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Hay quien busca el Yoga en el extranjero, en la India, en el Himalaya o en lugares fascinantes... Lo cierto es que no hace falta irse tan lejos. Quédate donde estás, pues el viaje empieza en ti y la búsqueda culmina en ti. Nada hallarás fuera de ti que no se encuentre dentro de ti.



La postura de la cigüeña (padahastasana)

Este ejercicio de yoga (asana), es uno de los más básicos y efectivos para estirar la espalda y para comprender los principios generales del yoga. Seguro que todos lo hemos hecho alguna vez, pero vamos a dar los matices para hacerlo correctamente.


Si has practicado durante un tiempo la rutina matutina de 5 minutos, te será más fácil hacer esta asana.

Padahastasana

¿Cómo se hace?


De pie con las piernas juntas y estiradas.

Juntamos las manos e inspirando estiramos los brazos hacia arriba.

Preparación para la cigüeña

Al espirar estiramos el cuerpo hacia abajo. Si podemos, cogemos la punta de los pies con las manos; si no, los gemelos por detrás. Si nuestra flexibilidad es menor, dejamos los brazos colgando hacia adelante.

Mantenemos la postura estática unos minutos.

Asana cigüeña

Deshacemos lentamente, inspirando mientras subimos y manteniendo el mentón pegado al pecho (para no marearnos si subimos bruscamente).

Importante:

En esta postura se siente mucho el estiramiento de la espalda, tenemos que concentrarnos en esa sensación de estiramiento, y tratar de relajarnos cada vez más con cada espiración.

¿Qué no hay que hacer?


No hay que hacer rebotes, ni estirar más de la cuenta, ni competir, ni forzar, ni sufrir en la postura.

No tenemos que esforzarnos en estirarnos, tenemos que tratar de relajarnos en la postura.

Tampoco hay que distraerse o pensar en otra cosa. En todo ejercicio de yoga hay que trabajar la concentración.

¿Cómo empezar a practicarla?


Esta asana se puede practicar durante una sesión de yoga o de forma aislada. Como se hace de pie, es muy fácil hacerla en cualquier momento y en cualquier lugar (no tenemos ni que descalzarnos ni cambiarnos de ropa). Eso sí, procura haber hecho la digestión antes de practicarla.

Si te das cuenta, el inicio y la postura en sí, son los pasos 2 y 3 del Saludo al Sol. La diferencia es que mantenemos el paso 3 unos minutos de forma estática.

Puedes empezar con 10 segundos y aumentar el tiempo con la práctica hasta 2 o 3 minutos (lo ideal). Si lo prefieres, puedes medir el tiempo de permanencia en respiraciones; es decir, puedes empezar manteniendo la postura el tiempo que tardas en hacer 3 respiraciones profundas, e ir aumentándolos con el tiempo y guiarte por esa pauta.

Si logras permenecer en esta postura durante, por ejemplo, 12 respiraciones completas amplias y profundas, mientras mantienes tu mente concentrada en las sensaciones de tu cuerpo sin permitir que la mente divague (si divaga te das cuenta de tu distracción y vuelves a tomar conciencia de las sensaciones psicofísicas de la postura), y además logras estar en paz y de forma placentera en la asana, te aseguro que habrás avanzado mucho en la práctica del yoga.

¡Practica! Y no olvides consultarme cualquier duda .

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