Centro de Yoga Arcadia
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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.




Rutina para fortalecer el abdomen (10 minutos)

Os presentamos una rutina muy sencilla para fortalecer la zona media del cuerpo (abdomen o core y zona lumbar), desde una perspectiva yóguica.


Es muy importante trabajar esa zona, no solo por motivos estéticos (abdomen plano, «tableta de chocolate»), sino también y sobre todo por motivos de salud. La zona lumbar y el abdomen mantienen la columna erguida y son el origen de nuestra acción locomotriz.


Rutina de 10 minutos abdominales y zona lumbar

Hay una cosa que mucha gente no sabe: que muchos dolores de espalda son causados por falta de tono en el abdomen, por carecer de una cintura abdominal («faja abdominal» o core) con la necesaria fuerza y tono muscular.

La zona lumbar y el abdomen están unidos, y siempre es aconsejable trabajar esas dos zonas conjuntas.

Esta rutina consiste en dos ejercicios abdominales y en otros dos lumbares. Su ejecución nos llevará unos 10 minutos. En todo momento mantendremos una actitud yóguica (atención consciente del cuerpo y de la mente).





Rutina:


- Plancha estática con apoyo de codos. Este es un ejercicio excepcional para trabajar el core y fortalecer abdomen, nalgas y hombros. (de 2 a 3 veces aguantando lo que podamos sin llegar al límite y descansando de 30 a 60 segundos entre series).



Plancha con apoyo de codos

- El medio barco (ardha navasana). (De 2 a 3 veces, idem a lo anterior).


El medio barco para fortalecer abdomen

- Puente (setu bandhasana). Gran ejercicio para la zona lumbar. Lo haremos en sus tres variantes y en este orden.


  • Dinámico: Acompañado con la respiración de forma lenta. Al inspirar subimos, al espirar bajamos.
Puente dinámico

  • Estático: Aguantamos la postura lo que podamos sin forzar, manteniendo la respiración controlada durante la fase estática.

Puente estático

  • Con cada pierna: Este ejercicio es algo más exigente, pero trabaja también nalgas y piernas. Mantenemos unos segundos la postura con cada pierna.

Puente con una pierna


- La serpiente (sarpasana). Nos ayudará a fortalecer la musculatura lumbar. Haremos el ejercicio 7 veces, coordinándolo con la respiración. Al inspirar levantamos, al retener el aire mantenemos y al espirar bajamos.


La serpiente sarpasana


Os dejo 2 vídeos instruccionales con los detalles de cada ejercicio.



Primera parte: zona abdominal


Segunda parte: zona lumbar



Detalles importantes:


- Lo ideal es hacer esta rutina 2 veces por semana.

- Existen muchos más ejercicios de yoga para trabajar abdomen y zona lumbar, pero de momento practicaremos estos, y con el tiempo los podemos variar por otros o complementarlos con otros.

- Recuerda que estamos haciendo yoga, no gimnasia. No competiremos, no forzaremos en exceso, mantendremos la respiración controlada y la mente centrada. Utilizaremos cada ejercicio no solo para trabajar el cuerpo, también nuestra conciencia.

- Si sientes malestar o dolor con algún ejercicio, para, y si el dolor persiste consulta con tu médico o con un especialista.

- Estos ejercicios al principio pueden causar agujetas si no estás entrenado, es normal, pero con unas cuantas sesiones de práctica, irás mejorando tu forma física.

- Como todo, el éxito está en el hábito y en el trabajo continuado en el tiempo, así que practica, practica, practica...

- Esta rutina pude hacerse de forma aislada, o combinada dentro de una sesión más larga de yoga si tienes más tiempo.

Por último, que nadie se engañe, estos ejercicios no nos van a dar un vientre plano, ni «six pack abs» ni un cuerpo de culturista o de monitora de fitness. Estos ejercicios van a fortalecer y tonificar la musculatura (que no es poco). Para que se noten las abdominales hay que hacer otro tipo de entrenamiento, basado fundamentalmente en un cambio de dieta y en perder grasa abdominal.


¡Feliz práctica!

Gopal


La silla yóguica (utkatasana)

La silla yóguica es una asana estática de pie, cuyo objetivo es fortalecer las piernas, alinear y estirar la espalda, y trabajar la fuerza de voluntad y el autodominio si se mantiene durante varios minutos.




La sila yóguica

Es muy conveniente aprender a hacerla bien, y para ello nos vamos a apoyar contra una pared al principio, para fortalecer músculos y tendones y entender cómo hemos de alinear la espalda. Una vez hecho esto durante varios días, procederemos a hacerla sin apoyo.

En el siguiente vídeo instruccional explico cómo hacerla:





Detalles importantes:


- Las rodillas nunca deben sobrepasara la línea del nacimiento de los dedos de los pies, para no forzar las articulaciones.

- La pelvis está basculada hacia delante (abdomen un poco tenso y  nalgas metidas hacia adentro).

- Imaginamos que nuestro coxis se extiende hasta tocar el suelo y que nos apoyamos sobre él como si estuviéramos sentados sobre un taburete alto (de ahí viene el hecho se ser la postura de la silla).

- Extendemos bien los brazos hacia arriba y hacemos respiraciones amplias y profundas.

- Al principio solo aguantaremos unos segundos en la postura, pero con la práctica tenemos que permanecer durante varios minutos de forma confortable, o aunque el cuerpo empiece a incomodarse y a temblar incluso, ser capaces de que nuestra mente, se mantenga firme y nuestra voluntad no decaiga.

- Se puede bajar más la postura, para darle más intensidad al ejercicio (sin que los rodillas sobrepasen nunca los pies), pero si esa intensidad nos impide estar largo rato en la postura, es mejor mantener una postura más cómoda pero largo rato en ella.

- 3 o 4 minutos, con gran concentración mental (sin distraernos en otra cosa y sin perder el dominio) puede ser un gran objetivo a medio plazo.


Esta asana parece fácil, pero es agotadora para el cuerpo y la mente, en estancias largas.

Es muy conveniente practicarla, ya que hay una técnica de meditación de pie (que veremos más adelante) que nos resultará fácil aprender si dominamos la silla yóguica.

Gopal  

Posturas de equilibrio, el árbol (vriksasana)

El yoga le da mucha importancia a las técnicas de equilibrio, ya que nos ayudan a integrar la personalidad y a dominar cuerpo y mente.


Para que haya equilibrio, el cuerpo, las emociones y la mente tienen que ponerse de acuerdo, tienen que mirar en la misma dirección. Al principio puede resultar muy difícil mantener el equilibrio unos segundos, pero con la práctica lograremos mantener las posturas durante minutos. El equilibrio es algo que también se desarrolla con el entrenamiento.

Hay varias asanas de equilibrio; hoy aprenderemos la del árbol (vriksasana), una de las más conocidas y representativas del yoga.

Postura del árbol
Vriksasana realizada por Gopal en el monte Jaizkibel

Antes de hacer el árbol, tenemos que entrenarnos con la postura del equilibrista, la más sencilla técnica de equilibrio que podemos hacer. Después de dominarla podremos empezar a hacer el árbol, desde su fase más sencilla a la más avanzada.

He creado este pequeño vídeo de instrucción, donde te indico paso a paso cómo hacer las técnicas.


Detalles  importantes:


- Repetir el ejercicio con las dos piernas, tratando de permanecer el mismo tiempo en ambos.

- Los ojos permanecen abiertos mirando a un punto fijo, para anclarnos con la mirada. En fases avanzadas se puede hacer con los ojos cerrados y visualizar un punto interno.

- Visualizamos que el pie de apoyo se enraíza en el suelo, para anclarnos con la imaginación.

- Empezar con unos segundos, con la practica aumentar hasta varios minutos.

- La respiración (por la nariz) lo más lenta y controlada posible. Cuanto más lenta la respiración más equilibrio tendremos.

- La mente muy centrada en el ejercicio, si pensamos en otra cosas, perderemos el equilibrio.

- Debemos adoptar la actitud de un árbol: sólida, estable, inamovible, paciente, serena...

Beneficios:


- Fortalecimiento de tobillos, pantorrillas, rodillas, cadera, hombros y brazos.

- Estira y alinea la espalda.

- Desarrolla la paciencia y el autodominio.

- Nos ayuda a alinear la personalidad (ese es el verdadero equilibrio).

Notas adicionales:


El equilibrio depende de muchos factores, tanto físicos como emocionales. Habrá días en los que tengamos menos equilibrio que otros, sobre todo si nos vemos presos de fuertes emociones o preocupaciones.

Las posturas estáticas parece que no «hacen nada», pero trabajan fuertemente el cuerpo y la mente. Si no te lo crees, prueba a permanecer en el árbol 5 minutos con cada pierna, verás que no es tan fácil como parece, pues tanto tus músculos como tu mente te suplicarán antes de tiempo que deshagas la postura... Pero bueno, antes de llegar a los 5 minutos, trata de llegar a 4, y antes de 4 a 3... Ve poco a poco, pero con constancia.

¡Feliz práctica!

La pinza (paschimottanasana)

La postura de la pinza (Paschimotanasana), es una de las más importantes, conocidas y efectivas asanas de yoga. Es similar a la postura de la cigüeña pero se realiza sentados sobre el suelo.


Estira toda la espalda, tiene un efecto muy benéfico sobre el abdomen y los órganos internos (debido a la presión que ejerce la postura si la acompañamos con la respiración abdominal), y es una de las más propicias a desarrollar la conciencia corporal.

Ejecución:


1- Sentados sobre una esterilla, ponemos las piernas juntas y estiradas.

2- Juntamos las manos e inspirando las estiramos hacia arriba (miramos las manos).

Postura de la pinza

3- Al espirar bajamos las manos (y nuestra mirada) y nos agarramos de las puntas de los pies. Podemos agarrarnos de los dedos gordos, y si no llegamos, nos agarramos de los tobillos o de los bordes del pantalón. Si tu flexibilidad es limitada, no te apures, deja las manos sobre las rodillas. Miramos hacia el frente y permanecemos así varios segundos.

4- Relajamos la cabeza, los hombros y la espalda.

Paschimottanasana
5- Mantenemos la postura unos minutos (puedes empezar con varios segundos y con el tiempo alargar hasta 3 o 4 minutos).

Detalles importantes:


El yoga no es stretching, ni estiramientos deportivos, ni calentamiento antes de salir a correr, andar en bici o nadar. Cada técnica de yoga es un ejercicio completo en sí mismo que trabaja cuerpo y mente.

Es muy importante que recuerdes los siguientes puntos:

- No hay que esforzarse en estirarse, sino en relajarse.
- No hay que forzar el cuerpo, ni mantenerlo demasiado cómodo; hay que encontrar el punto justo de estiramiento y manetenerlo.
- A medida que pasen los segundos y te vayas relajando, la musculatura se irá soltando, en esos momentos tendrás que forzar un poco hasta lograr el nuevo punto justo de estiramiento.
- Recuerda mantener siempre la respiración abdominal, fluida y controlada.
- La mente divagará constantemente, mantenla ocupada sintiendo las sensaciones físicas que produce el estiramiento.
- Trata de relajar la musculatura que no actúa en la postura. Esto es importante, ya que normalmente mantenemos tensiones innecesarias. Para ello es necesario prestar mucha atención al cuerpo e ir desarrollando conciencia corporal.
- Siente paz, comunión (unión contigo mismo) y bienestar.
- Aunque la hagas miles de veces, vive el presente, no la hagas de forma mecánica; ejecútala como si fuera la primera vez que la haces.

Qué no hay que hacer:


- No tienes que forzar tus limites, ni competir, ni compararte con otros...
- No hay que dar rebotes ni tirones bruscos.
- Si permaneces varios minutos, al deshacer lentamente no hagas movimientos bruscos, para evitar lesiones.
- No hay que pensar en otra cosa mientras se mantiene la postura (verás lo difícil que resulta esto, pero si lo intentas, la asana se convierte en un excelente ejercicio de concentración).


Practica esta asana varias veces a la semana, durante muchas semanas, durante muchos años. Con la práctica descubrirás los enormes beneficios que aporta (tanto al cuerpo como a la mente).


La postura de la cigüeña (padahastasana)

Este ejercicio de yoga (asana), es uno de los más básicos y efectivos para estirar la espalda y para comprender los principios generales del yoga. Seguro que todos lo hemos hecho alguna vez, pero vamos a dar los matices para hacerlo correctamente.


Si has practicado durante un tiempo la rutina matutina de 5 minutos, te será más fácil hacer esta asana.

Padahastasana

¿Cómo se hace?


De pie con las piernas juntas y estiradas.

Juntamos las manos e inspirando estiramos los brazos hacia arriba.

Preparación para la cigüeña

Al espirar estiramos el cuerpo hacia abajo. Si podemos, cogemos la punta de los pies con las manos; si no, los gemelos por detrás. Si nuestra flexibilidad es menor, dejamos los brazos colgando hacia adelante.

Mantenemos la postura estática unos minutos.

Asana cigüeña

Deshacemos lentamente, inspirando mientras subimos y manteniendo el mentón pegado al pecho (para no marearnos si subimos bruscamente).

Importante:

En esta postura se siente mucho el estiramiento de la espalda, tenemos que concentrarnos en esa sensación de estiramiento, y tratar de relajarnos cada vez más con cada espiración.

¿Qué no hay que hacer?


No hay que hacer rebotes, ni estirar más de la cuenta, ni competir, ni forzar, ni sufrir en la postura.

No tenemos que esforzarnos en estirarnos, tenemos que tratar de relajarnos en la postura.

Tampoco hay que distraerse o pensar en otra cosa. En todo ejercicio de yoga hay que trabajar la concentración.

¿Cómo empezar a practicarla?


Esta asana se puede practicar durante una sesión de yoga o de forma aislada. Como se hace de pie, es muy fácil hacerla en cualquier momento y en cualquier lugar (no tenemos ni que descalzarnos ni cambiarnos de ropa). Eso sí, procura haber hecho la digestión antes de practicarla.

Si te das cuenta, el inicio y la postura en sí, son los pasos 2 y 3 del Saludo al Sol. La diferencia es que mantenemos el paso 3 unos minutos de forma estática.

Puedes empezar con 10 segundos y aumentar el tiempo con la práctica hasta 2 o 3 minutos (lo ideal). Si lo prefieres, puedes medir el tiempo de permanencia en respiraciones; es decir, puedes empezar manteniendo la postura el tiempo que tardas en hacer 3 respiraciones profundas, e ir aumentándolos con el tiempo y guiarte por esa pauta.

Si logras permenecer en esta postura durante, por ejemplo, 12 respiraciones completas amplias y profundas, mientras mantienes tu mente concentrada en las sensaciones de tu cuerpo sin permitir que la mente divague (si divaga te das cuenta de tu distracción y vuelves a tomar conciencia de las sensaciones psicofísicas de la postura), y además logras estar en paz y de forma placentera en la asana, te aseguro que habrás avanzado mucho en la práctica del yoga.

¡Practica! Y no olvides consultarme cualquier duda .

La respiración antiestrés de urgencia

La respiración es la única función vital que podemos modificar a voluntad. Esto nos puede resultar muy útil para controlar el estrés, la tensión y los inicios de ansiedad o ataques de pánico.


Cuando estamos muy estresados o en un momento agudo de tensión, con solo pensar que queremos relajarnos no hacemos nada. En este punto hay dos opciones:

- Introducir en el cuerpo algún agente químico relajante.
- Respirar con la técnica adecuada para reducir el nivel de estrés.

Los dos métodos son válidos si son útiles, y es bueno conocer los dos. Sobre el primer método os tendrá que aconsejar y recetar un médico (sustancia, dosis, duración...). A respirar os enseñaré yo.

¿Por qué funciona la respiración para reducir el estrés?


Simplificando, podríamos decir que el estrés está asociado al sistema simpático del cuerpo (el que produce la acción), y tiende a inhibir el dominio del sistema parasimpático (el que produce la relajación). La respiración amplia y profunda por su contra, hace justo lo contrario. Es decir, son antagonistas.

Uno de los primeros síntomas del estrés es el diafragma bloqueado, tensión en la boca del estómago. Por este motivo, si hacemos respiraciones abdominales estamos indirectamente reduciendo el estrés.

¿Cómo es la respiración antiestrés de urgencia?

Respiración antiestrés
Consiste básicamente en hacer respiraciones abdominales amplias y profundas, prestando mucha atención en el movimiento del diafragma y tratando de desbloquearlo. Aparte de eso, soplaremos por la boca al soltar el aire, visualizando como la tensión y la negatividad se alejan de nosotros con cada soplido.

Este concepto de soplar me lo enseño un chaman andino, y me pareció muy interesante. Cada vez que soplamos, visualizamos que expulsamos lejos de nosotros ese mal que nos acosa, esa tensión, esa angustia, ese miedo, ese estrés... Esto unido a la respiración abdominal, puede resultar muy efectivo.

En momentos de urgencia o estrés puntual agudo, lo podemos usar. Preferentemente lo haremos de pie o sentados, y si no estamos solos y nos da vergüenza soplar, podemos hacerlo disimuladamente, entreabriendo un poco la boca y visualizando bien como alejamos de nosotros ese problema.

Es importante que practiques y domines bien la respiración abdominal, y también que te conozcas a ti mismo, y sepas cuando estás con un estrés más elevado de lo normal, o incluso si estas a punto de empezar a tener un ataque de ansiedad o de pánico. En los momentos iniciales es cuando resulta más efectiva esta respiración. Si no estás atento a las señales y el estrés se desencadena en un ataque de pánico, es posible que necesites también de la ayuda de la química. Por eso es importante que practiques y que te conozcas.

En el siguiente vídeo explico la técnica:



Recuerda practicar antes de estar muy estresado, para que no te pille el toro. Aprende también a conocerte a ti mismo.

Estrés: enemigo público número uno

El estrés, o síndrome general de adaptación, parece que se está convirtiendo en el enemigo público número uno del siglo XXI.


Todos padecemos estrés, en mayor o menor grado, y eso se va notando en nuestra salud física, en nuestro equilibrio emocional, en nuestra agitación mental, y en nuestras relaciones personales. Nuestro estilo de vida y la sociedad competitiva en la que vivimos propicia enormemente la aparición y la evolución del estrés. Hasta los profesores de yoga están estresados, aunque parezca irónico... Cuánto más no lo estarán las personas que no conocen técnicas para paliarlo.


Estrés

¿Qué es el estrés? La Organización Mundial de la Salud lo define como «el conjunto de reacciones fisiológicas que prepara al organismo para la acción». Se podrían dar muchas más definiciones, pero nosotros lo haremos de una forma sencilla: el estrés es una constante tensión.

¿Cuál es el remedio para el estrés? Su opuesto, la relajación. Tenemos que aprender a relajarnos de una forma u otra, para, a modo de válvula de escape, liberar el exceso de tensión que produce el estrés dentro de nosotros.



¿Qué produce el estrés? Ante todo una disminución en nuestra calidad de vida, pero también produce decrepitud física, cansancio, mal humor (con la consecuente debilitación de nuestras relaciones personales); y si aumenta en cantidad y en el tiempo, puede derivar en insomnio, ansiedad, depresión, úlceras gástricas y otro tipo de complicaciones.



Cabe decir que el pensamiento positivo y el optimismo ayudan enormemente a combatir el estrés, si se combina con técnicas de relajación.

En una clase de yoga vamos a aprender, sin técnicas sofisticadas, a relajar el cuerpo, a soltar tensiones emocionales y a serenar la mente. Todo ello encaminado a ir adquiriendo una mayor calidad de vida.

¡Es muy fácil! Solo hay que aprender a respirar, estirar un poco el cuerpo, soltar tensiones, y ver la vida desde otro ángulo más positivo y constructivo. En el blog de YOGA en CASA podrás encontrar técnicas sencillas y efectivas que te ayudarán a relajarte, como por ejemplo esta respiración antiestrés de urgencia.

Porque, al fin y al cabo, lo que nos produce el estrés no son las experiencias que vamos teniendo en la vida, sino nuestra forma de reaccionar ante ellas.

El mantra Lokah samasta


Este mantra es uno de mis favoritos, Lokah samasta. Lo descubrí hace unos años y me encandiló desde el primer momento. He  aquí su significado:

Lokah Samasta Sukhino Bhavanthu

Que todos nosotros seamos felices,
y que todos mis pensamientos,
palabras y acciones,
de alguna manera,
contribuyan en la felicidad 
de todos los seres. 

Om, shanti, shanti, shanti...




En este vídeo Deva Premal hace una interpretación magistral, si lo escuchas y lo cantas con atención, te llenará de vibraciones positivas.


LOS CICLOS DEL TIEMPO


En este Universo fenoménico todo es cíclico, todo empieza y todo acaba, todo asciende y desciende.

Ha acabado un año, el 2014, y ha empezado otro, el 2015, que cobra el protagonismo durante 365 días, para, después, sumirse en el ocaso y alzar al 2016 en su reinado.


Los ciclos del tiempo
Existen ciclos terrestres, tales como el día, el mes, la estación y el año. El día terrestre es el tiempo que tarda la Tierra en girar sobre sí misma, y el año terrestre es el tiempo que tarda la Tierra en dar una vuelta completa alrededor del Sol. También están las eras geológicas, que son cantidades ingentes de tiempo, en cuyo seno, la vida del ser humano es un suspiro insignificante. Todo acaba, pero todo comienza de nuevo en un nuevo ciclo.

También hay ciclos solares, tales como el eón, que es el tiempo que tarda el Sol en recorrer una mansión zodiacal desde el punto de vista de la precesión de los equinoccios (unos 2000 años). Así, el Sol tarda unos 25800 años aproximadamente en hacer un recorrido completo a la eclíptica, en el denominado "Año platónico". Según la tradición hindú, existen yugas o ciclos de tiempo, así como el "Día de Bhrama", que es la denominada eternidad o ciclo de manifestación, desde el Big-Bang hasta el Big-Crunch. En la tradición nórdica se conoce al fin de este gran ciclo como el Ragnarok, el ocaso de los dioses. Hasta la eternidad es finita y cíclica. Todo se repite, nada es el fin, sólo el comienzo de un nuevo ciclo.


El día de Brahma

También existen los ciclos vitales, la infancia, la juventud, la edad adulta, la madurez y la vejez. Pero el ciclo humano más significativo sin duda, es lo que conocemos como vida. La vida de todo ser, desde el nacimiento (1 de enero) hasta su muerte (31 de diciembre) es el ciclo de vida que se nos ha dado, es la unidad vital fundamental. ¿Cuántos años necesitamos para realizar nuestro aprendizaje? Más de uno seguro. Pero no pasa nada, todo fin conlleva un comienzo, todo ciclo se renueva; hasta el tiempo se renueva.

En un anterior post sobre Yoga hablamos sobre las 4 fases de la respiración y su caracter cíclico. Esa es también una de las grandes lecciones del Yoga, aprender a aceptar que hay un tiempo para cada cosa, y una cosa para cada tiempo, para de esa forma actuar en consecuencia.

Hay que dejar marchar lo que ya se fue para dejar sitio a lo nuevo. Adiós 2014, con todo lo bueno y malo que me has dado. No te olvido, no te ignoro... Mantengo tu huella cincelada en mi alma, pero permíteme dejar paso al 2015 con todo lo que ha de ofrecerme. No permitas que mire hacia atrás, que la nostalgia me lleve hacia el pasado con su sello de dolor. 2014, empújame hacia adelante convertido en viento a favor, y quédate como ladrillo permanente en el edificio de mi vida; pues sí, mi presente lo configura mi pasado, pero, 2014, permite a su vez que el pasado no impida que el actual presente configure mi futuro.

Todo es cíclico, un año deja paso a otro, al igual que el invierno, estación actual, en su largo camino dejará paso a la primavera.





¡Feliz 2015!

LA FUERZA DEL HÁBITO

Siempre que un año nuevo empieza, todos nos hacemos buenos propósitos, tales como adelgazar, dejar de fumar, hacer deporte, practicar Yoga, aprender un idioma, ser mejores personas, etc, etc, blablabla, blablabla... ¿Qué suele pasar? Nada, todo queda en propósito, todo queda en el aire, año tras año..., todos esos buenos propósitos se los lleva el viento.

He hablado varias veces de la importancia del hábito para generar acciones. El hábito es clave para emprender algo, para hacer algo, para consolidar algo. Sin hábito no hay nada, aparte de buenas intenciones y propósitos lanzados al viento.


Buenos propósitos del año

¿Qué es un hábito? ¿Qué genera un hábito? Según el Yoga, los hábitos generan samskaras, que son surcos en la mente a través de los cuales los pensamientos pueden fluir. Según la ciencia moderna y la neurología, los hábitos generan cadenas neuronales, provocando que las acciones puedan efectuarse con mucha más precisión e incluso involuntariamente. Es como andar en bicicleta, al principio nos resultará muy difícil mantener el equilibrio, tendremos que prestar mucha atención a todo lo que nos rodea, pero una vez aprendido, una vez que se han formado las cadenas neuronales en nuestro cerebro relativas al andar en bicicleta, apenas habremos de esforzarnos.

Si ponemos el ejemplo de la tecnología, actualmente hay dos formas de grabar información, de forma digital y de forma analógica. Podemos grabar una canción en un CD virgen, de forma digital, codificando en la superficie del CD la canción entera en un código binario. Sí tuviéramos un reproductor antiguo (cassete o disco de vinilo), lo grabaríamos de forma analógica creando «surcos» en la superficie de la cinta. Pues bien, algo parecido sucede en nuestro cerebro. Para que se quede grabada información y se generen cadenas neuronales fuertes, es imprescindible que sea el  hábito el que entre en acción.

Con decir "voy a hacer", o proponernos "sí, sí, esta vez lo hago", o apuntarnos a un gimnasio en enero, no vamos a conseguir generar un hábito. Los hábitos se consolidan con una práctica constante a lo largo del tiempo. Desear algo es fácil, proponerse algo es fácil, apuntarse a algo es fácil... Lo que no es tan fácil es hacer un esfuerzo continuado en el tiempo. ¿Cuánto tiempo hace falta? Según apuntan ciertos estudios, 21 días, aunque a veces hará falta más tiempo. Pongamos que un mes. 


Hábitos

Para generar hábitos hace falta fuerza de voluntad, unida a conocimiento, deseo y acción, pero igualmente, hace falta mucha fuerza para romper un hábito que ya se ha adquirido... Es más, es casi imposible romper un hábito. Sí, así es... Si uno tiene el hábito de fumar, no puede destruir ese hábito. Lo que se puede hacer es sustituirlo por otro; esto es sumamente importante y la clave de casi todo. Por ejemplo, cada vez que se sienta la necesidad de fumar, hacer otra cosa, comer pipas, por ejemplo, y a la larga, se generará el hábito de comer pipas y el de fumar quedará en segundo plano. Entonces tendremos, a la larga, que sustituir el hábito de comer pipas por otro más saludable, como el de comer mandarinas, por ejemplo, que son más sanas. Pero si un buen día decidimos fumar un cigarrillo o dos, "que no pasa nada", el hábito de fumar, que estaba en un segundo plano pero no destruido, pasará a primer plano, y volveremos a estar como al principio. ¿Veis? Los hábitos no se destruyen (o tardan mucho en destruirse), por eso hay que sustituirlos por otros más saludables.

Decía Og Mandino es su libro "El vendedor más grande del mundo": "Somos esclavos de nuestros hábitos, por lo tanto, nos formaremos buenos hábitos y seremos esclavos de ellos". Esta es la clave para el éxito. 


Buenos hábitos

Así que ya sabemos dos cosas: No se generan hábitos sólo con buenos propósitos, y no se pueden destruir hábitos viejos con buenos propósitos. Para crear nuevos hábitos es necesaria la disciplina y el trabajo continuado en el tiempo, y para destruir hábitos viejos, lo que hay que hacer es sustituirlos  por hábitos nuevos más saludables. Lamento decir que no hay píldoras mágicas, ni fórmulas mágicas, ni alimentos milagrosos ni nada por el estilo. Es la fuerza del hábito lo que transformará nuestra vida.

¿Quieres practicar Yoga? Practica cada día durante un mes como mínimo, forja tu voluntad, añade el hábito del Yoga en tu vida.

Visita la sección "rutinas" de este blog y practica alguna de las que ahí se enseñan. No dejes que se lleve el viento tus buenos propósitos; cristalízalos, materialízalos, hazlos realidad.


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