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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.



¿Qué es la espiritualidad?

¿Qué significa la espiritualidad? ¿Te consideras espiritual? Vamos a intentar aclarar este concepto.


Espiritualidad deriva de «espíritu». El espíritu es algo inmaterial que no puede ser percibido mediante los sentidos físicos. El espíritu es «el principio de vida» que mora en lo más profundo de nosotros mismos, nuestra más pura esencia. Una persona espiritual es aquella en la que estos conceptos inmateriales y transcendentales tienen cierto peso en su vida, y en cierta medida, le rigen el rumbo de sus pasos.




El contrapuesto de la espiritualidad es el materialismo, en el sentido de que solo existe y es válido aquello que puede percibirse con los sentidos físicos. La Ciencia moderna es la abanderada del materialismo, y hoy en día, mucha gente es materialista debido a que la Ciencia posee un peso y una autoridad extraordinaria en nuestra sociedad. No hay que caer en el error de considerar al materialista en el contexto popular de «persona de mente cerrada y apegada a los objetos materiales», esa es una definición muy vana. El materialismo está muy bien, ya que ello nos permite descubrir y dominar el mundo material.

Durante siglos, la palabra «espiritualidad» no se utilizaba como tal, ya que casi todo el mundo era religioso, y esto conviene aclararlo: religiosidad no es lo mismo que espiritualidad. La religiosidad implica una creencia en los postulados y dogmas de la religión que uno sigue. Espiritualidad conlleva una experiencia interior acerca de uno mismo.


Se puede ser religioso y espiritual, pero también se puede ser espiritual sin ser religioso.

  • Ser espiritual no implica creer en dioses, dogmas ni doctrinas.
  • Ser espiritual no implica practicar yoga, meditación, reiki o cualquier otra corriente de la New Age.
  • Ser espiritual no implica ser vegetariano, ni pacifista, ni estar a favor de los derechos de los animales.
  • Ser espiritual no implica ir vestido de blanco, hablar despacio y saludar con las palmas juntas diciendo «namasté».



Ser espiritual significa que dedicamos unos minutos al día para mirar hacia adentro y desconectarnos de la materia para llegar a una comunión con nosotros mismos. Poco a poco, al ir mirando hacia adentro vamos llegando a una conclusión intuitiva de que somos algo más que materia, de que hay algo más... Un espíritu subyacente, silencioso, eterno, que reina en el sancta sanctorum de lo más profundo de nosotros mismos.


Después abrimos los ojos y volvemos a estar encadenados a la materia y sujetos a sus leyes, pero si acaso, actuamos de forma sutilmente diferente, ya que reconocemos que somos seres espirituales en esencia, a los que nos ha tocado vivir esta experiencia llamada «vida humana». Esta experiencia nos hace ser más éticos y morales (en la mayoría de casos), pero no por seguir ciertas reglas o por temor a represalias, sino porque tales dictados surgen de nuestro corazón ante la comprensión de que los demás y el mundo son una prolongación de nosotros mismos.

La espiritualidad es cosa de cada uno, y no tiene por qué notarse, al menos externamente. Si se nota mucho, si llamamos la atención con atuendos y ademanes extravagantes..., quizá no seamos tan espirituales como nos creemos.

Simbólicamente, al espíritu se lo relaciona con la circunferencia o la esfera (las figuras geométricas más perfectas). A la materia se la simboliza con el número 4, el cuadrado o la cruz. El hombre es un espíritu crucificado en la materia, ese es su símbolo.


Símbolo del hombre

El ser espiritual, el iniciado, es aquel que trata de liberarse de sus cadenas. Este proceso no obstante, es largo y arduo, y hay que saber conciliar lo espiritual con lo material. Tenemos que valorar, gozar y disfrutar de todo lo material; tenemos que ser felices en este plano físico y en la medida de lo posible, mejorar este mundo, haciéndolo más bello, bueno y justo. Todo ello, claro está, sin olvidarnos de dedicar unos minutos al día, solo unos minutos, a mirar hacia adentro.

Aimar Rollán (Gopal) 


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2 comentarios:

  1. El comentario es muy acertado. En el pasado tuve la oportunidad de leer libros sobre el tema y comprendí por qué con pocos años (nueve años de edad) tenía capacidad de meditar y evaluar mi existencia con el nivel de conocimiento y la sed imparable de leer cuanto libro encontraba interesante. Descubrí que existían personas con espíritus viejos ( que habían pasado por muchas otras generaciones o vidas), es decir, se encarnan en nuevas vidas, como la energía, lo que da impulso. Con el tiempo y con poca edad, resulta ser un niño, un adolescente sabio. En la etapa adulta, fácilmente detectas quién es necio, que ignora muchas cosas, es terco, le gusta dárselas de sobrado sin serlo, es egoísta, envidioso y es fácilmente atraído por la codicia.

    Un espíritu nuevo es aquel que aún no ha evolucionado, se refleja en aquella o aquellas personas que tienen que pasar por muchas experiencias (buenas o malas) en la vida para aprender y madurar.

    Actualmente no recuerdo el nombre de aquellos libros, porque ya han pasado muchos años y no estoy en mi país de origen, vivo en España ya que el destino me trajo aquí, aunque mis orígenes iniciales provienen de éste último sin saberlo antes de viajar.

    Es verdad que la ciencia que conocemos se enfoca en la materia, en el físico o masa y no en la espiritualidad, hay un vacío y desconocimiento enorme en la actualidad.

    Podría poner un ejemplo: en la actualidad existen móviles y éstos no funcionan si no tienen una tarjeta ship o un campo magnético que los active, ese campo magnético no se vé, porque van por ondas no visibles a la vista humana.

    Pues así parecido funciona el cuerpo humano como un móvil, si se va la vida el cuerpo no funciona, la vida es la energía o la espiritualidad que nadie vé.

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    1. Gracias por tu comentario Clara Elisa! Muy enriquecedor. Solo un comentario si me lo permites: guárdate de generalizar, ya que también hay almas viejas pasando por momentos de "aparente retroceso" y almas jóvenes en momentos de plenitud. Como dicen los sabios la vida es una rueda que va girando constantemente, a veces estamos en puntos álgido y otros en puntos bajos. Por lo demás, sí, a eso hemos venido, a aprender y a seguir evolucionando en un camino no en línea recta, si no que a veces suele dar muchos rodeos. Tanto el yoga como otras disciplinas tienen como objeto mantener nuestra conciencia despierta y mantenernos dentro del sendero interior. Un saludo!

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