la Vida.

HATHA RAJA YOGA

El origen y significado del Yoga se pierde en la noche de los tiempos, y con el devenir de los siglos han aparecido miles de líneas, de maestros y de interpretaciones. Yo no sé cuál es el origen del Yoga, ni qué significa exactamente la palabra hatha, ni tan siquiera sé cual es a ciencia cierta el estilo o línea de Yoga que sigo. Sí sé que mi estilo está dentro del raja y del hatha Yoga, pero mejor llamarlo Yoga (a secas), para no perdernos en los nombres, ni en las interpretaciones que de ellos pudieran derivarse.

Lo que se sabe de cierto, dejando de lado toda demás interpretación mística o supersticiosa, es que el primer gran maestro, y sintetizador del Yoga fue Patanjali, un sabio que vivió en la India en el siglo tercero antes de Cristo, aproximadamente; y su obra maestra son los Yoga Sutras, un compendio de cuatro volúmenes donde se explica la Ciencia del Yoga en breves y sintéticas frases (sutras). Tiene orígenes Védicos, y es uno de los seis sistemas de pensamiento (dharsanas) del Hinduismo; y sus mayores fuentes de influencia son el Bhagavad Guita y algunos Upanishads.

Patanjali sintetizó el Yoga en ocho peldaños, por eso se le conoce como Asthanga (ocho pies) Yoga, o Raja Yoga (Yoga Real, o de reyes).

                   1- Yama (observancias hacia los demás)
                   2- Niyama (observancias hacia uno mismo)
                   3- Asana (Postura física o ejercicio físico)
                   4-Pranayama (Control de la respiración o de la energía)
                   5- Pratiahara (Control de los sentidos)
                   6-  Dharana (Concentración)
                   7-Dhyana (Meditación)
                   8-Samadhi (Realización)

Los Yoga Sutras de Patanjali son una de las obras cumbres de la humanidad en cuanto a conocimiento y estudio de la psique humana; su estudio es de lo más recomendable junto con el Bhagavad-Guita. En este blog iremos poniendo posts sobre tales asuntos.
Hatha Raja Yoga

Una cosa importante se ha de decir: Patanjali no da ninguna instrucción sobre ejercicios físicos ni de respiración, aparte de unas breves y sencillas recomendaciones. El Yoga que se conoce hoy en día con sus ejercicios físicos característicos no aparece hasta el siglo XIV, cuando Swatmarama publica el Hatha Yoga Pradipika (Luz sobre el Hatha Yoga), que es la primera y más importante obra escrita sobre el Hatha Yoga.  Si antes de Swatmarama se practicaban las técnicas de hatha yoga, lo ignoro, a fuentes escritas me remito. Hay quien afirma que el Yoga tiene doce mil años (en plena edad de piedra); y quien dice que en Mohenjo Daro y Harappa se hacían asanas en el 4000 A.C. No lo sé. Yoga Sutras siglo III A.C.; Hatha Yoga Pradipika siglo XIV D.C. Esto es lo que hay documentado… 

Hatha tiene muchos significados: etimológicamente significa forzar, violentar o perseverar. Algunos dicen que Ha significa Sol, y Tha Luna; y que el objetivo del hatha yoga es el de equilibrar la energía del cuerpo, la polaridad de ida y pingala para alcanzar el equilibrio; pero etimológicamente no tiene ningún parecido, por lo que parece un añadido a conveniencia a posteriori. Sinceramente, no tengo ni idea de cuál será su significado. El Hatha Yoga tiene influencias tántricas-shivaíticas, y difiere en parte de la visión védica de Patanjali. La clave está en integrarlos bien.

En fin, de Swatmarama y Gheranda (otro maestro posterior) provienen la mayoría de técnicas que conocemos hoy en día, especialmente en lo que se refiere a asanas y pranayama, y posteriormente han habido adiciones tales como el "Saludo al Sol", y otra serie de ejercicios específicos.

En el siglo XX, un gran maestro de Yoga apareció en occidente, dando una amplia difusión al Raja y al Hatha Yoga, con un toque peculiar; se trataba de  Swami Vishnudevananda, discípulo de Swami Sivananda. Una mezcla de Raja Hatha Yoga con marcado acento védico e hinduista, pero con un concepto fabuloso de cinco principios.

1.      Alimentación adecuada
2.      Respiración adecuada
3.      Ejercicio adecuado
4.      Descanso adecuado
5.      Pensamiento positivo y meditación (cultivo de la mente)

Así, en el siglo XXI, con estos cinco principios se puede sintetizar todo lo demás, adecuando la práctica a las necesidades de cada persona; sin dogmatismos, sin supersticiones, sin líneas rígidas, sin mortificaciones ni austeridades, utilizando lo mejor de todas las técnicas que conocemos, utilizando el sentido común y la inteligencia. Estamos en el tercer milenio, donde la ciencia occidental ha de fusionarse con la sabiduría oriental, pero de forma inteligente, sin fanatismos; adaptándose, o adecuándose (para hacer justicia a los cinco principios) al tiempo y al lugar; con la mente y el corazón abiertos. Poco importa de dónde viene y cuáles fueron las motivaciones iniciales de la fundación del Yoga; lo importante es qué hacemos con él en este tiempo que nos ha tocado vivir, y como lo aplicamos a nuestra vida.

¿Qué tipo de Yoga haces? Pues Yoga a secas; Yoga de unión, Yoga de síntesis; Yoga ecléctico (que asimila lo mejor de cada sistema); Yoga inteligente. Aprender a respirar bien, mantener el cuerpo en condiciones mediante un ejercicio moderado, aprender a relajar y soltar tensiones, y cultivar la mente mediante el estudio, la meditación y el pensamiento positivo. ¿Para qué? Para llevar una vida más rica y plena, y poco a poco conocer quiénes somos, de dónde venimos y a dónde vamos, alcanzando la Realización del Ser, la mayor empresa que puede lograr el ser humano. Pero todo esto hecho con libertad, sin miedo, sin dogmas, sin estructuras cerradas, sin instituciones religiosas, sin Gurús, sin mamarrachos, sin hipócritas que nos digan lo que tenemos que hacer y cómo lo tenemos que hacer, sin fronteras, sin límites… El presente es nuestro; el camino lo hacemos andando; somos los gobernantes y los jueces de nuestra vida.

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