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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.



¿Sirve el yoga para adelgazar?

Esta pregunta me la han hecho muchas veces, si se adelgaza con el yoga. La respuesta es que sí, que puede ayudarnos a perder peso, aunque ese no sea el objetivo principal del yoga.

Adelgazar es muy "sencillo", y solo hay 2 formas de conseguirlo:

- O se come menos de lo que se gasta.
- O se gasta más de lo que se come.


Yoga para adelgazar


¿Veis que fácil? No hay más secretos. Otra cosa es que uno tenga un sobrepeso excesivo, obesidad mórbida, problemas hormonales o alguna enfermedad importante. En ese caso no es tan fácil, y será necesario acudir donde un médico o un dietista especializado. Pero para los demás casos, para esos kilos de más que a todos nos molestan estéticamente y que apenas influyen en nuestra salud, el yoga sí que puede ser un buen aliado, si adoptamos unas cuantas consideraciones.

¿Por qué mucha gente empieza todo tipo de dietas y no logra sus objetivos? Sencillo también, porque por lo general nos polarizamos en una de las dos opciones antes descritas.

- Un cambio importante en la dieta. Pasamos hambre, lo hacemos con desgana y como si fuera un suplicio; o el cambio de dieta nos supone comprar en tiendas diferentes o cocinar de forma diferente. Esto hace que rápido volvamos a nuestros antiguos hábitos alimenticios. Resultados nulos.

- Un cambio importante en los hábitos deportivos. Nos apuntamos a algún deporte o actividad, nos damos unas buenas palizas físicas los primeros días, y tras el entusiasmo inicial, por inercia volvemos a nuestros antiguos hábitos. O si no, si por fortuna conseguimos consolidar el nuevo hábito, después de tanto ejercicio volvemos a casa con un hambre atroz, vaciamos la nevera y equilibramos la ecuación: recuperamos las calorías que tan duramente hemos gastado.

Solución:

Comer un poco menos y hacer un poco más de ejercicio. Sin esperar resultados milagrosos, dejando que el tiempo, factor muy importante, vaya modelando nuestro cuerpo a nuestros nuevos hábitos.

Hay qué empezar por hacer cosas fáciles que no nos supongan demasiado esfuerzo. Por ejemplo:

Dieta:

- En el desayuno no hace falta cambiar nada.
- A partir del mediodía toma el café sin azúcar (ni sacarinas, ni endulzantes ni nada por el estilo, eso es puro veneno). ¿Que está malo? Bueno, al sabor amargo se acostumbra uno, al igual que a las "amarguras" de la vida, que luego nos hacen apreciar mejor los momentos "dulces".
- Si te entra hambre por la tarde y quieres "picar" algo, come fruta.
- En la cena no comas pan.
- Bebe más agua durante el día (a ser posible un poco fría, para acelerar el metabolismo).

Dieta para adelgazar

Ejercicio:

- No uses más el ascensor de tu casa (si vives en la planta número 20, pues te bajas en la 17 y subes 3).
- Aumenta las sesiones de yoga semanales (siempre descansando 1 día entre sesión y sesión). Si no tienes mucho tiempo, echa un vistazo a nuestro curso de Hatha yoga para principiantes, en él te enseñamos 3 sencillas rutinas de 5 a 10 minutos que todo el mundo puede sacar tiempo para practicar.

Factor clave: Tiempo, tiempo, tiempo.... Constancia, constancia, constancia... Dejar que los nuevos hábitos se implanten bien en nuestra mente y en nuestro cuerpo.

En breve voy a preparar un vídeo con rutinas especiales de yoga para adelgazar, no te lo pierdas.

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